El campo malagueño recibe las lluvias con los brazos abiertos, aunque a no todos los cultivos le viene bien

Los productores de nísperos, los únicos preocupados con las lluvias /SUR
Los productores de nísperos, los únicos preocupados con las lluvias / SUR

Los productores de nísperos señalan que estas precipitaciones puede provocar el rajado de la fruta por exceso de hidratación cuando está madura

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Aunque las precipitaciones están siendo bastante moderadas y están beneficiando a la mayoría de los cultivos en el campo malagueño, no todos los agricultores se muestran igual de satisfecho. Y es que en la agricultura nunca llueve a gusto de todos. Si no que se lo pregunten a los productores de nísperos, fruta tropical que se encuentra en plena campaña en la provincia, ya que el agua puede provocar el rajado de la fruta cuando está madura. «Al que tenga todavía los nísperos verdes este agua les va a venir de escándalo, sin embargo a los que la tenga madura les hará bastante daño. Cuando el níspero está maduro estas lluvias hacen que se hinche y terminen rajándose, perdiendo todo su valor», explica el gerente de la cooperativa agrícola de Sayalonga, José Manuel López. La cooperativa de Sayalonga, que es la principal productora de este fruto, junto con la de Estepona, que es más temprana en la recolección, lleva poco más de una semana recibiendo nísperos de la zona de la Axarquía, lo que significa que ya hay productores que se van a ver perjudicados por estas precipitaciones. Una situación similar se produjo también en Estepona con las lluvias caídas durante la Semana Santa y con anterioridad. Estepona inició la recolección de nísperos a mediados de marzo.

López no ha sabido cómo incidirán estas lluvias en la cotización del níspero. «Los primeros se han llegado a cotizar hasta los 2,70 euros el kilo, sin embargo ahora han bajado y están en torno a los 1,15 euros», ha señalado el presidente de la cooperativa de Sayalonga.

Al cerezo, la lluvia le ha cogido ya con la fruta en crecimiento, del tamaño de un garbanzo, por lo que en opinión de los productores, este agua va a ser muy beneficiosa. «Lo malo es que caiga con mucha fuerza y la tire o que la lluvia se registre cuando la fruta está madura, que puede provocar que se raje», explica el alcalde de Alfarnate y productor de cerezas, Salvador Urdiales.

El sector tropical también ha acogido bien las lluvias.

Los cultivos hortícolas al aire libre, el cereal y el olivar también aplauden las precipitaciones, al igual que la ganadería, entre otras razones porque no están causando daños.

Las precipitaciones en el Guadalhorce coinciden con el comienzo de la campaña de riego con agua de los embalses. Las aportaciones de agua del sistema para el regadío de la comarca se inicio este lunes, una vez acaba la Semana Santa. La Junta ha adelanto al 22 de abril la campaña de regadío de este año, a la que destina 32,5 hectómetros cúbicos. Los riegos se prolongarán hasta el próximo 30 de septiembre.