Bautizo agridulce en un Masters 1000

Davidovich conecta un golpe forzado ayer ante Gasquet./Juanjo Martín. EFE
Davidovich conecta un golpe forzado ayer ante Gasquet. / Juanjo Martín. EFE

Davidovich ofrece un gran nivel, pero cede en dos sets muy igualados ante Gasquet en Madrid y se frustra su sueño de cruzarse con Federer

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Un punto más en el primer set (48-47) y otro de diferencia en el segundo (42-41). En ese contexto de máxima igualdad se movió el estreno en un Masters 1000 (el Mutua Madrid Open) de un chaval casi imberbe, Alejandro Davidovich (127º) ante el reaparecido francés Richard Gasquet, pues no competía desde el mes de octubre. A la hora de la verdad el galo (39º) impuso su experiencia para presionar a su rival en momentos muy puntuales y adjudicarse un duelo resuelto sólo en pequeños detalles.

Más allá del enfado de Davidocich, que soñaba con cruzarse mañana en la pista Manolo Santana con el mago Roger Federer (al que conoció en 2017 en Wimbledon), el malagueño debe consolarse con la satisfacción de haber jugado de tú a tú ante un ex 'top ten', un talento fuera de lo normal para el tenis, con su facilidad para dominar los puntos sin necesidad de moverse en exceso por la pista y por la elegancia y exquisitez de su tenis, siempre envolviendo mucho sus golpes.

En un primer set muy agitado, con cinco 'breaks', Davidovich no supo manejar la presión final, y con 6-5 en contra y sacando cedió a la segunda bola de set. El partido seguía hasta entonces un guión claro: el malagueño trató de asumir más riesgos y acortar los puntos. No en vano logró seis 'winners' más en esa manga (15-9), pero incurrió en diez errores no forzados más (15-25), por lo que salió perjudicado en la ecuación.

Un set sin rupturas

Sin embargo, de lo inestable que fue el servicio de ambos jugadores en el primer set se pasó a un escenario de mucha más seguridad en el segundo. Gasquet tuvo opción de reducir la duración del choque, que se fue a las dos horas, si hubiese aprovechado la bola de ruptura que tuvo en el sexto juego, pero no menos clave fue también las dos opciones de las que gozó Davidovich con 5-5 y restando. Eran casi dos puntos de set, que se le escaparon para jugársela en el 'tie break' ante un enemigo mucho más experimentado. Así fue. Un globo largo por muy poco del rinconero ofreció el primer 'match-ball' a Gasquet, que no necesitó más. Davidovich ha puesto fin a unos días de ensueño, con numerosos sucesivos ante tenistas 'top 100' y muy expertos, y el próximo reto se llama Roland Garros.

El malagueño sube 40 puestos en el 'ranking' ATP y ya es 127º

Alejandro Davidovich se situó ayer en el puesto 127º del 'ranking' mundial, el mayor ascenso de la semana registrado entre la élite de la ATP (los 200 primeros), en una clasificación que se actualiza cada siete días. En concreto, el joven rinconero ha mejorado cuarenta puestos, pues era 167º antes de su excepcional semana en el ATP 250 de Estoril. Su paso a las semifinales, en las que fue eliminado en tres sets por Pablo Cuevas, le ha permitido sumar 90 puntos de una tacada.

Davidovich, que compite esta semana en el Mutua Madrid Open, su primer torneo Masters 1000 (el de una categoría inmediatamente inferior a los Grand Slam), se ha convertido ya también en el mejor tenista malagueño, puesto que el marbellí Adrián Menéndez ha caído al puesto 150º. Asimismo, el joven talento local es ahora el duodécimo mejor español, pero el más joven de todos ellos.

Además, sólo hay tres tenistas nacidos después de Davidovich con mejor situación en el 'ranking' mundial vigente: el canadiense Felix Auger-Aliassime (30º), de 18 años (el único del año 2000), y dos jugadores nacidos en 1999, el australiano Alexei Popyrin (111º) y el serbio Miomir Kecmanovic (83º), los dos de agosto, mientras que el malagueño cumplirá 20 años el 5 de junio.