Málaga acogerá un encuentro internacional para prevenir una agresiva enfermedad del olivar

Olivar infectado por Xylella fastidiosa /sur
Olivar infectado por Xylella fastidiosa / sur

Expertos del proyecto europeo Life Resilience abordarán la necesidad de frenar la bacteria 'Xylella fastidiosa', que afecta ya a cuatro comunidades españolas

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La Xylella fastidiosa es una enfermedad muy agresiva que una vez que se ha implantado en una finca es difícil de erradicar, ya que por el momento no existe cura. Desde su detección en 2013 en Europa, la enfermedad ya ha infectado a más de 1 millón de olivos. Detectada en Francia, Alemania y España, la enfermedad tiene el potencial de extenderse a otros países de clima similar y otras especies como los almendros. La UE considera que este organismo de cuarentena es uno de los más peligrosos, por la facilidad con que se puede expandir estas bacterias en todo el mundo.

«Life Resilience: Prevention of X. fastidiosa in intensive olive & almond plantations applying productive green farming practices» es un proyecto que pretende buscar prácticas sostenibles y productivas para la prevención de Xylella fastidiosa en las plantaciones de olivar y almendro en intensivo y alta densidad. Cofinanciado por el programa Life de la Unión Europea, LIFE Resilience también pretende demostrar con mejores prácticas sostenibles y tecnologías que se puede reducir el consumo de agua y la huella de carbono, aumentar la biodiversidad y la resistencia a las plagas de patógenos sin comprometer el rendimiento.

En España, la primera detección de Xylella fastidiosa se produjo en Islas Baleares en noviembre de 2016. En Comunidad Valenciana, sen junio de 2017. En la Comunidad de Madrid, en abril de 2018, se notificó un positivo en un único olivo. En Andalucía, el único caso detectado corresponde a Almería. En abril de 2018, se notificó la detección de Xylella fastidiosa subespecie multiplex en 3 plantas de Polygala myrtifolia de un vivero dedicado al cultivo de plantas ornamentales, con cubierta física frente a vectores.

Con el objetivo de abordar esta enfermedad, Life Resilience ha organizado en Málaga, dentro del Smart Agrifood Summit que tendrá lugar los días 20 y 21 de junio en el Palacio de Ferias de la capital, el 'I Encuentro Internacional sobre Xylella fastidiciosa: Sinergias para prevenir la enfermeda'». El encuentro, que tendrá lugar el día 21 y será inaugurado por el presidente de Asaja Nacional, Pedro Barato, contará con destacados expertos, los cuales participarán en dos mesas redondas. La primera, que tendrá como tema de debate 'Xylella fastidisosa, el gran reto del sector olivarero', contará como ponentes con el representante de I+D+i de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español y subdirector general de Dcoop, Rafael Sánchez de Pñuerta; el catedrático de la Universidad de Córdoba, Antonio Trapero; el representantes de Asaja en Bruselas, José María Castilla, y el consejero delegado de Galpagro, Francisco Gálvez. La segunda abordará 'La lucha con la Xylella fastidiosa; una apuesta por la investigación y la prevención' y tendrá como ponentes a la directora de Life Resilience, Teresa Carrillo; el director técnico de Ideagro, Pedro Palazón; la coordinadora de la Plataforma Telemática Interdisciplinatr (PTI) de Xylella del CSIC, Blanca Landa, y el catedrático y profesor emérito de la Universidad de Córdoba, Luis Rallo.

Dado el alto riesgo de propagación de la XF en importantes áreas agrícolas de la UE, Life Resilience dedica parte de su trabajo a desarrollar genotipos de plantas productivas y resistentes a patógenos. Por lo pronto ya ha obtenido 1.050 nuevos genotipos de olivo, que van a ser evaluados, de la mano de la Universidad de Córdoba. La resistencia a la enfermedad en los genotipos seleccionados será evaluada por dos vías. La primera será realizar una plantación en Lecce (Sur de Italia) en un campo naturalmente infestado y devastado por la bacteria. La segunda vía de evaluación será enviar las diferentes selecciones a un laboratorio de bioseguridad para que evalúen la resistencia a través de inoculaciones.

Life Resilience busca desarrollar asimismo un modelo de prácticas sostenibles que permita reducir la huella de carbono y huella hídrica sin comprometer la salud de la planta, así como un uso eficiente y sostenible de todos los recursos empleados.

La agresividad de la enfermedad es tal que una vez infectada una finca por el patógeno, la eliminación y la contención es difícil de lograr. Las medidas actuales abordan la erradicación de infectados y vegetación circundante, lo que genera grandes pérdidas económicas y ecológicas.