La Junta y el sector pesquero andaluz consensuan una postura común contra los recortes para la flota de arrastre

Un momento de la reunión con el sector pesquero andaluz /SUR
Un momento de la reunión con el sector pesquero andaluz / SUR

El próximo día 20 habrá una reunión en Madrid con la Secretaría General de Pesca con las Comunidades Autónomas sobre el reglamento de demersales

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El sector pesquero andaluz no quiere sorpresas y está dispuesto a defender ante el Gobierno sus propuestas en defensa de la flota de arrastre. Con esta finalidad ha estado hoy reunido en Sevilla con director general de Pesca y Acuicultura de la Junta de Andalucía, José Manuel Martínez Malia, para acordar un posicionamiento común ante la reunión que tendrá lugar el próximo 20 de mayo con la Secretaría General de Pesca y las Comunidades Autónomas en Madrid para abordar el desarrollo a nivel nacional del reglamento de demersales del Mediterráneo aprobado en abril pasado por la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo (PE).

El plan para gestionar la pesca en el Mediterráneo Occidental está centrado en las poblaciones de peces demersales, que son aquellos que viven cerca del fondo marino. Al encuentro han asistido la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores del Mediterráneo y la Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras (FAAPE). Málaga ha estado representada por la presidenta de la Federación de Cofradías de Pescadores de la provincia y patrona mayor de Caleta de Vélez, María del Carmen Navas Guerrero, que ha señalado que la Junta ha expresado su total apoyo al sector.

El plan aprobado por el Europarmalento conlleva el establecimiento de importantes recortes para la flota de arrastre. Según datos de 2015, 10.900 embarcaciones de España (un 39% del total), Italia (50%) y Francia (11%) se verían afectadas. Las principales especies demersales incluidas en el plan de gestión son la merluza, el salmonete, la cigala y diferentes tipos de gamba a través de medidas como la reducción de los máximos admisibles de esfuerzo pesquero (TAC).

En el primer año de aplicación (2020), el esfuerzo pesquero máximo deberá reducirse un 10% respecto al número de días autorizados entre 2012 y 2017. Los cuatro años siguientes el esfuerzo pesquero máximo tendrá que recortarse un 30%.

Además, el texto pide una revisión del Fondo marítimo y pesquero europeo (EMFF, en inglés) para permitir que las flotas cubiertas por esta normativa puedan pedir compensación en caso de interrupción permanente de su actividad.

Asimismo facilitará el cumplimiento de la obligación de desembarco, limitará la pesca recreativa cuando su impacto sobre la mortalidad marina sea demasiado elevado, y limitará la pesca a un máximo de 15 horas por jornada (18 horas si se cuenta el tiempo de tránsito entre el puerto y el caladero).

Los eurodiputados aprobaron la prohibición del uso de redes de arrastre a menos de seis millas náuticas de la costa, excepto en áreas con más de 100 metros de isóbata, durante tres meses al año. Cada país determinará los tres meses de cierre anual, a partir de la información científica disponible, para asegurar una reducción de al menos el 20% de las capturas de juveniles de merluza.

Para el sector, el plan supera todas las líneas rojas que el arrastre había manifestado para garantizar la rentabilidad de la actividad y no desaparecer.

El sector se queja de que lo que habían avanzado con el Gobierno no ha sido tenido en cuenta.

El plan de gestión de pesca puede causar un «grave perjuicio» a la flota andaluza (93 embarcaciones en Andalucía, de las que 36 son de Málaga).