El medallero se vuelve malagueño en la segunda jornada del Mundial

González, calentando antes de la prueba de salto con pértiga, donde superó los 4 metros./Francis Silva
González, calentando antes de la prueba de salto con pértiga, donde superó los 4 metros. / Francis Silva

Los representantes costasoleños sumaron ocho metales, incluyendo tres campeones del mundo individuales

MARINA RIVAS

Es un Mundial para lucirse en casa, crecerse delante de su público, el que lo ve entrenarse y sufrir cada día para metas como esta: colgarse una medalla al cuello en esta cita internacional en Málaga. Para muchos, la primera de una nueva etapa tras una vida dedicada al atletismo; para otros, la consagración de su trayectoria más allá de los 35. Si en la primera jornada, de adaptación, los representantes de la provincia todavía no sacaron pecho, la segunda jornada fue todo lo contrario. De repente, Málaga se convirtió en toda una potencia en la consecución de las medallas del palmarés español, nada menos que con ocho medallas, cuatro individuales y otras cuatro por equipos. Eso sí, de las individuales, tres de oro.

En el segundo caso, todas las colectivas conseguidas por los costasoleños junto al equipo español se dieron en cross: un oro en la categoría de 55 años, con Paz González y Antonia García, y un bronce en más de 35 gracias a Jannine Lima. Y, en las dos restantes, la alegría fue doble, ya que maestro y pupilo cumplieron un sueño. Se trata de los exinternacionales Javier Díaz Carretero (cross M40) y Agustín Molina (cross M50). Mientras que el maestro se llevó el bronce, su alumno le puso al oro su nombre. A lo que, cada cual en su categoría, sumó un oro más por equipos.

Molina y Carretero posan juntos con sus medallas.
Molina y Carretero posan juntos con sus medallas. / SUR

Así lo vivió el entrenador fuengiroleño: «Llega un momento en el que uno sufre y se alegra más por sus pupilos que por uno mismo. Obviamente, para mí ha sido toda una alegría, pero ver a mis alumos es otra satisfacción», asegura. A lo que el marbellí, que fue subcampeón de Europa absoluto en maratón, apuntó: «¿Qué voy a decir de él? Se lo ha currado, ha peleado y aquí estamos los dos con la medalla». Y añadió: «Ha sido un gran momento, en especial porque ha sido en casa y por toda la gente que había a mi alrededor y que ha venido a apoyarnos». Siguiendo los mismos pasos, ambos seguirán compitiendo estos días en el Mundial y de nuevo, en las mismas modalidades, los 10 kilómetros en ruta y la media maratón.

Eso sí, las sensaciones, aunque fueran de alegría, sí que se relativizaban. Así lo explicaba Carretero: «En estas categorías nos falta apoyo a nivel económico e institucional. Ya nadie apuesta por nosotros y sigue habiendo un gran nivel». Sobre todo los primeros años, en los que vuelven a ser novatos en esto de empezar una nueva categoría, como Lorena Aguilar. La rondeña del Club Nerja sigue siendo absoluta o, al menos, así ha sido hasta esta misma temporada, en la que ha demostrado tan alto nivel que recibió uno de los premios de Iberdrola a la mejor atleta de una de las ligas de División de Honor. Así, sobrepasando los 13 metros en el peso, ha pasado a la historia de este campeonato por hacerse con la primera presea 'made in Málaga'. «¿Quién me lo iba a decir? Yo sólo me apunté porque era aquí en la tierra y sabía que sería especial, que estas cosas no pasan todos los días», aseguró tras conseguir su primer metal como veterana.

El oro más completo

Fue, sin duda, uno de los momentos más especiales del día. En la misma ciudad que lo vio retirarse como absoluto, hace siete años, entre lágrimas y ovacionado, el que fuera internacional con la selección española absoluta una treintena de veces y otras tantas campeón de España absoluto en decatlón, Óscar González (del CAIM), revivió un sueño. Volvió a su competición fetiche después de seis años sin intentarlo. Alargó su carrera deportiva unos años más con la pista cubierta y, acto seguido, continuó como veterano nada menos que como campeón del mundo de pentatlón y también bronce en los 60 metros vallas en pista cubierta. Pero nada como un decatlón. A él ha vuelto después de cursar dos carreras (Magisterio de Educación Física y Fisioterapia) y llevar dos años como bombero.

Lorena Aguilar se hizo con la primera medalla, y Javier Díaz Carretero, con el primer oro

Rememorando aquella retirada, explicaba: «No voy a negar que al principio sí me dolió cuando lo dejé, pero luego decidí empezar como veterano. Me dijeron que con poco que hiciera podría ser campeón del mundo. Eso motiva a cualquiera para seguir y así lo hice». Este era su momento y sacó fuerzas de donde apenas le quedaban después de dos días de competición para encumbrarse en la longitud, la altura y la pértiga. Nada le asustaba, era su momento. No pudo cumplir el sueño de ser olímpico, pese a estar a punto de conseguirlo para Atenas y Pekín, pero su tierra le tenía reservada esta medalla.

La primera medalla de la mañana la consiguió Aguilar.
La primera medalla de la mañana la consiguió Aguilar. / SUR

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