Una bajada del nivel de toxinas acerca la posibilidad de abrir los caladeros en Málaga

Armadores de la flota de marisqueo de Caleta de Vélez, parados por el cierre de caladeros. /Agustín Peláez
Armadores de la flota de marisqueo de Caleta de Vélez, parados por el cierre de caladeros. / Agustín Peláez

La Junta confía en que los análisis de esta semana permitan faenar a la flota dedicada a los bivalvos, que mantiene sus reivindicaciones

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

El horizonte comienza a despejarse para los marisqueros dedicados a la captura de bivalvos como conchas finas o almejas, sin poder faenar desde mediados de julio por la presencia de dos toxinas que mantienen cerrados los nueve caladeros de la provincia. El último análisis de aguas realizado por la Junta de Andalucía ha revelado que los niveles de estas toxinas (PSP, con efecto paralizante, y DSP, con efecto diarreico) han disminuido en tres zonas hasta encajar en los registros permitidos: San Pedro de Alcántara, Estepona y Caleta de Vélez. Para abrir los caladeros, sin embargo, hacen falta dos muestreos negativos consecutivos. Los técnicos de la Agencia de Gestión Agraria y Pesquera de Andalucía (Agapa), organismo dependiente del Gobierno autonómico, están realizando desde ayer y hasta hoy otro análisis.

En caso de que este nuevo muestreo confirmara la bajada en los niveles de toxinas, los tres caladeros donde ya ha habido un resultado negativo previo podrían abrir para la captura de bivalvos, una medida que podría retrasarse hasta finales de esta semana o comienzos de la que viene en función del tiempo que permanezcan las muestras en el laboratorio de Agapa. El sector, que emplea a más de 400 personas en Málaga, recibió ayer «con satisfacción» esta noticia, aunque dan prácticamente por perdida la temporada alta, cuando se registra mayor demanda de estos moluscos, que en verano suelen alcanzar sus precios más altos en las lonjas.

El sector da por perdida la temporada alta y reclama ayudas, petición a la que se suman los mejilloneros

El presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores, Miguel Ángel Carmona, confirma que el sector mantiene sus reivindicaciones y sigue a la espera de que la Consejería establezca ayudas para la flota afectada, formada por más de un centenar de embarcaciones. A sus reclamaciones se suma el sector del cultivo marino, que en la provincia se dedica sobre todo a mejillones y vieiras. El presidente de la Asociación de Productores de Moluscos de Andalucía (Apromo), José Juan Nogales, calcula que cerca de 80 personas trabajan en este tipo de producción en la provincia. «Las toxinas han provocado un gran daño económico. Solicitamos ayudas como las que recibe el sector en Galicia cuando ocurre algo similar», explica Nogales en referencia a las solicitud de que el Gobierno andaluz considere los hechos «una catástrofe natural» y apruebe subvenciones como las que se otorgan al campo cuando se producen inundaciones.

La producción de mejillón alcanzó las 657 toneladas en el litoral malagueño en 2017, con un valor superior al medio millón de euros. En los últimos 15 años el cultivo de este bivalvo se ha disparado un 122 por ciento. Cerca de la mitad de los mejillones cultivados en Málaga se consumen en Andalucía, mientras que el resto se vende en otras comunidades autónomas. La provincia dispone de instalaciones autorizadas para la cría de mejillón en Marbella, Benalmádena, Torremolinos, Estepona, Fuengirola y Vélez-Málaga.

Con el verano casi finalizado, tanto el sector extractivo dedicado a conchas finas, almejas, coquinas o bolos como el sector de cultivo dedicado a mejillones y vieiras, entre otros bivalvos, tienen ya la vista puesta en la temporada de Navidad, otro de los puntos álgidos del año.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos