WEC

Fernando Alonso saldrá segundo en sus segundas 24 horas de Le Mans

Fernando Alonso, positivo antes de la última prueba. /EFE
Fernando Alonso, positivo antes de la última prueba. / EFE

El asturiano parte con opciones más que firmes de reconquistar la victoria del trazado de La Sarthe y, con ella, el campeonato del mundo de resistencia

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

No va más. Las 24 horas de Le Mans ya están vistas para sentencia este sábado, cuando se van a decidir los pilotos que se van a proclamar campeones del mundo. Entre ellos está el hombre por el que esta carrera, en particular, y el campeonato de resistencia, en general, ha entrado en la mente de todos los españoles. Fernando Alonso, Sebastien Buemi y Kazuki Nakajima partirán segundos al volante del Toyota TS050 número 8, justo detrás de sus compañeros Mike Conway, Kamui Kobayashi y José María 'Pechito' López, que sólo pueden jugársela a ganar y que desde el primer momento demostraron que no van a especular nada.

El coche número 7 sale desde la 'pole' con el único objetivo de ganar y forzar a sus vecinos de 'box', como mínimo, a ser séptimos. Todo lo que sea entrar en ese 'top 7' convertirá al trío que encabeza Alonso en campeones del mundo, en la que será la última carrera del asturiano en el Mundial de Resistencia antes de dedicarse a otros menesteres.

Durante la jornada del jueves ya quedó claro que no pueden despistarse. El accidente que tuvo Conway con el mexicano Roberto González del DragonSpeed 31 de LMP2 el día anterior obligó a Toyota a montar un chasis nuevo en ese coche 7. Ocurrió en entrenamientos y este jueves dio tiempo a poner a punto el nuevo, hasta el punto de que Conway, Kobayashi y López saldrán primeros. Los adelantamientos a coches más lentos, los previsibles accidentes y la temible meteorología juegan en su contra. y Alonso tiene muy claro que a él también le puede ocurrir.

El cuarto campeonato del mundo

Antes de que comenzara la clasificación, Fernando Alonso comparecía ante los periodistas españoles, cada vez más numerosos conforme ha ido avanzando la semana. El asturiano sacó su socarronería habitual para esquivar las preguntas incómodas, como la que le hicieron en torno a su futuro y posible regreso a la Fórmula 1 («no voy a responder delante de tantos micrófonos»), pero también dio algunas noticias: va a disputar no siete, sino ocho carreras más en lo que resta en este 2019.

«Dos de ellas serán en karts», admitió, sin dar pistas acerca de las otras. Lo que sí dejó claro es que serán nuevas aventuras nunca antes vistas y que tendrá la oportunidad de estrenarse al volante de coches que no ha probado antes. «¿Estará acompañado al volante?», le preguntaron, sobre si se va a decantar por los rallies, «Siempre voy con la Virgen de Covadonga a mi lado», dijo sobre la 'santina', para esquivar si esas nuevas carreras iban a ser como copiloto.

Más en serio, contó cómo va a afrontar su última cita como corredor de Toyota en el WEC. «Ser campeón otra vez el domingo por la noche es el gran objetivo y aunque tenemos una gran ventaja en puntos, si fuese una carrera de 6 Horas creo que sería más fácil porque sabes que pueden ocurrir menos incidentes o cosas raras», admitía temiendo un fallo, una avería, un accidente o uno de los mil y un fallos que puede haber en unas 24 horas. «Está siempre la sombra de un problema grande, no poder acabarlas y echar a perder el campeonato. Tenemos que estar muy concentrados, intentar acabar la carrera y sumar los puntos necesarios. Así que esa es la gran diferencia respecto al año pasado», aseguró.

El objetivo de Alonso será, al menos de cara al público, proclamarse campeón del mundo por primera vez desde 2006, cuando se alzó con el título de Fórmula 1 por segunda vez en su carrera. A los dos mundiales que le hicieron leyenda del automovilismo mundial hay que unir el de karting en 1996, cuando escribió el prólogo a una carrera deportiva que aún dura a día de hoy.

El piloto español y los 185 pilotos restantes, además de los incontables mecánicos, ingenieros y personal de los equipos tendrán este viernes su último día de descanso, al menos en pista. Tendrá mucho trabajo del paralelo a las carreras: reuniones con ingenieros, actos promocionales, entrevistas y ruedas de prensa. Y sobre todo uno de los momentos más especiales de las 24 horas de Le Mans: el 'parade' por la ciudad, donde los 186 pilotos van a desfilar por las calles de la localidad gala. Será también su última oportunidad para dormir en condiciones, porque a partir del sábado será todo a base de cabezadas cortas.