Las coquinas del litoral malagueño volverán a los mercados tras un verano negro de toxinas

Las coquinas del litoral malagueño volverán a los mercados tras un verano negro de toxinas
Salvador Salas

La Junta abre siete de los nueve caladeros de producción de marisco de la provincia, permitiendo las capturas de diferentes especies

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El sector marisquero de la provincia no está viviendo este año su mejor verano. Todo lo contrario. La presencia de toxinas en los caladeros durante buena parte de julio y todo el mes agosto, ha obligado a la flota (126 embarcaciones) a tener que permacener parada, sin faenar, con los marineros en el paro y sin ningún tipo de ingreso, reduciendo a casi la mitad los beneficios del sector de todo el año. Pero ha sido terminar la temporada alta y descender los niveles de toxinas, tanto que ya hay abiertas siete de las nueve zonas de producción de marisco del litoral malagueño, lo que permite a la flota poder iniciar la capatura de diferentes especies. La novedad es que por fin flota comenzar a capaturar coquinas en tres caladeros (Guadalmansa-Marbella, Cabopino-Calaburras y Río Vélez-Torre de Maro).

El problema es que los precios de las capaturas han bajado ostensiblemente, lo que ha supuesto un importante golpe para el sector que ha visto como productos como la almeja (chirla) ha pasado de cotizarse en lonja de entre 15 y 18 euros al kilo antes del cierre de los caladeros a causa de la toxinas, a apenas unos 8 euros el kilo, lo que significa la mitad por mitad. «Cuando están los turistas es cuando el marisco vale dinero, pero ahora que ya se han ido la mayoría, que es cuando se han abierto los caladeros, ya no es rentable», explica José Antonio Soro, patrón de una embarcación de marisqueo en Caleta de Vélez.

De las nueve zonas de producción, sólo dos siguen cerradas por toxinas, sobre todo DSP. Asimismo continuan cerradas las zonas de cultivo de Torre de la Sal-Guadalmansa, dedicada a la zamburiña, por metales pesados; Guadalmansa-Marbella (vieira, volanderira y zamburiña), por ASP y mertales pesados; Calaburras-Torre Quebrada (mejillón) por PSP Benalmádena-Málaga (mejillón) por DSP, y Río Vélez-Torre de Maro (mejillón), también por DSP.

En los calederos abiertos de Punta Chullera-Torre de la Sal se pueden capturar almeja tonta, búsano, cañailla, chirla y concha fina, pero no así coquina; en Torre de la Sal-Guadalmansa se permite la captura de búsano, cañailla, chirla y concha fina, aunque no coquina ni corruco; en Guadalmansa-Marbella, los maqrisqueros pueden pescar bolo-almejón, búsano, cañaill, concha fina y coquina, y en la zona de Cabopino-Calabrurras se pueden capturar búsano, cañailla, chirla, concha fina y coquinas también, menos corruco. En el caladero de Benalmádena-Málaga se han abiertro las capturas de chirla, concha fina y coquina, salvo corruco; en la zona de Málaga-río Vélez sólo está autorizado capturar chirlas y conchas finas, permaneciendo cerrado los caladeros de coquinas por DSP, ty corruco por otras causas. En cambio, en la zona de río Vélez a Tore de Maro, se autoriza la pesca de chirla, concha fina y coquina. Sólo no se autoriza la captura de corruco.

Según la patrona mayor de Caleta de Vélez, María del Carmen Navas, este es el caso de las zonas 308 (Málaga-río Vélez) y 309 (río Vélez-Torre de Maro). «Se han vuelto a tomar muestras esta semana para chirla y coquina en la 309 y si dan negativo se podría abrir el caladero», ha explicado Navas, que no obstante se ha quejado de que el tiempo perdido es algo que no va a recuperar el sector.ierre de lo caladeros durante buena parte de julio y todo el mes de agosto gha causadio grandes pérdidas al sector, pérdidas que son irrecuperables.

La situación ha llevado a algunos mariqueros a vender sus embarcaciones. Este es el caso de Damián, patrón del Willy III, con base en el puerto de Caleta de Vélez. Según este armador, el verano ha sido muy duro ya que no ha contado con ningún ingreso al no poder faenar a causa de las toxinas. «En verano, que es cuando mejoran los precios, ahoramos para el invierno, pero este verano ha sido castrófico», ha lamentado Damián.

Según Navas, la Junta de Andalucía sin embargo no contempla la concesión de ayudas económicas para la flota (126 embarcaciones en la provincia, de las que viven unos 400 pescadores). La razón es que desde la Administración andaluza se insiste en que las ayudas no están recogidas en el Fondo europeo marítimo de la pesca, de lo que culpan al gobierno del PP. Para el nuevo marco europeo, el de 2021, la Junta segura que batallará para que se recojan esos fondos por catástrofe natural.

El delegado territorial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Javier Salas, ha señalado en un comunicado que «los niveles de la toxina DSP están descendiendo en todas las especies y zonas por lo que esperamos que la situación se normalice en los próximos análisis».

Salas ha subrayado que la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural ha venido haciendo un gran esfuerzo económico y en materia de personal para incrementar el número de controles y la frecuencia de los mismos para poder abrir distintas especies a lo largo de este periodo de agosto en el que los niveles de las biotoxinas han sido elevados.

Las presencia de toxinas en el marisco constituye un fenómeno natural. Son episodios recurrentes, aunque desde el sector pesquero se señala que su frecuencia «ha aumentado en los últimos años y se prolongan durante más tiempo que antes». Las microalgas portadoras de las toxinas son arrastradas por las corrientes y alcanzan a los moluscos, que se alimentan por filtración. La Junta hace controles periódicos de las zonas de producción según el protocolo establecido por las directivas europeas. Cuando los análisis arrojan valores altos, como ocurrió en julio, se cierran los caladeros de forma automática para que estos bivalvos no lleguen al mercado y sean consumidos.

La situación de los caladeros naturales de la provincia de Málaga para el marisqueo está a día de hoy así:

•Zona 301 (Punta de Chullera - Torre de la Sal): abierto para cañailla, búsano, concha fina y chirla. Cerrado para coquina.

•Zona 302 (Torre de la Sal - Guadalmansa): abierto para cañailla, búsano, concha fina y chirla. Cerrado para coquina.

•Zona 303 (Guadalmansa - Marbella): abierto para todas las especies: bolo, cañailla, búsano, concha fina, chirla y coquina.

•Zona 304 (Marbella - Cabopino): cerrado para todas las especies: bolo, cañailla, búsano, concha fina, chirla y coquina. Registrado primer resultado negativo de los análisis.

•Zona 305 (Cabopino - Calaburra): abierto para todas las especies: cañailla, búsano, concha fina, chirla y coquina.

•Zona 306 (Calaburra - Torrequebrada): cerrado para todas las especies: concha fina, chirla y coquina. Registrado primer resultado negativo de los análisis.

•Zona 307 (Benalmádena - Málaga): abierto para todas las especies: concha fina, chirla y coquina.

•Zona 308 (Málaga – Río Vélez): abierto para concha fina y chirla. Cerrado para coquina.

•Zona 309 (Río Vélez – Torre de Maro): abierto para todas las especies: concha fina y chirla.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos