España, segundo país de la UE con más desempleo de larga duración

Se sitúa en el 11,4%, más del doble que la media comunitaria (4,5%), y es la que más ha crecido durante la crisis, sólo por detrás de Grecia

D. VALERA / L. PALACIOS MADRID.

El paro se mantiene como la principal asignatura pendiente de la recuperación y cada estadística así lo demuestra. De hecho, España tiene la segunda tasa de desempleo de larga duración más elevada de toda la UE. En concreto, las personas que llevan más de un año sin trabajo se situaron en 2015 en el 11,4% a pesar de la mejora de la economía. Una cifra sólo superada por el 18,2% de Grecia y que, además, supone más del doble que la media comunitaria (4,5%). Asimismo, se encuentra a años luz de registros como el de Alemania (2%) o Austria (1,7%), según datos del Instituto de Estudios Económicos publicados ayer.

En cualquier caso, la evolución positiva del mercado laboral el pasado ejercicio provocó que el paro de larga duración en 2015 se redujese ligeramente con respecto al 12,9% registrado en 2014. Sin embargo, si se compara con la situación previa a la crisis el deterioro todavía es mayúsculo. Y es que en 2007 sólo había un 1,7% de este tipo de desempleo, mientras que la media comunitaria se encontraba entonces por encima en el 3%. Es más, España ha sido el país de la UE en el que se ha producido un mayor incremento de este índice (9,7 puntos porcentuales) en ese periodo de dificultades económicas sólo por detrás de los 14 enteros de Grecia. Un comportamiento lógico si se tiene en cuenta que el nivel de paro general se ha disparado en esos años (todavía se encuentra en el 21%).

Prestaciones agotadas

Una de las consecuencias de ese aumento del desempleo de larga duración es el agotamiento de las prestaciones. Una situación que se refleja en que sólo el 54,7% de los parados reciben algún tipo de ayuda, según datos del Ministerio de Empleo referidos al primer trimestre del año. Todo un desplome respecto a la cobertura del 75% que existía en 2010 y que los diferentes programas de último recurso puestos en marcha por el Gobierno (el plan Prepara o el subsidio de 426 euros, entre otros) no han conseguido frenar. De hecho, esta situación es una de las principales críticas de los sindicatos, que han pedido sin éxito al Ejecutivo en reiteradas ocasiones que extienda estas ayudas o implemente otras nuevas a más colectivos que se han quedado sin protección y, por tanto, son más vulnerables. Por otra parte, más de 1,52 millones de trabajadores en España se encontraban en situación de subempleo en 2015. Es decir, el 54% de los trabajadores a tiempo parcial quieren realizar más horas y no pueden hacerlo por la falta de oportunidades, lo que sitúa al país como el tercero de toda la UE con un mayor porcentaje de empleados en esta situación, según los datos publicados ayer por Eurostat. Sólo Grecia (con un 71,8%) y Chipre (con un 68%) superan esa cifra. España se encuentra muy por encima de la media europea, que se sitúa en el 22,4%, o de países como Dinamarca (9,5%), República Checa (9,6%) o Estonia (12%).

El trabajo a tiempo parcial representa en España el 15,7% de los empleos, de manera que los ocupados en esta modalidad que desearían pasar a una jornada a tiempo completo (subempleados) equivalen al 8,5% de los trabajadores, la segunda cifra más alta de los Veintiocho, apenas por detrás de Chipre (con un 9,2%). En el lado contrario de la tabla se sitúan República Checa (0,6%) y Bulgaria (0,9%). Cabe señalar que los trabajadores a tiempo parcial subempleados son sobre todo mujeres. En el caso de España suponen el 67% de quienes viven esta circunstancia, mientras que la media comunitaria se sitúa en el 66%.

A nivel de la UE, 8 de cada 10 personas con trabajo tienen un contrato de jornada completa y 2 de cada 10 están a tiempo parcial, mientras que casi 10 millones de trabajadores (el 22,4% de los ocupados a tiempo parcial) afirman desear trabajar más, pero el mercado laboral es incapaz de absorber esa demanda.

Por otra parte, en España hay 949.000 personas que podrían trabajar pero no buscan empleo y 220.000 que sí lo hacen pero no están disponibles para incorporarse de inmediato -por ejemplo, estudiantes que aún no se han graduado-, según los datos de Eurostat. Estos dos supuestos equivalen al 5,1% de la mano de obra disponible en el país, solo cuatro décimas más que la media europea (4,7%). De nuevo las mujeres vuelven a ser mayoría: un 65% en España y un 57% en el conjunto de UE.