Fórmula 1

Frenazo de McLaren a Sainz y Norris

El McLaren de Carlos Sainz, en un grúa. /Afp
El McLaren de Carlos Sainz, en un grúa. / Afp

El doble abandono de Spa muestra que la fiabilidad sigue siendo el gran hándicap de la escudería

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Inaceptable. Tanto Carlos Sainz como Lando Norris describieron con esta palabra lo sucedido ya no sólo el domingo, cuando uno abandonó al principio y otro al final, sino todo el fin de semana. Y es que el GP de Bélgica mostró los síntomas del gran talón de Aquiles que tiene una McLaren claramente mejor que antes pero aún con un gran problema: la fiabilidad.

Cualquiera que haya seguido la Fórmula 1 en algún momento de su historia conoce esa palabra. Es la cualidad que deben tener los monoplazas que simplemente aguantan, sean competitivos o no. El mejor ejemplo de un coche fiable es el Williams FW42, que lleva 23 carreras consecutivas sin abandonar con ninguno de sus dos coches (récord absoluto) y sin embargo son los últimos en términos de prestaciones y rendimiento. En este sentido, McLaren suspende claramente: en 13 carreras han tenido ocho abandonos entre sus dos pilotos, con tres para Sainz y cinco para Norris.

«Hay que hablar con Renault», pedía Sainz después de la carrera. Las explicaciones debidas llegarán, pero será tarde para arreglarlo antes del próximo compromiso del calendario. En una semana, el campeonato se va a ventilar las dos carreras donde la necesidad de un motor potente prima más que lo demás, las de Spa y Monza. En Bélgica se vio claramente que es Ferrari el que lleva la punta de lanza de este aspecto, con unas últimas evoluciones que han servido para el 'sorpasso' sobre Mercedes en términos de potencia. Los equipos motorizados por Renault, por el contrario, han dado un paso atrás.

No es una sorpresa que McLaren, como Renault, no fueran bien en Spa. Ni lo será cuando tampoco estén arriba en condiciones normales (el quinto de Norris hasta que abandonó fue más dado por las circunstancias y por su propio buen hacer que por el rendimiento puro del coche). Desde el principio de la temporada se dieron cuenta de que el fabricante galo había dado un paso adelante en sus unidades de potencia con respecto a 2018, pero no lo suficiente como para pelear con los grandes. Incluso Honda, después de los años vagando en el desierto y negados del agua, el pan y la sal por parte de sus rivales, han sabido potenciar sus virtudes para darle a Red Bull y a Toro Rosso un motor en condiciones.

Este parón viene en el peor momento para McLaren. El equipo británico había podido colocarse como la gran referencia de la zona media, y de hecho aún lo son pero con mucho menos margen. Salen de Bélgica en dirección a Italia aún cuartos, con 82 puntos y cierto margen sobre los inmediatos perseguidores, que ahora mismo son los hombres de Toro Rosso con 51. Un par de sustos más como el de Spa, y los de Faenza estarán ahí para arrebata esa preciada medalla de chocolate en la clasificación.

Salvo sorpresa, accidentes, milagro o una inesperada suerte, Monza cumplirá un guión parecido al de Spa. Lando Norris y Carlos Sainz penarán por entrar en la Q3, toda vez que la tercera especificación de Renault ha resultado una involución y no una evolución como esperaban. Más adelante aún hay Grandes Premios donde sufrirán, especialmente en sitios con grandes rectas como Abu Dabi, pero no tanto como en estos días finales del verano.

En cualquier caso, el paso delante de McLaren con respecto a años anteriores no se va a borrar de la noche al día. Ni después de Hungría eran el gran equipo que fueron, ni después de Bélgica son el camarote de los Hermanos Marx que eran. El hándicap que supone la falta de potencia y las evoluciones erróneas no es, ni mucho menos, tan dramático como en los años de Honda, y sobre todo la autocrítica es mucho mayor. Ese es el gran acelerón que ha dado la escudería de Woking, más que el del rendimiento puro, porque el maratón que comenzaron a principios de esta temporada aún tiene la meta algo lejos. No está al final de 2019, sino mucho más adelante.

Temas

F1