Citricultores malagueños protestan en Madrid contra las importaciones de cítricos a la UE

Citricultores malagueños protestan en Madrid contra las importaciones de cítricos a la UE

Decenas de productores de la provincia secundan la manifestación convocada por Asaja ante la sede de la Comisión Europea para reclamar la cláusula de salvaguardia a los cítricos de países terceros

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Citricultores de la provincia se sumaron ayer a los de otras zonas productoras del país para protestar en Madrid, ante la sede de la Comisión Europea, por la grave situación que están atravesando esta campaña, con cotizaciones de apenas 12 céntimos por kilo, lo que atribuyen a la competencia de producciones de fuera de la Unión Europea que inundan a territorio comunitario. Convocados por la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), productores de Valencia, Murcia, Cataluña y Andalucía se movilizaron para reclamar a Bruselas la aplicación de la cláusula de salvaguardia a los cítricos procedentes de países terceros (Sudáfrica, Egipto, Turquía, Brasil y Argentina, principalmente), por los perjuicios que consideran que las importaciones están causando a las producciones de españolas, según Asaja. Con la concentración celebrada ayer en Madrid el sector reclama a la Comisión Europea medidas para garantizar la viabilidad del sector, dada la situación de «ruina» generalizada que está viviendo esta temporada, debido a que los precios no están cubriendo los costes de producción.

En la concentración han participado citricultores de toda España, convocados por Asaja, que se han dado cita en el Paseo de la Castellana, donde han repartido más de 3.000 kilos de naranjas entre los ciudadanos.

Para Asaja, la clave del problema radica en los tratados que la Unión Europea firma con otros países productores que están inundando el mercado comunitario, cuando las exigencias laborales, fiscales, fitosaniatrias y medioambientales que impera en estos orígenes no son los mismos que en el UE. Asimismo señala que el incremento de la superficie de cultivo en estos países hace prever que en futuras campañas, de cuatro a cinco años, aumenten su producción en más de 500.000 toneladas. Al problema de las importaciones de cítricos de países de fuera de la UE, Asaja, denuncia también el riesgo de entrada de plagas. El presidente de Asaja, Pedro Barato, ha entregado en la sede de la oficina de la Comisión Europea en Madrid un documento en el que se expone y analiza las claves del problema y en el que también se insta al ejecutivo comunitario a modificar sus planteamientos y articular medidas capaces de aliviar la dura crisis que atraviesa el sector.

En el documento se incide en los efectos negativos que los acuerdos con terceros países están teniendo sobre la rentabilidad del sector, al tiempo que se denuncian las notorias carencias que la Organización Común del Mercado (OCM) hortofrutícola a la hora de resolver los problemas cuando se presentan coyunturas de crisis en los mercados. Entre otras reivindicaciones, Asaja reclama a la Comisión Europea un estudio sobre el impacto de las importaciones de terceros países que sirva como base y punto de partida para la renegociación de esos pactos o cuando menos para el establecimiento de futuras cláusulas de salvaguarda.

Los productores que participaron ayer en la manifestación en Madrid reclaman que la Comisión Europea la elaboración urgente de un estudio sobre el impacto negativo de la creciente irrupción de naranjas y mandarinas de terceros países en el mercado europeo. Málaga es la cuarta provincia en producción de cítricos de Andalucía, con 4.500 hectáreas de cultivo, destacando sobre todo la comarca del Guadalhorce. Según el aforo de la Junta de Andalucía, la provincia prevé esta campaña una producción de naranjas de 89.049 toneladas, un 13 % menos que en la anterior cosecha, en la que alcanzó las 102.335 toneladas. En la comunidad andaluza Sevilla (con 828.180 toneladas de producción prevista) es la principal provincia productora de cítricos, seguida de Huelva, con 569.412, y Córdoba, con 323.956.

Aunque en Málaga la variedad de naranja más extendida es la Valencia late, cuya recolección comienza entre abril y mayo, y por tanto se desconoce cómo se verá afectada, la realidad es que los productores malagueños no se libran de la crisis de precios de los cítricos. De hecho, el limón, cuya producción encabeza a nivel andaluza la provincia malagueña con más de 74.000 toneladas (65% de Andalucía), está sufriendo también la crisis de precios de los cítricos con cotizaciones inferiores a las de 2017. Al menos, eso ha sucedido con el limón fino, que comienza a recolectarse entre septiembre y octubre y se alarga hasta abril o mayo. En el caso del verna, la cosecha abarca desde mayo a julio.