El malagueño Ángel Medina entra en el Guinness tras navegar de Málaga a Melilla en 19 horas

Los regatistas malagueños Ángel Medina y Carlos Toro. / Avance Deportivo

El windsurfista ha realizado el trayecto sin paradas, escalas ni relevos

SUR

El malagueño Ángel Medina ha logrado el 'Reto Windsurfing: Dos continentes' y ha entrado en el Guinness de los récords tras navegar de Málaga a Melilla en 19 horas sin parar, y sin escalas ni relevos. Por su parte, su compañero Carlos Toro, tras permanecer tres horas y media en el agua, tuvo que abandonar por un problema con las embarcaciones de apoyo que no pudieran continuar debido al oleaje.

El desafío de los dos windsurfistas comenzó a las 9.00 horas del lunes desde el Real Club El Candado, con un fuerte viento de poniente que les permitió salir planeando con velocidad. Medina hizo alarde de su dominio sobre la tabla, pero a Toro se le hizo más duro el inicio.

Aunque el problema para el deportista rinconero llegó cuando, debido al fuerte oleaje, las embarcaciones de apoyo (un barco y una lancha) le perdieron varias veces de vista y decidieron, tras tres horas y media de recorrido, que regresaban a Málaga.

«Hemos salido bien, en cuanto estábamos a 200 metros de la línea de costa ya estaba el viento muy bien. Pero en cuanto salía al planeo y cogía velocidad, se me quedaban detrás, los perdía», ha detallado Toro.

«Sobre las 13.00 horas hemos hablado en el agua y las embarcaciones han decidido no seguir», ha narrado el especialista en paddle surf que, en su opinión, «el error ha estado en tener unas embarcaciones que no están en condiciones de seguir la velocidad que llevamos con la tabla. Así que no había opción, quería seguir, pero no había opción».

Ángel Medina recorrió en mar abierto 235 kilómetros sobre la tabla, partiendo desde Málaga y atravesando el Mar de Alborán hasta Melilla, uniendo los dos continentes.

El windsurfista entró al puerto melillense a las 4.00 horas empujado por los ánimos de amigos y compañeros que lo esperaban allí. «Ha sido duro y estoy cansado, pero me hace gran ilusión», ha confesado Medina al llegar. «Mucho mérito tienen ellos -la tripulación de sus barcos de apoyo- porque estaba duro fuera. Ha habido una parte que no tenía claro si íbamos a llegar porque no lograba coger el rumbo». La travesía se pudo seguir en tiempo real a través de internet .