Málaga, a la cabeza de la producción de semillas hortícolas en Andalucía

Aarón Rivas, en uno de los invernaderos que AgroRifer dedica a la producción de semillas hortícolas en el municipio de Algarrobo. /A. Peláez
Aarón Rivas, en uno de los invernaderos que AgroRifer dedica a la producción de semillas hortícolas en el municipio de Algarrobo. / A. Peláez

Multinacionales del sector producen en la comarca de la Axarquía buena parte de las semillas que se cultivan en Europa

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La producción de semillas es uno de los sectores agrícolas que mayor especialización y profesionalización exigen. Está sometido a los más estrictos controles sanitarios y de calidad. La trazabilidad es total. Los analisis genéticos son no sólo habituales, sino constantes. La actividad no es fácil, toda vez que requiere también el uso de tecnología punta. Se trata de producir semillas con todas las garantías. A pesar de todo, Málaga, gracias al clima, ha estado siempre en el punto de mira de las grandes casas de semillas para poder producirlas.

Lo normal sería pensar que esta industria se ubicara en provincias en las que la producción hortícola es fundamental, como es el caso de Almería, donde la venta de semillas para la producción de hortalizas supone, aproximadamente, el 70% de las ventas totales en el territorio nacional. Sin embargo, no es así. Entre otras razones porque la concentración de invernaderos puede constituir un alto riesgo en caso de plagas.

Desde hace más de tres décadas HM. Clause cuenta con una sede en Vélez-Málaga, concretamente en El Trapiche, para producir semillas hortícolas. Ello ha facilitado que algunos agricultores lleven años trabajando para esta multinacional produciendo todo tipo de semillas hortículas, tanto en el exterior como en invernadero.

Una de esas empresas locales es AgroRifer, que dirige el joven ingeniero agrónomo Aarón Rivas Fernández. La actividad fue iniciada por sus padres, María del Carmen Fernández Ruiz y José Esteban Rivas Ariza, hace ahora 30 años. AgroRifer cuenta con ocho hectáreas de invernaderos de última generación y tres hectáreas al aire libre que destina sobre todo a producir semillas de coliflor.

En Málaga se producen semillas de tomates, pimientos, melón, sandías y calabacín, entre otras

La actividad está sujeta a estrictos controles de calidad por parte de las casas de semillas

Esta empresa axárquica produce en invernadero semillas de tomates, pimientos, melón, sandías y calabacín, entre otras. «Somos fuertes sobre todo en tomate, pimiento y melón», explica Aarón Rivas.

AgroRifer es una de las principales empresas malagueñas dedicadas a la producción de semillas hortofrutícolas, dando empleo en campaña a más de 70 trabajadores. «Somos de los más importantes en volumen de producción de semillas», asegura Rivas, que explica que esta actividad no sólo requiere instalaciones adecuadas, sino también de mano de obra especializada. «Todos los procesos exigen formación y plena concentración, por lo que cuando contratamos a trabajadores nuevos siempre les impartimos un curso de formación previo. Tenemos una plantilla fija de 13 personas, pero en campaña debemos recurrir a más mano de obra y es habitual que muchos no repitan, bien porque han encontrado otros trabajos o porque estén ocupados», señala Rivas.

Las empresas de producción de semillas hortícolas tienen por lo general dos producciones al año, una entre primavera y verano, y otra desde finales de verano a otoño.

La mayor cantidad de mano de obra es requerida en los periodos de hibridación. Para obtener una semilla híbrida, que suele estar patentada por la casa productora, se utilizan dos variedades puras. Ello exige un arduo y minucioso trabajo que no admite equivocaciones. La polinización se lleva a cabo de manera manual, por lo que previamente ha tenido que ser recogido el polen también de manera manual.

Cultivo hidropónico

La producción de semillas está en función de la demanda de la multinacional. «En pimiento nuestro trabajo alcanza hasta la extracción de la propia semilla. En tomate, únicamente hasta la recolección, ya que HM. Clause se encarga del resto», explica Rivas, para quien a pesar de la alta especialización exigida y la inversión que hay que realizar en instalaciones para garantizar que las semillas están libres de patógenos la actividad es rentable. «La trazabilidad en las instalaciones es absoluta», asegura. El sistema de cultivo que se realiza es hidropónico con perlita.

La agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales o vegetales (fibra de coco) en vez de suelo agrícola. Las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de las plantas, que pueden crecer en una solución mineral únicamente, o bien en un medio inerte, como arena lavada, grava o perlita, entre muchas otras.

La mayoría de los cultivos comerciales hidropónicos utilizan sustratos sólidos para el sostén de las plantas y que las mismas estén bien asentadas. Son cultivos sin suelo, en lo que respecta a no contener suelo natural. Perlita agrícola, fibras de coco o lana de roca son sustratos de gran uso en lo que se denominan cultivos hidropónicos. Este sistema permite suprimir muchas enfermedades que se transmiten a través del suelo a las plantas.

Invernaderos

Según Aarón Rivas, AgroRifer cuenta con invernaderos de arco automatizados y equipados con alta tecnología (control climático, riego por goteo, aspersión, sistemas de desinfección de agua, aireación, control de humedad..., «es una industria en toda regla. La profesionalización es máxima».

Se trata de un trabajo que exige controles permanentes y que se debe realizar manualmente. «Realizamos un trabajo muy concienzulo, casi esclavo, que a veces necesita el uso de pinzas para que sea efectivo. Los errores no están permitidos ni caben en este sector», señala Aarón.

Para Rivas, la producción de semillas en Málaga se caracteriza por la calidad. «Hay otros lugares donde la mano de obra es más barata, donde las multinacionales pueden producir más semillas más económicas, sin embargo aquí la calidad es máxima. Además, hay variedades que son difíciles de producir, pero cuyas semillas tienen un valor alto», asegura.

Según este ingeniero agrónomo, en Europa las exigencias en cuanto a producción de semillas son bastante mayores, y se requieren certificaciones muy exigentes. «Las semillas que producimos aquí se transportan en avión a la sede de HM. Clause en Francia», señala.

La industria de semillas en el continente europeo mueve un volumen de negocio aproximado de 6.800 millones de euros, y abarca un total de 7.200 empresas de semillas de diferentes tamaños, que emplean a más de 50.000 personas, una cuarta parte de ellas se dedica a la mejora e investigación.

Europa es el primer exportador mundial de semillas y España es una de las potencias globales en este sector. Andalucía es además la región que lidera la investigación y desarrollo vegetal, con 20 centros de I+D de los 52 con que cuenta todo el país. La mitad de ellos, 10, se ubican en la provincia de Almería, seguida de las provincias de Sevilla (6), Córdoba (2), Huelva y Cádiz (1).

La mejora de una variedad vegetal es un proceso de investigación que requiere una media de entre 10 y 15 años, y una inversión económica de entre dos y tres millones de euros.

En España, la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (Anove) integra a 51 entidades (49 empresas privadas y dos centros públicos de investigación) dedicadas a la investigación, desarrollo y explotación de nuevas variedades vegetales y demás invenciones biotecnológicas referidas a plantas o material vegetal. Incluye a empresas que trabajan en el sector de los cultivos extensivos, de la biotecnología, cultivos hortícolas y frutales.

AgroRifer no es la única empresa productora malagueña de semillas hortícolas que trabaja para las grandes multinacionales del sector. Huerta Valle Hibri2, en Vélez, es otra. Produce, al igual que AgroRifer, varias toneladas de semillas. También cuenta con más de 30 años de experiencia en el sector.