Santander constata la recuperación del crédito en 2016

El banco amortigua el 'Brexit' pero su resultado cae un 31%, logra un alza del 1% en el volumen de préstamos y da por concluidos los ajustes

JOSÉ M. CAMARERO MADRID

Las cuentas semestrales del Banco Santander han puesto sobre la mesa una nueva realidad: la resurrección del mercado crediticio de su negocio en España, cuyo volumen ha mejorado un 1% en el segundo trimestre del año, impulsado por el incremento de 1.500 millones concedidos a las empresas.

El volumen de dinero prestado vuelve a crecer, aunque lo hace mínimamente y solo si se compara con el trimestre anterior. Pero, en cualquier caso, lo hace «por primera vez en muchos años», según explicó ayer el consejero delegado de Santander, José Antonio Álvarez, en la presentación de resultados del grupo.

Álvarez aclaró que el saldo del crédito para viviendas aún no es positivo porque el número de préstamos que se formalizan es menor al de las amortizaciones. Pero anticipó que el ritmo al que se conceden hipotecas «ha sido muy bueno» desde abril. El banco también confirma otra realidad: que los clientes siguen prefiriendo hipotecas a tipo variable.

El grupo presidido por Ana Botín ha conseguido superar las expectativas de los analistas al generar un beneficio neto de 2.911 millones de euros. Aunque se trata de un 31,7% menos que las ganancias del primer semestre de 2015, Santander ha evitado un impacto mayor del que ya de por sí ha supuesto el 'brexit' -el 20% de su negocio lo tiene en Reino Unido- o la crisis de Brasil -de este país procede un 19% de su actividad- al obtener un beneficio ordinario de 3.280 millones, un 4,3% inferior al ejercicio previo. En este caso no se incluyen elementos puntuales como el impacto por la reestructuración o las aportaciones al fondo de resolución europeo.

Una de las claves de estos resultados se encuentra en la capacidad para generar más ingresos por comisiones, el talón de Aquiles de la banca, tal y como recuerdan los supervisores. La entidad ha conseguido mejorar un 7,7% el volumen de las tarifas cobradas por los servicios y productos que ofrece.

En el caso de España, este incremento ha sido de un 7%, frente a la caída del 3% de 2015. Lo ha logrado, en parte, gracias a la comercialización de la Cuenta 1-2-3, la apuesta del banco para mejorar la vinculación con sus clientes. Aunque la firma espera que el saldo de lo que le cuesta este producto sea positivo a lo largo de este año, ya ha conseguido que 1,2 millones de clientes la contraten.

Sin fusiones a la vista

El grupo cuenta con que el escenario de intereses bajos se mantenga a medio plazo, pero considera que no hacen falta más ajustes en su red, tal y como indicó ayer José Antonio Álvarez. «No preveo más medidas adicionales», indicó. Después de anunciar el despido de 1.300 trabajadores y el cierre de 450 oficinas, el consejero delegado afirmó que el plan se encuentra ejecutado al 90%.

También evitó Álvarez la posibilidad de adquirir otra entidad. «Nuestra prioridad es crecer orgánicamente», afirmó. Y ante la publicación de los test de estrés, mañana viernes, se mostró confiado en la «resistencia» de la banca española.