Un talento a la sombra en busca de la excelencia

Paulano se entrena a diario en el Estadio Ciudad de Málaga./ M. RIVAS
Paulano se entrena a diario en el Estadio Ciudad de Málaga. / M. RIVAS

Elena Paulano, de 19 años, fue la única medallista malagueña, en el 4x400, en el último Nacional absoluto de atletismo

MARIN RIVAS

Ella siempre estuvo ahí, pero en la sombra. Su nombre es habitual entre los seguidores del atletismo local y regional, e incluso nacional, en los últimos años; pero lo cruel de algunos deportes es que el gran público no te conoce hasta que logras alguna gesta. La malagueña de 19 años Elena Paulano pisó su primera pista de atletismo con seis años. A esas edades no se compite, como es normal, más allá de los Juegos Escolares, pero en cuanto fue creciendo no faltó a su cita con las medallas en los Campeonatos de Andalucía tanto de pista cubierta como al aire libre; más tarde llegaron las ligas por equipos y las competiciones nacionales, y nunca se bajó del barco.

Siempre estuvo ahí, pero no fue hasta el pasado 2018 cuando se colgó su primera gran medalla, la de bronce sub-20 en los 400 metros. A esta se han sumado tres nuevos metales nacionales en la última temporada: la plata en el Nacional sub-20 al aire libre, el bronce en pista cubierta y la última y más especial. En el pasado Campeonato de España absoluto, Paulano fue la única medallista malagueña gracias a su plata con el equipo de relevos del 4x400 de su club, el Unicaja Jaén Paraíso Interior, siendo la más joven del combinado. Una proyección que no para de crecer. «Llevo dos años en ascenso. Pasé por una etapa complicada, unos dos meses parada sin competir e incluso pasé por una depresión, no quería salir de mi casa… Pero comencé con mi nuevo entrenador Antonio José Rivera, del Club Atletismo Málaga y también con un nuevo grupo de entreno (con Javier Troyano, Ana López, Daniel Ariza, Elia Aguadero...) y cambió mi actitud», valora Paulano.

M. R.

Cambios

Una reubicación que consideró necesaria para retomar su actividad con más fuerza que nunca, sobre todo para una persona como ella, que encontró en este deporte la mejor versión de si misma. «El año pasado hubo un momento en el que me sentí sola. Aunque este es un deporte muy individual, uno no puede seguir y evolucionar si no tiene un grupo de personas alrededor y cuando dedicas tu vida a entrenar y estudiar, el único momento que tienes para socializar es la pista. Las personas con las que convives ahí se acaban convirtiendo en tu familia», explica.

Además de esto, en los últimos meses ha habido otro cambio en la rutina de la malagueña, y es que descubrió la importancia de la alimentación a la hora de alcanzar buenos resultados. «Lo he pasado muy mal porque no sabía lo que me pasaba. Siempre tenía ganas de vomitar antes y durante la competición, y descubrí que tenía una especie de intolerancia al trigo», comenta. Comenzó a cambiar su dieta y seguirá en ello con la ayuda de un nutricionista a partir de la próxima temporada. Un refuerzo extra para seguir coleccionando grandes resultados. ¿Sus metas a corto plazo? «Me gustaría mejorar mi marca (55.79 en el 400), volver al Nacional absoluto y ahora al sub-23 y sueño con ser internacional, que ya toca», enumera. Metas que buscará entrenando desde su ciudad y mientras estudia el Grado en Psicología y mantiene su curiosidad por involucrarse en la política. «Siempre me ha encantado y me gustaría movilizarme más. La política ha dejado de interesar a muchos jóvenes, pero en gran medida porque están decepcionados con lo que ven», señala. E incluso, busca soluciones: «Se necesita un cambio en la educación, que se nos enseñe desde jóvenes la historia y política en profundidad. La historia se pierde si no se enseña».

Los gustos y aficiones de la velocista son una caja de sorpresas, al igual que su propia familia. A modo de curiosidad, la internacional y plata olímpica con la selección española de balonmano Marta López, es prima de su padre. Paulano no sabe si algún día podrá igualar un palmarés tan brillante como el de la extremo, pero por ahora lo que tiene claro es que atraviesa un gran momento personal y deportivo y que sólo quiere mirar hacia arriba. «Siempre he sido buena competidora, he ido a los campeonatos, he conseguido mis medallas… Nunca he sido la excelencia, pero siempre he estado ahí y ahora sólo pienso en crecer».

Muy personal

-Un cantante o grupo favorito: Jason Derulo me motiva mucho.

-¿Algún libro favorito? 'El psicoanalista', de John Katzenbach.

-¿Y una película o serie? De serie 'Shameless' y de película cualquiera que sea romántica.

-¿Tiene algún amuleto o manía antes de competir? Es un poco raro, pero justo antes de ponerme a calentar necesito dormirme quince minutos, sea donde sea. Me he dormido en todas las gradas de las pistas a las que he ido.

-Si pudiera ser un personaje de cine sería... Por ejemplo, Capitana Marvel.

-Un segundo deporte: El voleibol siempre me ha atraído.

-¿Y un referente deportivo? No soy muy de referentes, pero diría la olímpica americana Allyson Félix. Es madre, atleta, sigue luchando, y me parece un ejemplo.

-Algo que le gustaría aprender: Me gustaría saber jugar al golf y también apuntarme a flamenco.

-¿Cómo se ve en diez años? Con una vida tranquila. Me gustaría haber sido internacional para entonces, tener mi trabajo y quizá también como monitora de atletismo.