Expertos aseguran en Málaga que es pronto para conocer los resultados de los ensayos sobre Xylella fastidiosa

Encuentro sobre Xylella fastidiosa celebrado hoy dentro de Agrifood Summit /SUR
Encuentro sobre Xylella fastidiosa celebrado hoy dentro de Agrifood Summit / SUR

La Interprofesional del Aceite de Oliva reclama más colaboración entre los centros de investigación y avanzar en el conocimiento de la enfermedad y el mejor manejo para prevenirla

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Expertos y científicos han debatido hoy en Málaga sobre la Xylella fastidiosa, una bacteria que causa enfermedades en distintos cultivos leñosos (más de 500), entre ellos olivar y almendro, ambos de gran importancia en España y por supuesto en la provincia. Asimismo han explicado algunos de los trabajos que se están llevando a cabo para tratar de prevenirla, entre ellos Life Resilience, en el que participan nueve socios de España, Portugal e Italia (Galpagro, Agrodrone, Asaja, Agrifood Comunicación, Universidad de Córdoba, CNR IVALSA, Nutriprado, Salov y SACH, Transfer Consultancy e Ideagro) o XF Actors, otro proyecto europeo para el control de Xylella fastidiosa formado por un equipo interdisciplinar en el que participan 29 instituciones de 13 países, nueve de ellos de la Unión Europea. Aunque los estudios continúan, aún no han aportado resultados. Es más, todo apunta a que los resultados se producirán a medio o largo plazo.

Contra la enfermedad no hay tratamiento, por lo que los daños que ha ocasionado en las zonas afectadas son bastante cuantiosos. En olivar provoca lo que se conoce como síndrome de decaimiento rápido del olivo. Una vez infectada una finca por el patógeno, la eliminación y la contención es difícil de lograr. Las medidas actuales abordan la erradicación de infectados y vegetación circundante.

Life Resilience, organizadora del encuentra que ha tenido lugar en el Smart Agrifood Summit de Málaga junto con Asaja, persigue la búsqueda de prácticas sostenibles y productivas para la prevención de Xylella fastidiosa en las plantaciones de olivar y almendro en intensivo y alta densidad, a la vez que demostrar que con mejores prácticas agrícolas y tecnologías se disminuyen la capacidad de propagación de la enfermedad.

Según la directora de Life Resilience, Teresa Carrillo, lo que se está viendo es qué medidas se les puede aportar a los agricultores para que conozcan lo que ocurre en su parcela, comprobar si el insecto vector propagador está en su finca, cómo actuar con el vector y facilitarle las herramientas para evitar la aparición de la Xylella fastidiosa. «Otro de los objetivos del proyecto es obtener variedades que sean resistentes o tolerantes. Uno de los socios estratégicos de Life Resilience es la Universidad de Córdoba y han desarrolla un millar de genotipos que proceden de padres que han mostrado en Italia, en las zonas afectadas, cierta tolerancia y ya tenemos plantadas 500 variedades en una finca demostrativa en Cármona y plantaremos otros 500 para evaluar también si tienen características agronómicas interesantes para los agricultores como que tengan un buen rendimiento y que sirvan para producir un buen aceite», según Carrillo.

Desde la Interprofesional del Aceite de Oliva Español, Rafael Sánchez de Puerta, ha explicado el trabajo que esta institución realiza para colaborar con los investigadores en la prevención de la bacteria. Según ha señalado, colaboran con seis proyectos dedicados a ello. Sánchez de Puerta ha considerado necesario una mayor coordinación entre las administraciones y los centros de investigación en esta materia, a la vez que también ha abogado por una mayor colaboración público privada

El catedrático experto en enfermedades y plagas vegetales de la Univertsidad de Córdoba, Antonio Trapero, ha destacado que «más importante que curar la planta enferma, es prevenir que se infecten otras» y ha demandado más investigación aplicada en campo.

Para el el representante de Asaja en Bruselas, José María Castilla, ha considerado que «la biotecnología debe tener un papel importante respecto a Xylella fastidiosa y ayudará a crear variedades resistentes a la bacteria. Europa no puede perder de nuevo el tren de la innovación», ha señalado en referencia a los Organismos Genéticamente Modificados y las técnicas que se están aplicando en este sentido en otros países a nivel mundial.

El director técnico de Ideagro, socio tecnológico de Life Resilience, Pedro Palazón, ha recalcado que «la inoculación de microorganismos o productos derivados de la fermentación microbiana en las plantas ayuda a suprimir enfermedades, activando mecanismos de defensa propios de la planta. Estamos implementando herramientas de biotecnología para evaluar de forma objetiva el efecto de estas estrategias».

El investigador titular del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA), Lorenzo León, ha explicado pro su parte el trabajo que se está realizando a través del proyecto XF Actors y ha manifestado que «la bacteria supone una dificultad por su variabilidad al tener varias subespecies, por los diferentes grupos genéticos y por el largo periodo de incubación que tiene». León ha insistido en que la evaluación es complicada y lenta, y lo resultados de las investigaciones en marcha no aportarán conclusiones de manera inmediata, sino a medio o largo plazo.

El encuentro, que ha reunido a más de 70 profesionales del sector agrario y de centros de investigación, ha sido inaugurado por el presidente de Asaja Nacional, Pedro Barato, que ha enfatizado que el tema de la Xylella fastidiosa «hay que tomárselo en serio y poner todos los medios para llevar a cabo cualquier iniciativa, de la mano siempre de las universidades, de sus científicos y los catedráticos, y la clase política tiene que apoyar a los profesionales de la ciencia».

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