GP de Gran Bretaña

Mercedes saca el mazo con puntualidad británica

El Mercedes de Valtteri Bottas, en el circuito de Silverstone. /Reuters
El Mercedes de Valtteri Bottas, en el circuito de Silverstone. / Reuters

Bottas y Hamilton vuelven a acabar un viernes como los referentes, en una jornada marcada por el viento y algún susto

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Después de lo ocurrido en Austria, había mucha expectación por ver el rendimiento de los equipos punteros en los libres del Gran Premio de Gran Bretaña. La labor de desarrollo de Mercedes, Ferrari y Red Bull ha igualado las cosas en la parte alta de la parrilla, si bien al final del día la certeza fue que los alemanes siguen un punto por delante.

Valtteri Bottas y Lewis Hamilton acabaron el viernes como los más rápidos, después de salvar un día con más tensión de lo previsto. En la primera tanda de libres, Pierre Gasly (a quien ya le han puesto la guillotina en Red Bull) evitó que fuera el finlandés el más rápido, después de llevarse sobre la bocina el mejor tiempo. Antes, Bottas había sido el mejor en una sesión en la que incluso apareció la lluvia y le obligó a montar neumáticos intermedios. La cambiante climatología en Silverstone, todo un clásico desde 1950, será un factor a tener en cuenta de aquí al domingo.

En los segundos libres, algo más calmados, no hubo discusión posible. La mejoría de las condiciones de la pista, que comenzó fría y acabó de manera mucho más estable y óptima para propiciar el buen rendimiento de los Pirelli, hizo que tanto en tandas cortas como largas se notase la diferencia entre los grandes coches y los coches imposibles de batir.

Y eso que no fue un día cómodo para nadie. El propio Bottas vio cómo su monoplaza tenía que ser revisado por los mecánicos a falta de media hora para el final del día por un desajuste mecánico que pronto fue solventado por los ingenieros de Mercedes. A casi medio segundo dejaron a los Ferrari, que siguen esperando su oportunidad para meterles mano a las flechas plateadas.

La mejor noticia para Mercedes no fue sólo conseguir el mejor tiempo del viernes, sino además hacerlo en una jornada nada cómoda. Las salidas de pista propiciadas por el viento y el nuevo asfalto de Silverstone hicieron que completar un 'stint' limpio fuese casi un sueño para todos los pilotos. Incluso para ellos, dado que tanto Bottas como Hamilton probaron en diferentes momentos las escapatorias de hierba de la zona externa de la pista. También Vettel, Verstappen o un Gasly que sorprendentemente fue el más competitivo en la jornada.

Sainz apunta a 'top 10' sin sufrir

La igualdad con la que afronta la zona media de la parrilla este Gran Premio de Gran Bretaña hace que sea la parte más interesante para seguir. Renault parece descartarse de la pelea (Ricciardo no acabó el día por un sospechoso apagón en su monoplaza), mientras que Alfa Romeo (Räikkönen también tuvo problemas) o Toro Rosso están al acecho de McLaren.

Son los de Woking los que parecen llevar las riendas del carro de la parrilla en la mediana. Lando Norris fue el mejor de los dos en el cómputo global del día, ya que acabó con el sexto crono de la sesión por el octavo de Carlos Sainz. El madrileño, pese a todo, se siente en condiciones para recuperar el liderato del equipo.

Las novedades técnicas que ha llevado McLaren desde su cercana sede al circuito de Silverstone (Woking está a apenas 120 kilómetros por carretera) funcionan, como demuestra el gran rendimiento de un Norris que fue el encargado de evaluarlas. «La mitad de parrilla está muy apretada, pero también las clasificaciones suelen ser a la décima. En carrera tenemos algo más, así que a ver si podemos aprovechar», analizaba Sainz tras la sesión del viernes.

Todo apunta a que sus opciones de alcanzar un 'top 10' el domingo es algo razonablemente factible, así como meterse en Q3. El buen hacer del piloto madrileño, el buen trato que el MCL34 presta a los neumáticos y el óptimo comportamiento del coche que mostró este viernes hacen pensar sin alzar demasiado las campanas al vuelo que Sainz y Norris estarán, salvo imprevisto, en la pomada por meterse en la tanda final de la clasificación. No obstante, Silverstone puede ser muy cruel y nadie podrá fiarse. Ni Sainz, ni el propio Hamilton.