El olivar malagueño, cada vez más «ahogado» por la caída de precios del aceite de oliva

Málaga acaba de poner fin a la campaña de aceite de oliva con 85.000 toneladas. /A. Peláez
Málaga acaba de poner fin a la campaña de aceite de oliva con 85.000 toneladas. / A. Peláez

Cooperativas y olivareros se quejan de que las cotizaciones les están llevando a la ruina después de meses por debajo de los costes de explotación

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

«Las cooperativas hacemos virguerías en situaciones como esta, pero lo que no hacemos son milagros». Con esta palabras expresa el presidente de la cooperativa San Isidro de Periana, Francisco Godoy, el mal momento por el que están atravesando muchas almazaras de la provincia a causa de la caída de los precios del aceite de oliva, cotizaciones que asegura se encuentra muy por debajo de los gastos de explotación realizados por los agricultores durante la campaña que acaba de concluir, «especialmente en un olivar en pendiente como el nuestro donde todo el trabajo es manual y además exige mucha mano de obra».

El precio actual del aceite de oliva virgen extra a granel se encuentra en torno a los 2,25 euros el kilo. El virgen por su parte se cotiza a unos 2,05 euros el kilo, mientras que el lampante están en 1,90 euros. Sin embargo, los costes de explotación en el olivar en pendiente, como es el caso del de la comarca de la Axarquía, se sitúan en los 3,20 euros por kilo de aceite, por lo que todo lo que sea vender por debajo de esta cantidad supone perder dinero. «Los agricultores están compensando las pérdidas gracias a la ayuda de la PAC», asegura el gerente de la cooperativa de Mondrón, Francisco Alcántara. Los únicos que están algo mejor son los olivareros cuyos cultivos están en superintensivo, donde todas las laborales están mecanizadas, según Alcántara.

«El mercado no se está recuperando. Llevamos así desde diciembre pasado y las cooperativas estamos haciendo lo que podemos, que no es mucho. En los cultivos en montaña la mayoría son pequeños agricultores que llevan la explotación a nivel familiar. Son ellos, prácticamente, los que se encargan de todo el trabajo, pero a pesar de ello los costes son más elevados», dice Alcántara.

¿Y qué hacen las cooperativas para combatir los bajos precios? Aunque cada cooperativa es un mundo, la mayoría está tratando de compensar la caída de precios con un aumento de las ventas de aceite envasado. «En nuestro caso estamos redoblando los esfuerzos intentando dar salida a nuestros aceites vendiéndolos envasados. Esto está facilitando que desde hace un tiempo a esta parte se puedan ver en los supermercados envases de cinco litros a 14,95 euros. Nosotros no podemos competir con estos precios. Nuestro aceite de oliva virgen extra más económico, un coupage de picual y hojiblanca está a 19,95 euros los cinco litros, y el verdial a 21,50», señala el gerente de la cooperativa de Mondrón.

Ello no significa que haya cooperativas (existen 77 en toda la provincia, según la Agencia de Control Alimentario AICA) que no estén realizando ofertas en un intento de vender más aceite envasado, toda vez que el granel no compensa al estar actualmente por debajo de los costes de explotación.

Sin embargo, las cooperativas malagueñas se están viendo obligadas a tener que vender también parte de su producción a granel para poder liquidar a sus agricultores. «Los olivareros lo que quieren es cobrar lo más posible y no entienden por qué han caído los precios», señala el presidente de la cooperativa de Periana, para quien los ideal es que se establezca un mínimo para no llevar a la ruina a los agricultores. «El trabajo de la cooperativa no es suficiente para compensar las pérdidas que están generado a los agricultores las caída de los precios en origen», lamenta Godoy.

La campaña de aceite de oliva en la provincia ha concluido prácticamente ya con una producción de algo más de 85.000 toneladas, 5.000 más de lo previsto en el aforo de la Junta (80.733). A nivel nacional la producción ha sido de 1.767.000 toneladas, cuando en la cosecha récord de 2013-2014 se alcanzaron las 1.782.000 toneladas.

La provincia cuenta con 130.000 hectáreas dedicadas al olivar, de las que viven unos 22.000 olivareros, por lo que la marcha de este sector es de gran importancia para el grueso de los agricultores.