Waterpolo

Wil Sánchez: «Quiero sacar el máximo rendimiento al equipo y dar oportunidades a la cantera»

Sánchez, en las instalaciones de Inacua, donde dirige los entrenamientos del primer equipo del Waterpolo Málaga./SUR
Sánchez, en las instalaciones de Inacua, donde dirige los entrenamientos del primer equipo del Waterpolo Málaga. / SUR

El entrenador del Waterpolo Málaga, que entró en el club como jugador con 9 años, comienza su primera temporada al frente del banquillo del equipo de Primera Nacional

FERANDNO MORGADO

Wil Sánchez (Málaga, 1992) confiesa al borde de la piscina de Inacua que está en una etapa de «continuo descubrimiento» con su nuevo equipo. El joven entrenador, tras seis años como ayudante de Peter Kubiscko, toma esta temporada las riendas de la primera plantilla del Waterpolo Málaga, que afronta su segundo año en Primera Nacional. «Al igual que ocurre en una relación, al principio todo es estupendo. Tienes tantas cosas que descubrir que siempre estás entretenido, pero también estoy pendiente para cuando surjan los problemas poder solucionarlos», asegura Sánchez.

El ahora primer entrenador del club entró en el Waterpolo Málaga como jugador con solo 9 años. Unas cuantas temporadas más tarde, con 17, se «desenamoró» del waterpolo. Demasiado sacrificio. Pero el desencanto duró poco. Con 19 ya era entrenador de las categorías inferiores de su club, que cuando conoció la decisión de Kubiscko de dejar el banquillo no dudó en ofrecerle el puesto. «Querían a alguien de la casa y les gustaba mi trabajo en la cantera. Lo acepté con mucha ilusión. Que un equipo de Primera Nacional apueste por un entrenador de categorías inferiores te da un respaldo y unas ganas de trabajar enormes», explica Sánchez.

«Recuperar a Samuel Ruiz, que viene de jugar en División de Honor, le da un plus de calidad al equipo enorme»

El día 20 de octubre comenzará la competición oficial y el nuevo técnico trata de pulir detalles en las largas charlas que mantiene con el grupo. «Conocerlos tan bien tal vez sea perjudicial. Hay que saber diferenciar la relación entrenador-jugador de la amistad. Al tratarse de un deporte en el que se compite con una mentalidad profesional, pero con deportistas amateur, pues siempre estás metido en un continuo juego para saber cómo es cada uno. Tienes que mantener su ilusión», añade con la seguridad de un veterano.

Por lo pronto, el primer ensayo de la temporada, la Copa de Andalucía, ha dejado buenas sensaciones. «Más que como objetivo competitivo, hemos utilizado la copa como preparación física. Nos enfrentamos a dos equipos con los que nos vamos a ver las caras en liga –Sevilla y Dos Hermanas– y solo perdimos por un gol. Son resultados a tener en cuenta para seguir trabajando». Porque Wil Sánchez ya se ha marcado un objetivo: «Quiero sacar el máximo rendimiento al equipo. El objetivo realista es lograr la permanencia unas jornadas antes de que acabe la temporada y dar oportunidades a los canteranos». Como hombre de la casa, Sánchez se muestra orgulloso de la filosofía del Waterpolo Málaga. «Es genial formar parte de un club que opta por nutrirse de lo de abajo. Eso hace que los niños vivan con más ilusión este deporte, que tengan como objetivo llegar al primer equipo. Debemos seguir en esta dirección. No somos un deporte ni un club que pueda distinguirse por un nivel económico alto, por lo que, moralmente, vivir de la cantera es el camino a seguir», comenta.

«Lo mejor de Peter Kubicsko es su visión a largo plazo y su gestión del grupo»

De hecho, ante las bajas de Fernando Naranjo, Antonio Moya y Nadir Real, el técnico ha echado mano de las jóvenes promesas. Eso sí, cuenta con la reincorporación de Samuel Ruiz, que vuelve a la piscina que le vio crecer como jugador tras dos años en la élite con el Mataró de División de Honor. «Nos da un plus de calidad enorme», apunta Wil Sánchez.

Trabajo sucio

Además del de Ruiz, el entrenador menciona otros nombres: «En la portería tenemos a un abanderado del esfuerzo como Juan Antonio Rodríguez y en defensa este año Juan Luis Arostegui está muy motivado. En ambos lados tenemos jugadores de mucha capacidad goleadora, como Ruiz y Álvaro Caracuel. Pero el verdadero potencial de este equipo reside en el trabajo sucio que realizan el resto de jugadores como José Cotos, Álvaro Cruz o Jaime Godoy, por ejemplo».

«¿Qué clase de entrenador quiero ser? Uno feliz que conserve la ilusión»

Ahora el joven malagueño deberá poner en práctica todo lo aprendido junto a Kubiscko. Lo mejor del húngaro, sin duda, «su visión a largo plazo y su gestión del grupo». «Además, está haciendo un trabajo fabuloso en el club. En la organización de eventos, en la cantera, en la búsqueda de nuevos jugadores...», comenta. El 20 de octubre deberá empezar a trazar su propio camino. «¿Qué clase de entrenador quiero ser? Uno feliz que conserve la ilusión. Y que no pierda mucho pelo. Soy novato y lo seguiré siendo mucho tiempo, pero no quiero dejar de disfrutar con lo que hago», admite.

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