De Miguel, a por el Mundial en su mejor momento del año

De Miguel, en el Real Club Mediterráneo. /M. R.
De Miguel, en el Real Club Mediterráneo. / M. R.

«Nuestro objetivo es entrar en las semifinales», asegura la malagueña, cuya pareja en el doble scull ligero español será la sevillana Rocío Lao

MARINA RIVAS

Llega uno de los momentos decisivos del año y esta vez ambas buscan resarcirse tras pecar de novatas en el que fue su primer Mundial absoluto el año pasado en Plovdiv. Ahora, la remera malagueña Natalia de Miguel, que repite pareja en el doble scull ligero con la sevillana Rocío Lao, asegura que llega en el mejor momento de una temporada algo irregular. Pese a que comenzó la campaña protagonizando grandes marcas en las pruebas de ergómetro y también en los campeonatos de España, a la hora de la verdad, la pareja siempre se sintió un paso por detrás en competición. Algo por lo que han duplicado el esfuerzo las últimas semanas, cara al Mundial de Linz (Austria), en el que debutarán este domingo a las 11.36 horas, partiendo desde la segunda manga.

Ambas llevan varios días en la ciudad austriaca para habituarse a la pista de la regata, aunque De Miguel explica que la multitud de deportistas entrenando en la misma les ha dificultado las series. Eso sí, también asegura que en esta ocasión no habrá excusas y que las dos buscan ofrecer su mejor versión. «Tenemos ganas de disfrutar, de dar nuestro cien por cien, que nos ha costado muchísimo sacarlo. Hemos estado trabajando mucho estas últimas semanas y hemos notado un salto técnico bastante grande así que esperamos darlo todo». Y añade: «Nuestro objetivo es entrar en las semifinales, entre las doce primeras, aunque sabemos que hay barcos muy potentes». Sólo en su manga se medirán a Nueva Zelanda, Reino Unido, Japón, Corea del Sur y Egipto; el total es de 27 embarcaciones contando la española.

De pasar esta primera ronda, De Miguel y Lao se clasificarían directamente para los cuartos de final; si no, podrán continuar el Mundial a través de la repesca del lunes. «Estamos un poco nerviosas, pero eso es bueno. Ya sabemos lo que es un Mundial, somos un año más mayores y creo que hemos sumado en experiencia», asegura la costasoleña.

Refuerzo psicológico

Explica además lo gratificante que ha sido el trabajar el factor psicológico durante el último mes. «El psicólogo nos está ayudando mucho, nos está aportando la seguridad que nos ha faltado en muchas regatas de este año». Las sensaciones mejoraron incluso al pisar suelo austriaco. «He llegado aquí y me he sentido muy bien, el peso y los nervios mucho más controlados y las dos más mentalizadas, con la cabeza en nuestro sitio». Ahora sólo les faltará plasmarlo en acción.

Además, tanto la malagueña como la sevillana saben de la rivalidad añadida de este Mundial, dado que otorgará las primeras plazas para los Juegos de Tokio 2020. Eso sí, sólo estarán siete para las mejores parejas clasificadas. De Miguel no pierde la esperanza pero es sincera consigo misma: «Nosotras estamos aquí y tenemos opciones porque hemos llegado hasta este Mundial, pero somos realistas y sabemos que está muy complicado». De no poder ser, el próximo año quedará la posibilidad de la repesca que reparta los últimos billetes olímpicos.