Se busca especialista en energías renovables

Se busca especialista en energías renovables

El incremento de la demanda en esta área tira de la creación de empleo especializado

EDURNE MARTÍNEZMADRID

El sector de las energías renovables supuso para el PIB español en 2014 un total de 7.387 millones de euros, con una aportación fiscal neta de 970 millones de euros a las arcas del Estado. También redujo la balanza comercial al presentar unas exportaciones netas de 2.316 millones de euros, además de que invirtió 216 millones de euros en I+D+i y evitó importaciones energéticas por valor de 8.469 millones de euros. Estas cifras, sacadas del Estudio del Impacto Macroeconómico de las Energías Renovables en España realizado por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), confirman que éste es un sector estratégico dentro de las economías de los principales países desarrollados.

Y como tal, cada vez existen más cursos y másteres relacionados con las energías renovables en nuestro país que aportarán al sistema jóvenes con una formación especializada que puede ser de mucha utilidad en los próximos años. Entonces, ¿el sector energético y las energías renovables son la profesión del futuro? «Sin lugar a dudas», dice a Innova+ Giovanni Giusti, director del máster universitario en Emprendimiento e Innovación del TecnoCampus de la Universidad Pompeu Fabra, que explica que lo primero que enseñan a sus alumnos es que «en la base del éxito como emprendedor está la búsqueda de un problema, una necesidad que se quiere resolver». Por ello, a su juicio, es tan importante la formación en este sector ya que «uno de los mayores problemas que estamos llamados a resolver es el del cambio climático». En este sentido, Giusti asegura que un instrumento «real» para llegar a su solución es «apostar por la innovación en las energías renovables».

En el mismo sentido, la directora del máster en Energías Renovables de la Universidad Europea, Consuelo Alonso, asegura que ésta «no solo es la profesión del futuro, sino que es una de las soluciones más claras, popularmente conocidas y aceptadas para resolver los problemas actuales de la humanidad en su lucha contra el cambio climático». Asimismo, la profesora explica que para las economías fuertemente dependientes energéticamente de terceros países como es el caso de España, es una «necesidad» por motivos geopolíticos aumentar su grado de autoabastecimiento y, para ello, «las energías renovables deben ser tenidas en consideración».

Teniendo en cuenta estas oportunidades de futuro, las salidas laborables para una persona que estudie en relación al sector energético son cada vez más amplias. Para Giovanni Giusti, la salida «ideal» de un programa de este tipo es que el estudiante «termine creando su propia empresa y que sea de éxito». Concretando un poco más, José Luis Villate, director de Energías Renovables Marinas del centro de investigación Tecnalia, afirma que estas personas terminan trabajando en empresas, centros e instituciones de diferentes puntos de la cadena de valor de las energías renovables, siempre muy relacionadas con actividades de I+D.

Emprendedores

Este sector incluye el desarrollo de proyectos de energía hidráulica, solar, termoeléctrica, eólica, biomasa, biocombustibles, geotérmica, olas y mareas, etc. Por lo tanto, «las personas formadas en este campo pueden trabajar en proyectos de este tipo bajo varios enfoques, ya sea en una empresa promotora o desarrolladora de proyectos, en una empresa de ingeniería o construcción o incluso en un fabricante de tecnología», asegura la profesora de la Universidad Europea.

Además, en un momento donde ser emprendedor se ha convertido prácticamente en una moda, la pregunta es cómo se consigue emprender e innovar en este campo. Al ser un sector relativamente poco explorado podría parecer fácil, pero la inversión y los requerimientos legales pueden llegar a ser un impedimento importante. «La gran responsabilidad de emprendimiento en energías renovables está en manos de los gobiernos dado que deberían fomentar un marco regulatorio estable con políticas energéticas que permitieran su implantación de forma sostenible por los grandes beneficios medioambientales que representan», opina la profesora Consuelo Alonso.

Algo que sí ocurre en Europa, a través de la Directiva 2009/28/CE, que forma parte del paquete europeo de energía y cambio climático. Dicha directiva, también conocida como 20-20-20 tiene por objetivo que en el año 2020 haya una mejora de la eficiencia energética del 20%, que las energías renovables contribuyan al consumo final de la energía bruta en un 20% y que se consiga una reducción de los gases de efecto invernadero en un 20%. España, por su parte, tiene un plan de energías renovables, el PER 2011-2020 que le exige cumplir con los objetivos europeos asignados. «Con un marco regulatorio estable e incentivado a favor de las energías renovables habrá más posibilidades de innovación y emprendimiento a nivel industrial o empresarial», destaca la directora del máster de la Universidad Europea.

Además, hay que tener en cuenta que España es un país con un patrimonio inmobiliario marcadamente antiguo, por lo que los márgenes de mejora en la eficiencia energética «son muy amplios», dice Giovanni Giusti. Por ello, el futuro de quien quiera emprender en el sector de las energías renovables pasa, en su opinión, por la recalificación de los edificios, especialmente de las viviendas, y también por el sector terciario y la construcción social y pública. El director del máster de la Universidad Pompeu Fabra también opina que el Gobierno debería dar «un fuerte empujón» en esta dirección, por ejemplo mediante políticas de incentivación fiscal.

Desde un punto de vista más empresarial, el director de Energías Renovables Marinas de Tecnalia destaca que para emprender en este campo se pueden tomar dos vías, Por un lado, estableciéndose como pequeños productores de energía limpia o proporcionando servicios asociados a la generación distribuida o al autoconsumo, ya que se espera que «la legislación española vaya favoreciendo cada vez más la generación eléctrica de este tipo». La segunda vía hace referencia al desarrollo de nuevos productos e innovaciones para el sector, enmarcados no solo en el ámbito de la generación de energía, sino también de sistemas auxiliares o aplicaciones de apoyo que ayuden a reducir el coste de la energía generada a partir fuentes renovables y extender su utilización.

La escuela de Éibar

En España solo existe una universidad donde se imparte el Grado en Ingeniería de Energías Renovables. Se trata de la Escuela Universitaria de Éibar perteneciente a la Universidad del País Vasco (UPV). Muchos de los alumnos que pasan por aquí realizan sus prácticas en Tecnalia, un centro de investigación de origen vasco, donde el responsable de Energías Renovables Marinas asegura que la preparación con la que llegan los estudiantes de este Grado es «adecuada», aunque confiesa que «siempre es necesario adquirir conocimientos adicionales y profundizar en algunas temáticas». Villate revela que desde Tecnalia no consideran que sea imprescindible la creación de más grados específicos en energías renovables, ya que «a este sector se puede llegar desde otras titulaciones como la mayoría de ingenierías o mediante estudios de postgrado».

 

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