Málaga termina la campaña de aceite de oliva con 85.000 toneladas de producción

En Málaga todavía hay zonas donde la campaña continua /A. Peláez
En Málaga todavía hay zonas donde la campaña continua / A. Peláez

La caída de los precios ha marcado este año la cosecha de la aceituna para almazara, sector del que viven en la provincia unos 22.000 olivareros

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El olivar es con diferencia el principal cultivo del campo malagueño. La provincia cuenta con 130.000 hectáreas dedicadas al olivar, de las que viven unos 22.000 olivareros, por lo que la marcha de este sector es de gran importancia para el grueso de los agricultores. Aunque los datos no son todavía definitivos, ya que todavía hay algunas almazaras que están elaborando aceite -la zona noroeste de la provincia es la más tardía-, todo apunta a que la campaña 2018-2019, sin ser récord, será bastante mejor que la anterior y mejor también de lo previsto al inicio de la cosecha. Según Asaja Málaga, la campaña de aceite de oliva finalizará este año en la provincia con una producción de algo más de 85.000 toneladas, 5.000 más de lo previsto en el aforo de la Junta (80.733). Al menos, así lo ha señalado el presidente de esta organización agraria en la provincia, Baldomero Bellido, para quien la nueva realidad del olivar superintensivo y en seto que se está extendiendo por algunas provincias exige, de cara al futuro, actualizar procedimientos para acertar con las estimaciones.

Bellido ha explicado que en Sevilla, donde la previsión en el aforo era de 114.000 toneladas, se ha alcanzado a una producción de 149.000 toneladas, y en Córdoba, el aforo de 280.000 toneladas se ha sobrepasado en más de 75.000 toneladas. Córdoba y Sevilla son las dos provincias andaluzas con más hectáreas de nuevos olivares ya en producción en superintensivo, aunque muy cerca le sigue Cádiz donde las nuevas plantaciones son todavía muy jóvenes. Estas nuevas explotaciones son de regadío, lo que les garantiza la producción.

Jaén sin embargo ha producido finalmente 663.178 toneladas de aceite, casi 20.000 toneladas menos de lo estipulado en el aforo (685.000 toneladas) y unas 90.000 menos que en el anterior récord.

Según el presidente de Asaja Málaga, es posible que la producción de aceite de oliva prevista en España no supere a la campaña hasta ahora considera récord histórico de 2013-2014, con 1.782.000 toneladas, aunque es muy probable que se sitúe sólo un poco por debajo, en torno a las 1.767.000 toneladas, apenas 15.000 toneladas menos.

Fuentes del gigante agroalimentario Dcoop, que es el mayor productor oleícola mundial, espera alcanzar por su parte esta campaña las 270.000 toneladas de aceite de oliva. El director de Relaciones Corporativas del grupo cooperativo, Esteban Carneros, ha señalado que aunque la campaña comenzó con retraso y con rendimientos bastante bajos, estos experimentaron una importante recuperación, lo que explica en parte los aumentos de producción registrados.

La nota negativa de la campaña de aceite de oliva la han marcado los precios, algo que los olivareros no han terminado de entender, porque aunque en España la producción ha sido mayor de lo previsto, no ha sucedido lo mismo en otros orígenes competidores como Italia, Gracia, Turquía o Túnez. Actualmente, el mercado está pagando los aceites virgen extras a 2,44 euros el kilo, mientras que los vírgenes se pagaban en la semana del 16 al 22 de abril a 1,99 euros el kilo, y los lampantes a 1,905 euros.

Organizaciones agrarias como Asaja y COAG han pedido que se active el almacenamiento privado de aceite de oliva, un mecanismo que contempla el Reglamento Europeo de intervención del mercado por una desestabilización y caída de los precios por debajo del umbral de rentabilidad.

Colectivos como Cooperativas Agroalimentarias de Andalucía han criticado que es un mecanismo lento y defienden actualizar los precios «desfasados» fijados para el almacenanimiento (1,779 euros el kilo para el virgen extra, en 1,710 para el aceite virgen y en 1,524 para la calidad lampante), al considerar que distan bastante de los costes actuales de producción. Los precios por debajo de la rentabilidad se han dado en España, pero no en el resto de países productores como Italia (el virgen extra se cotiza a 5,49 euros el kilo) o Grecia (2,88 euros el kilo).

Expertos consideran que muchas cooperativas han tenido que deshacerse de aceite almacenado en sus bodegas a no disponer de más capacidad, ya que esta campaña apenas ha sufrido parones debido a la falta de lluvias registradas.

Los olivareros más afectados por los bajos precios del aceite han sido, en el caso de la provincia malagueña, aquellos cuyas plantaciones se encuentran en montaña, también denominados en pendiente, y en las que el trabajo es todo manual ante la imposibilidad de ser mecanizado, lo que eleva los costes de producción.