La Administración pierde más de 115.000 funcionarios en la última década

Funcionarios de la Agencia Tributaria atienden a varios contribuyentes en una oficina de Hacienda. :: i. onandia/
Funcionarios de la Agencia Tributaria atienden a varios contribuyentes en una oficina de Hacienda. :: i. onandia

El mayor recorte lo sufre el Estado, que por primera vez baja de la barrera de los 200.000 trabajadores, cuya media de edad es de 52 años

LUCÍA PALACIOSMADRID.

El próximo mes la Seguridad Social rebasará previsiblemente su máximo histórico de afiliados al superar la barrera de los 19,5 millones, pero no será gracias al Estado. Y es que la Administración Pública sigue lejos de recuperar su nivel máximo de empleo -alcanzado en 2010, cuando rozó los 2,7 millones de empleados públicos- después de tener que apretarse el cinturón tras el estallido de la crisis financiera, con fuertes recortes de plantilla y salarios. Así, tras cinco años de recuperación económica, el Estado ha perdido más de 115.000 trabajadores en la última década, pese a que en los dos últimos años el Gobierno ha aprobado sendas ofertas de empleo público históricas, según los datos a 1 de enero extraídos del Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas difundido ayer por el Ministerio de Política Territorial y Función Pública.

Esto supone una caída del 4,5% hasta tener en la actualidad una plantilla de 2,4 millones (sin contar con el personal de universidades, para el que no existe comparativa homogénea). El mayor recorte en estos diez años se ha dado precisamente en la Administración General del Estado (AGE), que en 2019 bajó por primera vez de la barrera de los 200.000 trabajadores y acumula un recorte del 17,3%, es decir, 41.275 personas menos trabajando para el Estado. Éste es «uno de los motivos» por el que el Gobierno convocó la semana pasada 8.102 nuevas plazas, lo que dará lugar a «un proceso selectivo sin precedentes que concentrará aproximadamente a 200.000 aspirantes», según destacó el ministerio en la nota de prensa enviada. Sin embargo, este incremento de plazas se quedará corto teniendo en cuenta que casi la mitad de los empleados públicos del Estado se jubilarán en diez años, puesto que la plantilla, con una edad media de 52 años, está muy envejecida. Para afrontar este envejecimiento, el Ejecutivo aprobó recientemente un plan plurianual para optimizar la Oferta de Empleo Público.

El año de mayor destrucción de empleo fue 2012, cuando la Administración del Estado prescindió de golpe de casi 110.000 trabajadores, prácticamente el mismo recorte que el que acumula en la última década. Pese a ello, cabe resaltar que 2018 se registró el tercer incremento consecutivo de empleo público tras seis años de caídas. Así, el pasado año se sumaron algo más de 17.000 funcionarios, una cifra que, no obstante, es muy inferior a las 42.000 nuevas plazas que hubo en 2017. En la actualidad, la Administración Pública cuenta con 2,57 millones de trabajadores, con lo que el Estado aún no ha recuperado el nivel previo a la crisis: en 2008 tenía 2,58 millones de empleados.

Este avance de la plantilla de la Administración pública ha estado liderada por las Comunidades Autónomas, que en 2018 incrementaron su número de empleados en casi 13.000, precisamente coincidiendo con las elecciones regionales del pasado 26 de mayo. Y lo mismo hicieron los ayuntamientos y administraciones locales, con un alza de más de 4.100 funcionarios, y las diputaciones y cabildos, que superaron los 64.300 efectivos a 1 de enero de 2019. Sin embargo, tanto los ayuntamientos como las diputaciones están muy lejos de los niveles que tenían en 2009, mientras que las comunidades lo han superado. Las universidades, por su parte, también rebasaron en 2018 su máximo histórico al contar con 3.800 trabajadores más.

Por el contrario, además de la mencionada destrucción de empleo en la AGE, destaca también la pérdida de efectivos tanto en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como en las Fuerzas Armadas, dos sectores para los que incluso se ha elevado la tasa de reposición hasta el 115%.

Más mujeres que hombres

Las mujeres son mayoría en las Administraciones Públicas, pues suponen más del 56% de los 2,58 millones de empleados. No obstante, los varones tienen un peso mayor en la Administración Central, donde representan casi dos terceras partes de la plantilla, principalmente por la masculinización que se da en el colectivo de militares, policías y guardias civiles. Por el contrario, siete de cada diez funcionarios autonómicos son mujeres, mientras que en los ayuntamientos hay paridad. Cabe resaltar que más de la mitad de la plantilla son funcionarios, un 23,4% es personal laboral y casi un 20%, interinos.