La cría de caracoles gana adeptos en la provincia

Juan Grande prepara los comederos en la granja Hélix Santillán/
Juan Grande prepara los comederos en la granja Hélix Santillán

Agricultores y ganaderos ven en la helicicultura una actividad empresarial que puede resultar rentable y complementaria

AGUSTÍN PELÁEZ

La demanda de caracoles en España es 20 veces superior a lo que se produce. Se estima que la producción nacional ronda sólo las 1.200 toneladas anuales, lo que significa que el resto procede de la importación. Pero lo más importante de todo es que se trata de una actividad rentable y viable para los agricultores y ganaderos andaluces. Por esta razón, cada vez más personas se apuntan a la cría de caracoles en cautividad, la helicicultura. En Málaga se estima que existe una decena de granjas y otras tantas en fase de creación.

Una de las más conocidas en la provincia es Hélix Santillán de Rincón de la Victoria, propiedad de Juan Grande, impulsor de la creación de la Asociación de Criadores Helicicultores de Andalucía (ACHA), que tiene como finalidad defender los intereses del sector. A nivel andaluz existen unas 56 explotaciones.

Grande, que llegó a ser director de banco, se quedó en el paro con 50 años debido a la crisis y empezó a investigar en negocios que ofrecieran una alta rentabilidad. «Me di cuenta que la helicicultura es una de las actividades más rentables que existen», señala. Por este motivo, puso en marcha en 2013 Hélix Santillán.

Hoy Grande imparte incluso cursos de formación para enseñar los secretos de la helicicultura. «La gente cree que la cría de caracoles es de los más sencillo, pero eso no es así. Las que fracasan lo hacen por que carecen de la formación necesaria», señala Grande, que tras año y medio en el sector asegura que no es capaz de abastecer la demanda que tiene, hasta el punto de que en ocasiones se ve obligado a tener que recurrir a otras explotaciones. Para este empresario, el caracol de granja es el único que puede demostrar la trazabilidad del producto con los controles y registros que lleva a cabo el sector, como la alimentación a base de piensos balanceados y ausencia de productos químicos como herbicidas y pesticidas.

En función del mercado

El precio de un kilo de caracoles está en función del mercado en el que se comercializa. Los mayoristas suelen pagar en torno a los seis euros el kilos, pero si se vende directamente el precio hasta se duplica, alcanzando los 12 euros el kilo. Según Grande, los costes de producción suelen rondar los 2,70 euros el kilos. Si la explotación se dedica también a la comercialización de caviar (huevos de caracol) el precio en el mercado suele rondar entre los 1.600 y 1.800 euros el kilos. Cada caracol es capaz de poner hasta cien huevos en una puesta.

Con estos números no es de extrañar que la propia Junta de Andalucía considere la cría de caracoles como una alternativa viable para agricultores y ganaderos andaluces y malagueños.

En este sentido, el Centro de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa) de Hinojosa del Duque (Córdoba), dependiente de la Consejería de Agricultura, cuenta con una finca experimental en la que trabaja desde el año 2000 en diversos programas relacionados con la actividad helicícola ofreciendo formación y asesoramiento.

Explotación extensiva

Otra de las empresas que llevan tiempo trabajando en la provincia es Helixyra, en la localidad de Alozaina. Se trata de una explotación extensiva mixta que combina la cría en cautividad con la exterior. Uno de sus fundadores es Sergio Arias, que está convencido de que es una actividad rentable y un negocio del que se puede vivir, aunque algo lento al principio ya que la cría exige un periodo mínimo de engorde que suele rondar entre los cinco y seis meses.

Helixyra es la primera granja de cría de caracoles en el entorno de la Reserva de la Biosfera de la Sierra de las Nieves, y una de las mayores de Andalucía dedicada al ciclo biológico completo del caracol. Al igual que le empresa de Rincón de la Victoria, también imparte cursos para formar a futuros helicicultores.

Según Grande, cuya explotación es de tipo intensivo (cría en cautividad) y mixto, pero en ambiente controlado, en Málaga, gracias al clima, es posible lograr hasta tres puestas al año. «La cría en cautividad permite controlar los parámetros de temperatura y humedad, algo que no se puede hacer cuando se trata de una explotación extensiva o a cielo abierto», explota el propietario de Hélix Santillán. «Tenemos una web que sólo en el mes de mayo pasado registró más de 27.000 visitas y una tienda virtual que funciona bastante bien. Pero además, también vendemos caracoles reproductores para otras granjas», explica Grande.