Davidovich: de la gloria a la realidad

Davidovich, en un gesto triunfal en el Futures de Donostia del pasado año./José Mari López
Davidovich, en un gesto triunfal en el Futures de Donostia del pasado año. / José Mari López

Un año después de ganar como júnior en Wimbledon, prosigue la exigente escalada al 'top 100'

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Lo fácil es llegar, pero lo realmente difícil es quedarse. En el caso del malagueño Alejandro Davidovich Fokina (nacido el 5 de junio de 1999 y, por tanto, con 19 años) ni siquiera se podría concluir que ha alcanzado el destino. Después de coronarse hace justo un año (en concreto, el 16 de julio de 2018) como campeón júnior de Wimbledon, aún está en esa fase decisiva de su trayectoria que le acerque a la élite mundial, el pasaporte que en el mundo del tenis ofrece estar en el 'top 100' o, incluso el 'top 80', con billete asegurado para el cuadro final de cualquier torneo. Hay quienes tardan dos o tres años y quienes se quedan en el camino intermedio.

El malagueño, que ha sido 346º del 'ranking' ATP, asume las dificultades y se marca como reto acabar el año entre los 200 mejores

Tras su recital sobre la hierba del All England Club, se confirmaron los pronósticos de los primeros que vieron a un diminuto Davidovich mostrar su talento insolente sobre las pistas de Calaflores. El hijo de rusos, pero malagueño y criado en La Cala del Moral, se situó tras la proezas en Londres como el 556º del exclusivo 'ranking' de la ATP, y esta semana ha partido el 374º, tras haber llegado incluso a colocarse el 346º a mediados de junio, en su tope. «El año no ha acabado. El objetivo es estar en el 'top 200' al final», proclama con ambición el rubio talento malagueño.

¿Pero ha transitado Davidovich cerca de las expectativas generadas hace un año? La respuesta es compleja, pero simplificándola podría ser un 'sí'. Al menos el rinconero no desentona en un panorama en el que los veteranos no se dejan amilanar ante la denominada 'Next Gen'. La progresión de las promesas se ha vuelto más lenta que nunca. Los jóvenes tardan mucho en hacerse un hueco en la élite y nadie ha podido discutir la hegemonía mundial en la última década de Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic, junto a un Andy Murray con problemas para recuperar su mejor tono tras una larga lesión. La lista poco variada de ganadores en cada cita del Grand Slam lo confirma.

Críticas a la 'next gen'

Aunque el puesto 374º de Davidovich puede decir poco al aficionado en general, resulta más significativa cuando se descubre que es el segundo español más brillante del 'ranking' entre los de su edad, por detrás de un Nicola Kuhn muy cercano (es el 368º) y que ha estado varios meses parado este curso tras anotarse ya en el anterior un Challenger. A nivel mundial 'Álex' es el decimoquinto entre los tenista sub-19, un selecto grupo en el que hay sólo tres que a estas alturas han llegado al 'destino' del 'top 100':el canadiense Shapovalov (25º), el griego Tsitsipas (32º) y el australiano de origen español De Miñaur (68º), al que precisamente batió Davidovich hace unos meses en el Challenger de Lisboa, en Belem.

«El año no ha acabado. El objetivo es estar en el 'top 200' al final»

«Es la generación del iPad. Llevan otra vida. Nosotros no teníamos iPad, ni ordenador ni nada. Nos comunicábamos. Ahora nadie lo hace, salvo por el Instagram u otras redes sociales. Cada uno tiene su equipo, no se relacionan. En nuestra generación, si a los 18 no habías ganado un torneo ATP no valías. Ahora lo ganas a los 23 y eres una estrellita. Los jóvenes antes te ganaban enseguida y ahora no son buenos hasta los 25 años. Hay un bajón», se pronunció con dureza el exnúmero uno mundial Marat Safin sobre la 'Next Gen'. Lo cierto es que la situación del tenis mundial es preocupante. No se renueva del todo. El pleno de treintañeros semifinalistas en el último Wimbledon (Isner, Anderson, Djokovic y Nadal) lo corrobora.

«Los jugadores mayores están muy asentados, y se cuidan cada vez más. Entienden las necesidades de cada torneo. Es muy difícil sacarlos de ahí. También antes se retiraban muchos con 31 años. La juventud de ahora es algo distinta. Se han perdido cosas a nivel de trabajo y de respeto a la profesión tenística. Eso dificulta el relevo. Los mayores los ven como niñatos que quieren la recompensa ya, porque se entrenan dos semanas bien», admitió a este periódico el preparador de Davidovich, Jorge Aguirre.

«Estoy disputando torneos de más puntos en juego. Una semana buena me puede dar un salto»

Hace cuatro años el técnico que rige los destinos del talento malagueño hizo una proyección por puestos y años sobre su despegue. «Vamos casi clavados, ni mucho mejor ni mucho peor. Lo hice sabiendo que tenía un jugador de menos madurez de lo exigible para su edad y que su nivel tenístico iba a estar por encima de su control emocional. Creo que fui conservador a la hora de hacerlo, porque tenísticamente debería estar más arriba, pero al final el rendimiento es una suma de todo. No puedo decir que estoy descontento, pero es verdad que le tengo que apretar mucho, porque puede dar más de sí».

Primer título

Davidovich no defiende apenas puntos ATP respecto al año anterior, y esto es una gran ventaja para subir con rapidez. «Está claro que una semana buena me puede dar un salto», reconoce el jugador, que desde el aldabonazo en la 'Catedral' del tenis se anotó su primer título como sénior (el Futures de Quinta do Lago, en Portugal) y ya ha ganado a un 'top 100', el italiano Paolo Lorenzi (74º), en el Challenger de Caltanisetta.

«Su 'ranking' es más para Futures que Challengers, lo que pasa es que su nivel alto es el propio de un jugador de Challenger. Es mejor competir por arriba y esperar a esa semana en la que se alineen todos los astros, pero estando 370º no entra en las fases finales de Challengers», razona Aguirre, porque el 'efecto Wimbledon', en forma de varias invitaciones ('wild cards'), como las recibidas para el Godó, el Mutua Madrid Open o la última fase previa del Grand Slam londinense, empieza a apagarse.

Las cifras

556º
La clasificación en el 'ranking' ATP de Davidovich la semana posterior a proclamarse campeón júnior en Wimbledon.
374º
Su 'ranking' un año después. Semanas atrás, a mediados de junio, fue el 346º.

Así, esta semana Davidovich cedió en la primera ronda en el Challenger de Scheveningen (Holanda) y desde ayer está en Tampere (Finlandia) peleando en la previa de un torneo de la misma categoría (por encima de los Futures y por debajo de los ATP 250, ATP 500, Masters 1000 y Grand Slam).Después irá a ElEspinar (Segovia) y Alemania,

«Una situación como la que vivimos el año pasado fue un éxito muy grande, pero sí que es verdad que. Álex no estaba aún preparado. Pasó seis meses complicados al final de 2017. No es que tuviese miedo a competir, pero se veía que le estaba costando un poco. Este comienzo de año ya ha sido con otra perspectiva. Estamos en un momento muy bonito para afrontar lo que nos queda de 2018», se pronuncia Aguirre, que añade que «el partido contra De Miñaur muestra el nivel de jugador que es Álex».

Visto desde otra perspectiva más optimista, el argentino Axel Geller, rival del malagueño en la final júnior de Wimbledon, permanece varado en el 1.461º de laATP, y el australiano Alexei Popyrin, compañero de generación y de entrenamientos en Marbella, además de rival asiduo, está en el 376º, casi a la par.

Los datos: mejores jugadores sub-19 en el actual 'ranking' ATP

25º: Denis Shapovalov (Canadá).

32º: Stefanos Tsitsipas (Grecia).

68º: Alex de Miñaur (Australia).

117º: Corentin Moutet (Francia).

144º: Felix Auger Aliassime(Australia), 17 años.

147º: Casper Ruud (Noruega).

186º: Miomir Kecmanovic (Australia), 18 años.

225º: Jay Clarke (Inglaterra).

275º: Rudolf Molleker (Alemania), 17 años.

284º: Jurij Rodionov (Austria).

298º: Elliot Benchetrit (Francia).

328º: Yibing Wu (China), 18 años.

336º: Geoffrey Blancaneaux (Francia), 18 años.

337º: Mikael Ymer (Suecia).

368º: Nicola Kuhn (España), 18 años.

374º: Alejandro Davidovich (España).

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