FUERA DE PISTA

El intratable Hamilton y las dos caras de Verstappen

ENRIQUE GLÜCKMANN

Con el título de pilotos ya decidido, la Fórmula 1 llega a Brasil con la única incógnita de ver si Ferrari será capaz de resarcirse en lo posible y arrebatarle el de constructores a Mercedes. No obstante, Lewis Hamilton se mostró intratable de nuevo en los entrenos y se hizo magistralmente con la 'pole position' después de que Vettel perdiera los nervios. Se produjo cuando los comisarios lo obligaron al pesaje, cuando aún no había ni conseguido un tiempo y sólo trataba de entrar a 'boxes' a cambiar neumáticos para modificar la estrategia y pillar con el pie cambiado a los alemanes. Fue multado con 25.000 euros, pero, la verdad, no entiendo la decisión de los comisarios de la FIA. El pesaje está para que se cumpla el reglamento pero cuando ya hay algo que salvaguardar, y Vettel no había ni completado una vuelta completa. En fin, ver para creer.

Por lo demás, carrerón de nuevo de Verstappen, que en el cuerpo a cuerpo es 'casi' invencible. Primero pasó a Raikkonen y luego hizo un interior extraordinario a Bottas, que cada día es mejor 'segundo piloto'. Es una pena que ese Mercedes no lo conduzca un piloto que, como hizo Rosberg en su tiempo, obligue a Hamilton a la perfección. Pero Max se pasó en esta ocasión. No había necesidad de arriesgar con un doblado como Ocon, que está sin asiento para la próxima temporada y tiene que demostrar que es un piloto de gran valía. El holandés no tenía necesidad de pelear con él sin apenas dejar sitio para el encontronazo, con el resultado de regalarle el décimo triunfo del año a un Hamilton que ya se contentaba con ser segundo. Pero peor que esto fue después en los garajes, tras terminar la prueba. Verstappen casi agredió con las manos a Ocon. Y eso, en pilotos profesionales que son seguidos por niños de todo el mundo, no tiene justificación alguna, con lo que empañó el excepcional piloto que es.

No sé qué pasará el año próximo con los Red Bull motorizados por Honda, pero a tenor de lo visto mucho me temo que el holandés echará de menos algún tiempo a los motores Renault que ahora lleva, aunque exista el déficit de potencia que tiene con respecto a los líderes actuales.

Por fin llegó la confirmación de que Alonso correrá las 500 Millas de Indianápolis el año próximo, después de unas semanas de dimes y diretes, que ni en el mismo equipo McLaren saben explicar.

Y ya que hablamos de McLaren, hay que decir que la catástrofe no podía ser peor, en los entrenos en los últimos lugares y en carrera. De mal en peor. Hace cincuenta y cinco años que los ingleses no tenían un coche tan malo. Resulta esperanzador, aunque nos duela, que Fernando los deje a final de año. No se merece este calvario para terminar su carrera en la Fórmula 1. Pero, ojo, el año próximo otro español estará en el equipo ingles y todo parece indicar que la pesadilla continuará. No hay fórmulas mágicas en la Fórmula 1. Ningún equipo pasa del negro al blanco en un año, así que nos esperan tiempos difíciles a los aficionados españoles y veremos si la inercia negativa de McLaren no acaba también con la carrera deportiva de Sainz, como ha hecho con Vandoorne.

Hasta Abu Dabi.

 

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