Arruabarrena se agota y cede la final de Bogotá

Lara Arruabarrena. /
Lara Arruabarrena.

La tolosarra no pudo conquistar el tercer título de su carrera y perdió en la final del torneo colombiano ante la italiana Francesca Schiavone

MANUEL SÁNCHEZ

Lara Arruabarrena cayó en la final del torneo de Bogotá y no pudo atrapar el tercer título WTA de su vida deportiva tras los conquistados en este mismo torneo en 2012 y en Seúl 2016. La guipuzcoana cayó ante la italiana Francesca Schiavone en dos sets (6-4 y 7-5) en un partido muy igualado en el que la falta de acierto de Lara en las bolas de rotura decantó el partido para la veterana campeona de Roland Garros en 2010.

Arruabarrena tardó en enchufarse al choque y en cuestión de minutos se colocó 4-1 abajo en el marcador. La veterana italiana, al borde de los 37 años, varió su juego de modo que Lara no pudo encontrar la receta para combatirlo. Golpes cortados, reveses planos a una mano y subidas a la red fueron las piezas clave sobre las que se cimentó la victoria de quien tocase el cielo en 2010 al alzarse con Roland Garros. Pese a la superioridad de Schiavone, Lara consiguió rehacerse y sacar para empatar a cinco el primer set, pero un mal juego al servicio unido a un globo que se escapó por la línea de fondo en punto de set provocó que la italiana, a la tercera oportunidad se hiciese con la primera manga.

Entró en escena entonces el factor entrenador. Los preparadores de ambas tenistas saltaron a la pista para aconsejar a sus pupilas, con órdenes bien distintas. Mientras que el entrenador de Lara le instó a «jugar la final, aunque se perdiese», el entrenador de Francesca simplemente le dijo que sonriese.

Estas premisas fueron suficientes para cambiar el rumbo del partido. Lara comenzó a dominar los intercambios y el cansancio hizo presencia en la veterana jugadora italiana, lo que provocó que la tolosarra se hiciese con una tempranera rotura. Sin embargo, este dominio se cortó en seco al término del quinto juego cuando Lara tuvo que recibir atención médica en su pierna izquierda. La fisio aplicó un vendaje muy aparatoso en el muslo izquierdo de la vasca, lo que a posteriori redujo su movilidad, aunque pudo mantener la ventaja hasta el 5-4, cuando sacó para llevarse el set. Había salvado Schiavone tres puntos de set al saque en el juego previo y elevó hasta doce el número de bolas de rotura que salvó -por tan solo dos puntos convertidos por Lara-. Tuvo uno más al saque la vasca, pero acabó por ceder su saque y los dos juegos siguientes, para despedirse de la primera final del tenis femenino español en 2017 ante una Schiavone que no dudó en lanzarse a la arcilla colombiana cuando lanzó su último tiro ganador para celebrar el éxito.

No pudo reeditar por lo tanto Lara su victoria en tierra colombianas de 2012, mientras que Schiavone se hizo con su octavo título WTA, el primero desde febrero de 2016 y el séptimo sobre tierra batida. Lara se queda con una buena semana a sus espaldas y la sensación de que la final, con algo más de acierto en los momentos importantes, podría haber acabado en sus manos.