El caprino de leche en Málaga recupera la tranquilidad tras varios años por debajo de costes

Sala de ordeño de una explotación de caprino típica de la provincia /SUR
Sala de ordeño de una explotación de caprino típica de la provincia / SUR

El sector reclama a la industria una mayor estabilidad en la cotización para evitar que continúe el cierre de explotaciones ganaderas

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

El precio medio de la leche de cabra en España ha subido por fin tras varios años por debajo de costes para los ganaderos. En una provincia como Málaga, que produce cerca del 40% de la leche de cabra de Andalucía (unos 89 millones de litros anuales), el incremento del precio ha devuelto la tranquilidad a los casi 1.500 dueños de explotaciones de caprino que existen en el campo malagueño. No obstante, organizaciones agrarias como la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) reclaman a la industria una mayor estabilidad en los precios con el fin de asegurar el relevo generacional en las explotaciones y fomentar la mejora de las mismas. Al menos, así lo asegura el secretario provincial de COAG Málaga, Antonio Rodríguez, propietario de una explotación familiar de caprino en Sedella. «Es vital un compromiso real y efectivo de las grandes cadenas de distribución con el futuro de la leche de cabra española y eso pasa por una política de precios que remunere el trabajo de los cabreros», asegura Rodríguez, responsable también del sector de caprino de leche de COAG de Andalucía.

COAG recuerda que sólo entre 2014 y 2016 los precios de la leche de cabra bajaron un 50%, pasando de 0,88 euros el litro a 0,47 euros el litro.

Actualmente se están pagando de media 0,08 euros por extracto seco útil (ESU) -cantidad de grasa más el de proteinas-. Por debajo de 0,072, se estaría vendiendo a perdidas, según COAG.

Para Rodríguez, el aumento del consumo de leche de cabra está favoreciendo el incremento del precio de la misma para el ganadero. «Los años que hemos estado vendiendo por debajo de costes ha supuesto un barapalo para las explotaciones. Muchas no han realizado recrias al no poder mantenerlas, han reducido cuidados y apenas han realizado inversiones. Ahora nos encontramos con un desgate en los animales y una industria demandando más leche», explica Rodríguez, para quien es de vital importancia para los ganaderos vean un mercado estable. «De lo contrario, los jóvenes no tendrán interés en incorporarse al sector», insiste.

Málaga, con unas 255.000 cabezas, es la provincia andaluza con un mayor número de cabras (el 25 por ciento del censo andaluz, que ronda los 400.000 ejemplares). Le sigue Sevilla con 185.000 cabras, Almería con 169.000 o Granada con 166.000

En la actualidad, España es el segundo productor de leche de cabra de la UE, con 1,4 millones de cabras de ordeño y una producción anual en torno a las 400.000 toneladas. Por Comunidades Autónomas, Andalucía es la mayor productora de leche de cabra, con 144.000 toneladas anuales, muy por delante de la segunda, Castilla-La Mancha con 68.000 toneladas y Murcia con 41.000. En nuestro país, el sector caprino representa sólo el 2,15% de la producción final ganadera, pero posee una gran importancia desde el punto de vista económico, social y medioambiental para grandes áreas del medio rural.

En la provincia, la actividad de las explotaciones de caprino se centra en la producción lechera.

Para Rodríguez, las bondades de la leche de cabra está favoreciendo el incremento de consumo, aunque la mayor parte de la producción sigue tinendo como principal destino la industria quesera.

Según Rodríguez, la leche de cabra es más digestiva, y está recomendada para quienes sufren pesadez de estómago ya que su tolerancia es mayor. Su contenido en proteínas de buena calidad favorece el desarrollo del sistema muscular, así como el correcto funcionamiento del organismo. El calcio que contiene la leche de cabra contribuye a mantener sanos los huesos y dientes. Además, esta contiene vitamina A, que combate los síntomas de oxidación.