La aceituna aloreña mantendrá este año la calidad pese a descender su producción

El ‘verdeo’ es la manera más tradicional de recoger el fruto de los olivos del Guadalhorce. /
El ‘verdeo’ es la manera más tradicional de recoger el fruto de los olivos del Guadalhorce.

Las lluvias de las últimas semanas no ha ampliado en exceso la recolecta, pero sí ha mejorado el fruto

IVÁN GELIBTER

La pertinaz sequía de los últimos meses que se había registrado en la provincia y sobre todo en el Valle del Guadalhorce ha traído consecuencias negativas para la recogida de la aceituna aloreña la única en Andalucía con denominación de origen protegida, aunque tal como afirman desde el consejo regulador así como desde Asaja, estas «podían haber sido peores».

Tras recoger en el ejercicio anterior unas 7.000 toneladas de aceitunas, las previsiones para 2014 eran de menos del 50 por ciento de esta cifra, y según Margarita Jiménez, secretaria técnica del Consejo Regulador de la Aceituna Aloreña, hubo agricultores que cifraron este descenso en el 75 por ciento. Tal como asegura Jiménez, finalmente se ha conseguido llegar a la mitad de la producción del año anterior, por lo que considera que el resutado final ha sido positivo «dentro lo que mal que pensábamos que iría». Se puede extraer, por tanto, que esta campaña no llegará a registrar pérdidas, aunque sí menos ingresos.

Las lluvias de las pasadas semanas, aunque llegaron tarde, tuvieron una importante incidencia positiva en el resultado final de la campaña del verdeo en la comarca del Guadlhorce. Según el consejo regulador, el agua caída en el campo durante los meses de septiembre y octubre ya con la campaña empezada no ha provocado mayor número de aceitunas, pero sí ha conseguido que el fruto se estire, obteniendo así una mayor calidad, más peso y por tanto mayor número de kilos finales. Esa es la razón principal por la que se prevé que cuando concluya el verdeo en los próximos días se consiga alcanzar la cifra de algo más de 3.000 toneladas de «aceitunas de muy buena calidad», como matizó Margarita Jiménez.

Aumento de costes

Los olivos, según relató Margarita Jiménez, han estado este año con poca aceituna y muy distribuida por el árbol, y la manera «artesanal» de recogida del fruto se ha complicado por esta causa. «Aunque se hayan recogido la mitad de kilos que el año pasado, el personal necesario para la recolección no ha sido inferior, y probablemente en muchas fincas haya incluso aumentado», aseguró la responsable del consejo regulador. El hecho de tener que estar más tiempo por cada árbol ha obligado a los productores a contratar más personal, lo que sumado al menor número de toneladas ha provocado un aumento considerable de los costes de producción.

Uno de los factores que más preocupa tanto al consejo regulador como al presidente de Asaja Málaga, Baldomero Bellido, es la falta de control en el sector. «Habría que establecer más medidas para que las aceitunas vayan etiquetadas con la denominación de origen», aseguró Bellido, que coincidió con la opinión de Margarita Jiménez, que hizo hincapié en las diferencias con el resto de productos del mercado similares. «El mercado está invadido por otras aceitunas con menor coste de producción (como la que se recoge en Sevilla o Córdoba)». Además, aseguró que la clave para solucionar este problema radica en «vender» la aceituna aloreña como «un producto diferente y con un sello de calidad».

En lo que coinciden además tanto el consejo regulador como Asaja es en lo positivo para el sector que significa la puesta en valor que se está haciendo del producto, pero sin olvidar que esto debe ir acompañado de una buena producción.

 

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