Los langostinos nadan y se crían en Valladolid

La piscifactoría cuenta con 24 piscinas para la cría del langostino. / SUR
La piscifactoría cuenta con 24 piscinas para la cría del langostino. / SUR

Gamba Natural produce 50 toneladas anuales de este producto a 300 kilómetros de distancia del mar

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El refranero español está lleno de filosofía y saber popular. Pero el futuro está cambiando muchas cosas y refranes que antes iban a misa, ya no tiene tanta razón. Aquello de «De la mar, el mero, y de la tierra, el cordero», por ejemplo, queda en entredicho cuando hay empresas capaces de producir langostinos en España a 300 kilómetros del mar.

Si hace sólo unos años nos hubieran dicho que los langostinos nadaban en Valladolid, seguro que pocos se lo creerían. Sin embargo, la verdad, aunque sorprenda, es que lo de que nacen, se crían y nadan en Valladolid es una realidad, aún cuando esta provincia dista 300 kilómetros de la costa más cercana (Cantabria) y se encuentran a 700 metros de altitud.

El artífice de que ello sea posible es la empresa española Gamba Natural, aunque de dueños noruegos, Bjorn Aspheim y Jan Skybak. Decidieron hacer realidad su sueño montando una piscifactoría de langostinos, en Medina del Campo, una localidad cuyas actividades económicas más destacables son la agricultura, la industria del mueble y el comercio.

La piscifactoría combina innovación y tecnología para recrear el hábitat que necesita el langostino para crecer

La piscifactoría combina innovación y tecnología en partes iguales para recrear el hábitat (temperatura, oxígeno y salinidad óptimas) que necesita el langostino para poder vivir y crecer. Medina del Campo no tiene litoral, pero sí unas excelentes conexiones con Madrid.

Aunque Castilla-La Mancha es tierra de lechazo y cordero, también cría langostinos blancos del Pacífico (Litopenaeus occidentalis), de la mano de esta marca. Aunque la empresa se fundó en 2015, empezó a gestarse en 2008. Desde su creación ha desarrollado una tecnología propia que posiciona a la empresa a la vanguardia de la industria acuícola mundial.

Piscifactoría

En las piscinas de la piscifactoría utilizan agua del grifo mezclada con sal del Mar Rojo (30 kg por cada 1.000 litros) y el alimento para los langostinos es a base de pienso biológico con los nutrientes necesarios, una mezcla de oxígeno, harinas, aceites de pescado y vitaminas.

Cuenta con 24 piscinas de 150 y 220 metros cúbicos, a 28ºC, casi en penumbra y cubiertas con lonas, así como con los niveles de oxigeno adecuados. Para llegar a la edad comercial necesitan entre tres y cuatro meses de vida, o lo que es lo mismo alcanzar los 20 gramos de ejemplar en báscula. El langostino crece entre uno y dos gramos por semana. La empresa recicla el agua de las 24 bañeras. Una vez que termina el cultivo, se purifica y vuelve a estar útil para otro ciclo.

España consume unas 170.000 toneladas de langostino al año. El 95% es congelado, y viene de China, Vietnam, Marruecos, Colombia, Tailandia..., por lo que Gamba Natural consideró que había negocio en este mercado. Otra gran diferencia es que no utilizan pesca de arrastre, sino cestas para sacar los langostinos de las piscinas de producción en un criadero situado en el interior de España, en Castilla-la Mancha, compitiendo con el lechazo y el cordero.

 

Fotos

Vídeos