De Valdés se consolida entre los grandes nombres de la natación española

María de Valdés peleará esta temporada por lograr la mínima olímpica. :: SUR/
María de Valdés peleará esta temporada por lograr la mínima olímpica. :: SUR

La malagueña es el único representante de la provincia en el equipo nacional de piscina para la temporada 2019-2020

MARINA RIVASMÁLAGA

El nombre de María de Valdés se está empezando a convertir en una referencia en el mundo de la natación nacional, y poco a poco, también en el de la internacional. Con sólo 20 años es, probablemente, la nadadora malagueña más polivalente del momento en cuanto a méritos propios en diferentes estilos de natación. Por un lado, fue subcampeona de España de 5 y 10 kilómetros en aguas abiertas y mundialista absoluta también al aire libre en la primera modalidad, junto a la también malagueña Paula Ruiz. Por otro, en el pasado Campeonato de España de piscina, se colgó tres medallas absolutas: oro en los 1.500 y platas en 800 y 400 libre. Todo esto, sólo en los últimos meses.

Son logros más que suficientes para que la nadadora, que ya está arrancando su pretemporada -de nuevo con el Club Liceo gallego-, haya llamado la atención de los técnicos nacionales, así como de la propia Federación de Natación. Esta entidad publicó días atrás la composición del equipo nacional absoluto (ENA) en piscina para la temporada 2019-2020 y ahí, por primera vez, apareció el nombre de la fuengiroleña, como el de la única representante de la provincia. «Siempre he formado parte del equipo nacional de aguas abiertas, pero esta es la primera vez que estoy en el Absoluto en piscina y sinceramente no esperaba entrar esta temporada, pero estoy muy contenta de estar ahí, con gente tan grande», valora De Valdés. Y es que en este listado figuran nombres como los de los olímpicos Mireia Belmonte y Joan Lluis Pons o las mundialistas Jimena Pérez o Jessica Vall.

¿Y qué supone formar parte de este equipo nacional? De Valdés contesta: «Implica ir a las concentraciones nacionales e internacionales con tus compañeros porque consideran que ya tienes un cierto nivel y además, en mi caso, me motiva para ponerme las pilas más en esta temporada, física y anímicamente». Este equipo se estructura además en diferentes niveles (hasta cinco), en función de las marcas con las que parten los nadadores. En el caso de la malagueña se encuentra en el nivel 3, dado que con su marca de 16:28.52 en los 1.500 libre, ya podría acceder al Europeo absoluto.

Sin embargo, De Valdés explica que esto es sólo una marca de referencia. «Aunque aparezca ahí, tengo la opción de hacer la mínima olímpica en las diferentes Copas de Europa o del Mundo que haya este año», cuenta. Aunque también recalca la dificultad de conseguirla: «Es más fácil que te toque la lotería que ir a unos Juegos. No es nada fácil hacer una mínima olímpica». Y más allá de lograrla, ser seleccionado, dado que por prueba cada país podrá presentar un máximo de dos nadadores.

Campaña olímpica

El año que comienza ahora será tremendamente exigente para De Valdés, que lucha contra el reloj por cumplir el sueño olímpico, además todavía en proceso de recuperación de pasadas lesiones de hombro. «Esta será la temporada más difíci. Los entrenos serán mucho más fuertes, física y psicológicamente, pero ya estamos mentalizados de lo que viene y ya me he estado preparando este verano porque no he podido parar del todo en ningún momento», comenta.

Perder el ritmo de competición en los meses preolímpicos es lo más parecido a una 'muerte' anunciada en un deporte como la natación y en especial por la competencia que encuentra De Valdés con las mencionadas Belmonte, Pérez o María Vilas, entre otras. Por ello, además de pasar el verano entre gimnasios y piscinas, la malagueña ya ha dado el pistoletazo de salida a las concentraciones e incluso ya tiene en mente la primera parada de su calendario. «En octubre iré a Doha (Catar) para participar en los Juegos Mundiales de playa en aguas abiertas», cuenta. Y es que, pese a que la piscina toque a su puerta, no quiere dejar a un lado las largas distancias. Incluso, tiene previsto acudir al campeonato selectivo de aguas abiertas del próximo año, que podrá darle el billete al torneo preolímpico, justo antes de Tokio. A esa cita también asistirá Paula Ruiz en busca de la ansiada mínima. Son retos complicados, pero no imposibles.