Paula García acaba su contrato con el Bistrita y ya se entrena en Málaga

García (con el balón en la mano) en un entreno con el equipo. /M.R.
García (con el balón en la mano) en un entreno con el equipo. / M.R.

La pivote sexitana está en proceso de recuperación de una lesión, pero podría incorporarse al Rincón Fertilidad para la recta final de esta temporada

MARINA RIVAS

Después de tres meses a la sombra, Paula García ha vuelto a aparecer y lo ha hecho en la pista que le vio crecer profesionalmente. Se incorpora poco a poco a los entrenos, tras ejercitarse antes por separado y, aunque todavía está algo renqueante, no oculta su deseo de volver al máximo nivel cuanto antes. La pivote sexitana, internacional con la selección española absoluta, lleva unos días entrenándose con el Rincón Fertilidad, prácticamente desde que la semana pasada concluyera su contrato con el Bistrita de la liga rumana. Su incorporación al conjunto malagueño todavía está en plenas negociaciones pero la intención de ambas partes es que la granadina ya juegue con el equipo en este tramo final de campaña y continúe cara a la próxima.

Los asiduos del Pérez Canca todavía tendrán fresca la imagen de García marcando goles con el Rincón Fertilidad (hasta 200 hizo sólo en Liga). Se sumó al cuadro de Diego Carrasco en la temporada 2016-17 procedente del Atlético Guardés y continuó hasta el pasado verano de 2018, cuando decidió probar otro destino. «Me fui al extranjero porque quería probarme en una liga diferente a la española, pero la experiencia no ha sido buena. Contaron conmigo en la parcela defensiva y cuando empecé a entrar en la ofensiva comencé con los dolores, así que ha sido un poco agridulce», se sincera García a este periódico.

Dolores lumbosacros y lumbopélvicos que empezaron a manifestarse en diciembre y por los que se vio obligada a regresar a España para acudir a sus fisioterapeutas de confianza en Almuñécar. «En Rumanía no dieron con la tecla, pero desde que estoy aquí voy mucho mejor. Ya estoy entrando en pista así que estoy en la última fase de la recuperación», comenta, aliviada. La temporada no fue la que soñó cuando apostó por marchar a una liga más potente, pero asegura que no se arrepiente: «Me quedo con que me he quitado la espinita. Muchos dicen que cuando te vas al extranjero te arriesgas, pero al final te arriesgas cada vez que cambias de club».

Contacto continuo

En su caso, nunca perdió el contacto con el Rincón Fertilidad y ahora, a la espera de cerrar su nuevo contrato, García muestra su agradecimiento: «Vuelvo a Málaga, donde siempre me he sentido una más en la casa y donde mejor me he encontrado en cuanto a rendimiento». Un nivel que quiere recuperar cuanto antes: «Ahora mismo mis sensaciones son buenas, pero no quiero forzar. Mi objetivo es terminar la temporada jugando, aunque creo que no estaré al cien por cien hasta la pretemporada». Una campaña especialmente relevante, ya que espera volver a formar parte de los planes de las 'guerreras' cara a los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020.