Remodelación

La nueva Copa Davis ya es una realidad

Rafa Nadal, durante un partido de Copa Davis. /Archivo
Rafa Nadal, durante un partido de Copa Davis. / Archivo

La Federación Internacional de Tenis vota a favor del revolucionario cambio de formato promovido por Gerard Piqué

ENRIC GARDINER

Aficionados, la Copa Davis ha muerto. La Federación Internacional de Tenis (ITF, por sus siglas en inglés) ha votado este jueves a favor de reformar la Copa Davis y darle una vuelta de tuerca, a partir de 2019, a la competición por equipos por excelencia. Se necesitaban 306 votos a favor, de los 459, repartidos entre 147 países, y la decisión del cambio se ha alzado como la opción favorita con el 71%.

España era uno de los países que ya había anunciado su intención de apoyar la inciativa, principalmente, por la posibilidad de que el nuevo campeonato se dispute en suelo español. Otros, como Gran Bretaña, se mostraron en contra. La realidad es que la Davis, tal y como se la conoce, desaparecerá y se convertirá en un torneo entre 18 equipos que se jugará a finales de año, durante una semana y en una sede concreta en Europa. La ciudad aún no se ha decidido.

Como máximo apoyo del nuevo formato está el grupo inversor Kosmos, liderado por su presidente, Gerard Piqué, jugador del Barcelona. Piqué, que acudió a Orlando (Estados Unidos) para asistir a la decisión y abrió la jornada como orador, y su compañía han supuesto el mayor empujón para el cambio, gracias a la prometida inyección económica de más de 2.500 millones de euros en 25 años. Anualmente, los tenistas se llevarán cerca de 15 millones. Este caramelo económico aparece para paliar lo que muchas federaciones ven como una perdida monetaria. Si desaparecen las eliminatorias, se acaba con la venta de entradas y con ello una fuente de ingresos importante para cada Federación.

Fase previa

Por ello, el torneo también contará con una fase previa en la que 24 países lucharán, en eliminatorias a ida y vuelta, por clasificarse para el torneo final. Ahí, estarán los doce ganadores de la fase previa, los cuatro semifinalistas de la anterior edición y dos invitados. Los equipos se dividirán en seis grupos de tres integrantes. Pasarán los campeones de grupos y los dos mejores segundos a cuartos de final.

Además, el sistema de juego cambiará y se terminará con los partidos a cinco sets, disputándose estos al mejor de tres, con 'tie-break' en el último. Las maratones del pasado llegan a su fin y los quintos sets quedarán sólo para los 'Grand Slams'.

De esta manera se trata de revitalizar una competición centenaria y mítica, pero que ha visto cómo su popularidad entre los mejores jugadores del mundo ha decaído, y se ha visto envuelta en la controversia y la polémica por su, para muchos, anticuado formato.

También respirará el calendario, ya que las clásicas cuatro eliminatorias son sustituidas por una sola semana al año, disputada en noviembre, después de la Copa de Maestros de Londres.

En el ocaso de la Copa Davis, España tendrá la oportunidad de ser el último equipo en conquistar la ansiada ensaladera. Para ello tendrá que ganar en septiembre a Francia y luego la final. La última Copa Davis clásica que puede ser la sexta de España. El final de una historia. Adiós, Copa Davis.

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