La Junta se pone del lado del arrastre y reclama a Bruselas un plan que salvaguarde esta pesca en el Mediterráneo

La Junta se pone del lado del arrastre y reclama a Bruselas un plan que salvaguarde esta pesca en el Mediterráneo

El Consejo de Gobierno considera básico mostrar una posición de unanimidad en defensa del sector

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible reclamará al Gobierno de la Nación, al Ejecutivo comunitario y al Parlamento Europeo la adopción de un plan que salvaguarde al sector pesquero de arrastre del Mediterráneo y garantice un futuro de sostenibilidad económica y social. Así lo ha informado hoy la Junta en un comunicado tras el Consejo de Gobierno, en el que el nuevo ejecutivo andaluz ha expresado su apoyo al sector y considera fundamental mantener una posición de unanimidad en defensa del mismo. Su importancia, según la Consejería, no solo radica en la dimensión socioeconómica de la flota, sino en el incalculable valor que genera en las actividades portuarias, lonjas de pescado, fábricas de hielo, sector de la comercialización, restauración y el turismo.

La titular del departamento, Carmen Crespo, ha informado al Ejecutivo autonómico de la situación que atraviesa una modalidad de pesca que constituye un segmento vital para los distintos puertos pesqueros que discurren entre Estepona y Garrucha. En total, cerca de 90 embarcaciones (36 en Málaga) en las que trabajan en torno a 500 tripulantes, que cada día llevan a puerto especies como gambas rojas, salmonetes, pulpos y merluzas, entre otras.

La Unión Europea prepara un Plan plurianual de gestión de la pesca demersal en el Mediterráneo occidental con el fin de mejorar el estado de conservación de las especies que habitan en las proximidades de los fondos marinos. Dicho plan supone una grave amenaza para la subsistencia del sector y no tiene en cuenta los esfuerzos realizados por los armadores en los últimos años para la conservación de los caladeros (reducción de barcos, zonas de pesca, descansos biológicos…), según la Junta.

4 de abril

Este plan, que se somete a votación del Pleno del Parlamento Europeo el 4 de abril, contempla una reducción de la actividad pesquera del 10 % en 2020 y un 30 % adicional en los cuatro años siguientes, según la Consejería Agricultura.

Además, prohíbe la pesca durante tres meses en fondos en inferiores a 100 metros o a una distancia de la costa menor a seis millas si no se llegan a los cien metros referidos de profundidad.

En tercer lugar, limita la actividad a un máximo de 15 horas por día de pesca, ampliable a 18 horas si lo justifica la distancia entre el puerto y la zona de pesca, durante cinco días a la semana. Y, por último, se impide el aumento del tamaño de la flota medida en tonelaje de los barcos y potencia de los motores durante la aplicación del plan (2020-2025).

Para a presidenta de la Federación de Cofradías de Pescadores de la provincia (Estepona, Marbella, Fuengirola, Málaga y Caleta de Vélez), María del Carmen Navas, la aprobación del plan puede ser «la muerte del sector, al menos en Málaga», toda vez que ninguna de las medidas que incluye son beneficiosas para este arte de pesca. Navas se ha quejado de que desde el Gobierno de la nación no se ha informado al sector sobre las razones por las cuales considera que el plan es bueno para el arrastre. «Siempre hemos defendido un umbral mínimo de días de actividad para la flota no inferior a 190 días. Si se reduce por debajo de este umbral, las actividad no será rentable. Sobre la propuesta de prohibir el uso de redes de arrastre en las aguas que quedan dentro de la isóbata de 100 metros de profundidad durante tres meses, el sector considera que se trata de una medida que no tiene justificación científica puesto que no tiene aval científico«, ha explicado Navas.

El sector pesquero andaluz rechaza este plan de Bruselas por ser España la principal perjudicada. El Gobierno andaluz comparte las políticas e iniciativas para mejorar el estado de conservación de los recursos de la pesca que propicien una actividad sostenible, siempre que las medidas a adoptar no supongan sacrificios inasumibles para los pescadores.

En 2018 esta flota desembarcó más de 3.500 toneladas de pescado y marisco, con un valor de primera venta en lonja de más de 23 millones de euros.

Temas

Pesca