Las lluvias salvan la producción agraria de Málaga con una facturación de 803,78 millones

Las lluvias salvan la producción agraria de Málaga con una facturación de 803,78 millones

Por primera vez los tropicales se sitúan en segundo lugar tras el olivar relegando a un tercer puesto a los cultivos hortícolas y a los tubérculos

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El año que termina ha sido muy bueno en facturación para el sector agroganadero de la provincia. Al menos, así lo asegura Asaja Málaga, que ha cifrado la producción agraria de 2018 en 803,78 millones de euros, el segundo mejor registro de la última década, muy cerca del récord alcanzado en 2016 (828,53 millones). La facturación del campo malagueño correspondiente a este ejercicio se encuentra 64,98 millones por encima respecto a la de 2017, que se cerró con 738,81 millones de euros.

El presidente de Asaja Málaga, Baldomero Bellido, que ha dado a conocer hoy en rueda de prensa el balance agrario de 2018, ha atribuido los buenos datos de 2018 sobre la facturación que perciben los agricultores y ganaderos malagueños a las lluvias registradas tanto en primavera como en otoño. «No podemos olvidar que en 2017 no encontrábamos en situación de sequía, tanto que estábamos pendientes de un Decreto de Sequía. Sin embargo, las lluvias nos permitieron superar esta situación y recuperar las reservas hídricas», ha indicado Bellido, que ha criticado no obstante que la provincia presente todavía sin resolver la mejora de las infraestructuras destinadas a garantizar un mejor aprovechamiento del agua.

Según Bellido, la organización agraria está muy pendiente del nuevo Plan Hidrológico de las Cuencas Mediterráneas andaluzas para el periodo 2021-2027, que ahora se encuentra en fase de alegaciones con el fin de lograr que refleje la solución a las necesidades de la provincia.

El presidente de Asaja ha destacado como dato negativo de las lluvias de este otoño los daños registrados en algunas zonas, especialmente en infraestructuras (caminos rurales), que aunque se están reparando, aún están pendientes las ayudas del Ministerio.

La facturación agraria de la provincia de este año presenta sin embargo una nota negativa. Mientras la agricultura mejora su cifra un 10,62 % respecto a 2017, con un volumen económico al cierre del ejercicio de 694,90 millones (628,17 el año anterior), no sucede lo mismo con la ganadería, cuya facturación desciende un 1,6% situándose sólo en 108,88 millones, cifra muy similar a la de 2016.

Según Bellido, el crecimiento de la facturación agraria se ha debido sobre todo a los buenos resultados de los cultivos leñosos, «que son los que están tirando del carro». En este apartado se encuentra el olivar, con un incremento de un 40% en sus facturación y los tropicales, con un 7,18%. «Ello ha permitido compensar la bajada de los cultivos hortícolas, que han descendido un 18% arrastrados por casi todos los productos, aunque el tomate concentra casi la mitad del descenso. Detrás de esta baja se encuentra la mayor competencia en tomate y otras hortalizas de países como Marruecos y otro de la UE, que cada vez cultivan más en invernaderos. Asaja atribuye también el descenso de la facturación de los cultivos hortícolas de la provincia a la incidencia e plagas y a los cambios de consumo.

Sobre la ganadería, Bellido ha atribuido la bajada de la facturación a los precios bajos de la leche de caprino, eje fundamental a nivel provincial, y a la que carne de chivo también ha bajado un 9%.

El año 2018 ha sido récord en algunos cultivos en facturación. El olivar, que es el principal cultivo de la provincia, con una superficie de 130.000 hectáreas, se ha cerrado con una cantidad de 254,56 millones de euros, cifra superior a la de 2017, entre aceite y aceituna de mesa, lo que supone un récord histórico. la facturación en aceite de oliva ha sido un 42% superior a la de 2017 con 216,03 millones, igualando el récord de facturación de 2016, gracias sobre todo a la producción y los mejores precios. En cuanto a aceituna de mesa, también se ha batido récord. El sector ha alcanzado las 60.200 toneladas, un 18,7 % más que en 2016. Asimismo la facturación se ha incrementado un 31% respecto a 2017 con 38,53 millones, batiendo récord de facturación y de precio.

Tropicales

En cultivos tropicales la provincia ha generado una facturación de 155,5 millones de euros, un 7,18% más que en 2017 (113,62 millones). En aguacate se ha batido récord con 120 millones de facturación, cantidad sólo por detrás del aceite de oliva, gracias a los elevados precios que registrados. En mango, el otro pilar del sector, gracias al aumento de la producción (36.000 toneladas) , la facturación también ha sido récord con 30,60 millones, un 17% más que el año anterior. La presencia de más fruta ha conllevado una rebaja de los precios, sin embargo ello se ha compensado con el aumento e la cosecha, que también ha sido récord.

Gracias a estos datos, por primera vez los cultivos tropicales se colocan en segundo lugar en el ranking de la facturación de campo de Málaga por delante de los cultivos hortícolas, según ha destacado el técnico responsables de frutas y hortalizas de Asaja Málaga, Benjamín Faulí.

Respecto a la facturación de los cultivos hortícolas, la organización agraria ha destacado un descenso de más de 33 millones de euros respecto 2017, alcanzando sólo los 152,84 millones, bajando a un nivel no visto en los últimos 10 años. Para Asaja, uno de los motivos de este descenso tan significativo es debido al tomate, un cultivo que concentra el 42% de la bajada del sector en sus conjunto, ya que pierde 14,22 millones respecto 2017. Y ellos debido a que los precios han sido más bajos y a la existencia de una mayor competencia de países como Marruecos, Holanda, Bélgica e incluso Alemania, que han incrementado sus producciones. Además, según Asaja, este año la plaga de la Tuba Absoluta ha afectado de forma más grave que en años anteriores.

Pero además, ha habido descensos también en cultivos como pimiento, judías, calabacín y berenjena, aunque de menor nivel. El ajo sigue sufriendo la competencia feroz de China y Argentina, aunque tiene una cláusula de salvaguarda.

Sólo la cebolla y las habas verdes han incrementado su facturación con 11,46 y 12,39 millones de euros, respectivamente.

Cítricos

En cuanto a cítricos, otro de los grandes pilares de la agricultura malagueña y cuyo cultivo se concentra en el Valle del Guadalhorce, la facturación ha alcanzado los 68,45 millones de euros, sólo un 4% más que en 2017. Asaja ha manifestado que en la segunda aparte de este año, que es cuando da comienzo la campaña 2018-2019, se ha registrado una mayor inestabilidad en cuanto a precios y a la salida de los productos. Según Faulí, la campaña viene marcada por un retraso en la maduración de los frutos, presencia de calibres más bajos, falta de demanda y de transacciones comerciales y precios más bajos en la variedades tempranas. Por cultivos, la mayor facturación corresponde al limón, con 43,66 millones, seguido de la naranja (18,04 millones, frente a 21,21 en 2017) y mandarina (6,75). Para Asaja, uno de los handicap con los que se ha encontrado el sector al inicio de la campaña es la presencia en los lineales de los supermercados de mandarinas y naranjas tardías del Hemisferio Sur, principalmente Sudáfrica, que sigue incrementado sus exportaciones a la UE.

Después de seis años de subida de precios y con incrementos destacados en 2014 y 2016, el pasado año el precio disminuyó debido a las mayores producciones de California y por otras circunstancias comerciales, el almendro ha logrado una facturación de 5,66 millones. La castaña, afectada por la plaga de la avispilla, ha logrado facturar por su parte algo más con 5,92 millones (5,21 millones en 2017).

En cuanto al viñedo, sigue los niveles bajos de facturación, debido al descenso que ha registrado la uva de pasificación, declara este año Patrimonio Agrícola Mundial por la FAO, en producción y precios, muy similares a los de 2017. El sector del vino mantiene los niveles haciendo notar una mayor producción. El sector ha facturado 3,53 millones, de los que 2,10 corresponden a la uva de vinificación, 900.000 euros a uva de mesa y 500.000 a la pasa.

Los cultivos herbáceos han incrementado ligeramente la facturación con 40,53 millones, aunque, según Asaja, si estos cultivos se mantienen es por la ayudas de la PAC.

Ganadería

El sector ganadero, donde el caprino de leche desempeña un papel clave, ha visto rebajada su facturación un 1,59% pasando de os 110,64 millones de 2017 a sólo 108,88 millones en este ejercicio. El ciprino de leche factura 35,64 millones, mientras que el de carne, con 7,28 millones (8,43 en 2017) presenta su peor registro desde 2002. El resto de los sectores tampoco han mostrado un buen comportamiento. El vacuno de leche sólo ha facturado 2,14 millones; el vacuno de carne (5,89), ovino (5,89), porcino banco (38,26), porcino ibérico (2,44), avicultura (6,58), cunicultura (2,91) y equino (0,22).

El técnico ganadero de Asaja, Carlos Carreira, ha destacado sin embargo que el sector caprino se está estructurando, lo que aportará valor añadido.

Sobre los robos, Asaja ha manifestado que en el último puente se registró un repunte «brutal», sobre todo en la Axarquía, coincidiendo con el incremento de precios del aguacate, que ronda ya los tres euros el kilo, lo que la organización agraria ha comunicado a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad.