El veterano rockero de Los Potros

Juan Miguel Díez, con la camiseta de Los Potros y con su casco, en el que lleva el nombre de su hijo mayor./Salvador Salas
Juan Miguel Díez, con la camiseta de Los Potros y con su casco, en el que lleva el nombre de su hijo mayor. / Salvador Salas

El equipo de Fuengirola acaba de terminar su primera temporada en la élite: «Queremos asentarnos en la categoría»

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

Todavía hay mucha gente que se sorprende al ver un equipo de fútbol americano en plena Costa del Sol. Los Potros de Fuengirola no sólo llevan en activo desde 2011, sino que desde esta temporada compiten en la Serie A española, la máxima categoría de este espectacular deporte a nivel nacional.

En torno al conjunto malagueño se ha formado una pequeña familia; en su equipo sénior hay desde estudiantes de 17-18 años a profesionales de diferentes sectores que sobrepasan los 40. Eso sin contar con su creciente presencia de jóvenes en su cantera. En esta variada mezcla de perfiles, el papel de veterano del grupo lo ejerce Juan Miguel Díez, Juanmi como le conocen todos. A punto de cumplir los 45 años, es el mayor del grupo, aunque no el que más partidos lleva con Los Potros. «Todos los años digo que me voy a retirar, pero aquí estoy», bromea. Juanmi, además de ser miembro de la línea defensiva, es vicepresidente del club, por lo que es uno de Los Potros que más tiempo dedica al proyecto, ya que son los propios jugadores lo que lo gestionan todo, desde la búsqueda de patrocinadores o el diseño de las camisetas a la gestión de la cantera. Y eso que a este malagueño de Nueva Málaga no es que le sobre el tiempo: es educador social en el Centro de Menores San Francisco de Asís de Torremolinos y su afición al fútbol americano la combina con la música, ya que es el cantante de la Bud Spencer Band, veterano grupo malagueño de rock. Además es padre de dos hijos y tiene dos perros.

Empezó a jugar al fútbol americano en Granada, cuando estudiaba Magisterio de Educación Física a mediados de los 90. Años después, ya en Málaga, se enteró de la existencia de Los Potros. «Veinte años después, leyendo el periódico SUR, veo que hay dos jugadores del equipo de Fuengirola que van a jugar en la selección española. No conocía el club, les escribí por Facebook y hasta ahora», comenta. «Para mí es el deporte más completo que existe. A nivel táctico es brutal. Los americanos le llaman el ajedrez sobre el césped, pero luego tiene una serie de valores inclusivos que no existe en ningún otro deporte», explica. El lema del equipo ( 'We ride together, we die together', algo así como cabalgamos juntos y morimos juntos) es una declaración de intenciones.

«Yo, que trabajo en un centro de reforma de menores, le doy mucho valor a ese concepto de grupo, de cuidarse unos a otros que hay en el fútbol americano», asegura. De hecho en mente del club ya está crear una pequeña escuela de fútbol americano que pueda trabajar con institutos de Fuengirola.

Su labor como directivo le ha permitido conocer la otra cara, la de la gestión de un proyecto con muy pocos recursos, que este año ha competido en la máxima categoría. «Hemos tocado muchas puertas, hay mucho trabajo detrás. Esto sale adelante gracias a las ayudas de la Diputación de Málaga y del Ayuntamiento de Fuengirola, además de todos los pequeños patrocinadores que colaboran con nosotros». El Fuengirola Potros ha competido con clubes que tienen más de 20 años de historia, que cuentan con muchos más medios materiales y humanos.

Un deporte para estudiar

El salto de la Liga Andaluza a la Nacional se ha notado mucho. Aun así han dado la cara y han logrado la permanencia en la categoría. «Nosotros somos un equipo sin 'imports' –jugadores extranjeros de países con ligas profesionales de fútbol americano–, de gente que vive en Málaga y con muy pocos medios. El objetivo es asentarnos, en la categoría en sí y también como club. Personalmente creo que lo más importante es trabajar en la cantera e impulsar la formación, que es un también un gran hándicap».

La gran carga táctica y estratégica del fútbol americano hace que los jugadores tengan que estudiar tanto las normas como los libros de jugadas. «He tenido compañeros que no han estudiado en su vida y se han puesto las pilas con el fútbol americano». Curiosamente, el entrenador del equipo fuengiroleño, Nacho Ponce, exjugador, vive en Londres por cuestiones laborales y se desplaza para los partidos y algún entrenamiento.

El Fuengirola Potros también trata de hacer una labor de difusión del deporte, que mueve masas en otros países (en Málaga capital hay otro proyecto pujante, el Málaga Corsairs). «En España hay mucha gente que sigue el espectáculo de la Super Bowl o la NFL, pero no sabe que existe una competición nacional de fútbol americano», comenta.

Cada martes y jueves durante la temporada, por la tarde-noche, se les puede ver en los entrenamientos que hacen en el campo municipal de Elola, en Fuengirola. Es una buena manera de acercarse a este deporte y también a esta familia que son los Potros de Fuengirola.