La Agencia de la Energía teme que haya escasez de oferta de petróleo hasta el verano

J. A. B. WASHINGTON.

El Irán-oil' sigue amenazando la recuperación económica mundial, tras el fin de las exenciones para comprar su crudo. Y es que si bien varios países productores elevarían su producción para compensar el veto de EE UU, otras potencias de la OPEP están sufriendo presiones que podrían perjudicar su cuota diaria.

Es el caso de Arabia Saudí, que ayer denunció que los ataques recientes a sus instalaciones petroleras y varios navíos de transporte amenazan la «seguridad del abastecimiento» de crudo y a la propia «economía mundial». En principio, han obligado a cerrar de forma indefinida el principal oleoducto que une el este y el oeste del país.

Este «difícil entorno geopolítico», unido a un crecimiento de la demanda mundial de petróleo inferior en 90.000 barriles diarios al esperado por la desaceleración económica, hace prever a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que habrá un déficit «de la misma magnitud» en la oferta para preservar el equilibrio del mercado. Y eso, añade, es «altamente probable» que pase durante el segundo trimestre.

Según la AIE, una «considerable incertidumbre» rodea el mercado mundial, sobre todo en la oferta. Pese a ello, constata que los precios del barril de 'Brent' han cambiado poco en mayo. Ayer cerraron rozando los 72 dólares por unidad.