6 horas de Silverstone

Los dos Toyota, excluidos por una ilegalidad técnica

Los dos Toyota, excluidos por una ilegalidad técnica

El Toyota 8 de Alonso, Buemi y Nakajima habían ganado las 6 horas de Silverstone, pero tanto ellos como el Toyota 7 fueron excluidos por una pieza 9 milímetros más grande

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Toyota ha perdido un doblete que llegaron a celebrar a lo grande, por culpa de una irregularidad técnica. Horas después de que el prototipo número 8 entrase en meta con la tercera victoria en tres carreras posibles, los comisarios emitieron una nota tras las especificaciones técnicas en las que el fondo plano de ambos coches (que fueron primero y segundo) no respetaban la legalidad, y fueron excluidos.

Ambos Toyota han sido descalificados por lo mismo: el exceso de flexión de los alerones del suelo de ambos. En concreto, la parte delantera del fondo plano del Toyota 7, que fue segundo en origen, se pasó 9 milímetros por ambos lados, mientras que los ganadores del 8 se iban 6 milímetros hacia la derecha y 8 hacia la izquierda en las pruebas realizadas en el parque cerrado. Esto implica que Sebastien Buemi, héroe del día, Fernando Alonso y Kazuki Nakajima pierden las 6 Horas de Silverstone que de manera tan brillante habían conquistado horas antes.

Las críticas hacia Toyota van a empezar a llover de inmediato. Un equipo con una superioridad tal que sólo se tienen a sí mismos como rivales han perdido no sólo la victoria, sino también un segundo puesto por una infracción que, de no haberla realizado, tampoco habría supuesto una diferencia con respecto a sus perseguidores. Ahora son los Rebellion, que en la salida estuvieron a punto de caer ambos eliminados por una acción sancionada a Stepháne Sarrazin (les cerró en la primera curva, provocando la salida de pista de ambos), quienes heredan el doblete que Toyota había ganado en pista.

Antes de la sanción, Sebastien Buemi, héroe del día, Fernando Alonso y Kazuki Nakajima se impusieron a Mike Conway, José María 'Pechito' López y un Kamui Kobayashi que en esta tercera cita del campeonato mostró su peor defecto: su inconsistencia tras la presión.

Tanto para bien como para mal, Toyota tuvo momentos de protagonismo pleno durante las 6 horas. En el TS050 número 8, Sebastien Buemi y Fernando Alonso dieron una lección de pundonor en busca de la victoria y salvaron los muebles pese a un Nakajima que, como admitió con una honrosa humildad en el podio, no tuvo ni mucho menos su día acertado. El suizo fue el piloto que más tiempo estuvo en pista, y por méritos propios: tras una arrancada un tanto dubitativa tras sus compañeros y rivales del coche 7, le dejaron los dos últimos stints (tandas de vueltas) para no sólo remontar sino lograr una victoria que se había puesto muy cuesta arriba.

La pelea entre los Toyota estuvo a punto de decantarse muy pronto. 'Pechito' López', que fue una de las grandes decepciones en las 24 horas de Le Mans con dos relevos muy pobres (especialmente el nocturno) se resarció con una gran labor aquí intentando estirar la ventaja que le dejó Mike Conway tras las primeras horas de carrera. Al argentino le tocó 'bailar' con Kazuki Nakajima en el coche 8, y este no estuvo a la altura, ni mucho menos. De tener unos 4 o 5 segundos de ventaja, llegó a ceder más de 20, lo que a mitad de carrera parecía ya una desventaja letal toda vez que se podían imponer las órdenes de equipo al final de la prueba.

Sin embargo, un cambio del morro que solventó los pequeños problemas de sobreviraje que detectaban los pilotos del '8' y un Sebastien Buemi con los ojos fijos en su rival hicieron el resto. La espectacular remontada del ex corredor de Fórmula 1 metió tal presión a Kobayashi que, a falta de menos de una hora y con la carrera más cerca que nunca (en la última parada iban a entrar en juego las decisiones del muro, de las que hipotéticamente saldrían beneficiados al ir primeros), se salió de pista. Esa pequeña excursión dejó muy dañado el fondo plano del Toyota 7, con lo que Buemi sólo tuvo que esperar a acercarse para arrebatarle el primer puesto e irse directo hasta la victoria.

La gestión de la presión vuelve a dejar muy en evidencia a un Kobayashi que, como ya le ocurrió a Nakajima en Spa o al citado López en Le Mans, es una de las grandes enemigas que tiene Toyota dentro de su propio equipo. El podio de la categoría LMP1 lo completó el Rebellion 1, con Neel Jani y André Lotterer pero sin Bruno Senna, que se accidentó en los libres del viernes.

Alonso brilla con un triple adelantamiento

Si Buemi fue el héroe de Toyota para la victoria del TS050, Fernando Alonso no se quedó atrás. Cogió el Toyota en segunda posición, aprovechó bien la gestión del coche de seguridad y acabó llevando por primera vez su prototipo al frente de la categoría tras pasar al duro Mike Conway. La labor del asturiano quedó redondeada con un triple adelantamiento sobre tres coches a la vez, en una de las imágenes de la carrera, si bien eran doblados. En apenas tres pruebas en el Mundial de Resistencia, a las que habría que unir su experiencia en Daytona, el asturiano ha aprendido más de que de manera aceptable una de las claves de este tipo de competición: saber estar en pista con coches mucho más lentos que el propio.

El castigo en los despachos a Toyota ha dejado una sensación muy agria para todos, especialmente para un Alonso que está en un momento dulce en el Mundial de Resistencia. Sin rivales directos y serios por la victoria, cualquier intento de carrera impredecible será una utopía. Perder un doblete que tenían ganado por unos milímetros de exceso de flexión suena a otra época, en la que Toyota peleaba con Porsche y Audi por la victoria, y no como ahora que no tienen nadie de rival. La clasificación general no cambia, ya que los Rebellion ganadores están demasiado lejos de los Toyota, que se mantienen con los tres corredores del 8 líderes, seguidos de los del 7 de cerca.

Mucha más emoción dejaron los GT o la categoría LMP2. Con un doblete de los Oreca del equipo de Jackie Chan, en LMGTE Pro fue el Ferrari 51 del AF Corse con Pier Guidi y Calado, el segundo puesto fue para el Porsche 91 de Lietz y Bruni, con el Ford 67 de Priaulx y Tincknell llevándose el bronce de la categoría. La pelea de este último con el Porsche 92, toque a dos ruedas incluido, levantó de sus asientos a los aficionados en Silverstone. La victoria en la categoría LMGTE Am fue para Campbell, Andlauer y Ried al volante del Dempsey-Proton Racing 77 de otro popular actor, el televisivo Patrick Dempsey.

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