Jessica Fernández, una malagueña oculta en la élite del fútbol sala italiano

Jessica Fernández celebra un gol con el Salinis./SUR
Jessica Fernández celebra un gol con el Salinis. / SUR

La torroxeña fue la segunda española que llegó a la Calcio 5 A hace casi siete años

BORJA GUTIÉRREZ

Hace casi siete años que Jessica Fernández Márquez (Torrox, 18/07/92) emprendió la aventura de su vida. Dejó su casa, sus amigos, y hasta su forma de pensar, para apostar por un futuro incierto en un país desconocido. «Fue una sorpresa tener la oportunidad. Era una propuesta a ciegas, sin referencias. Fui la segunda española en llegar a la liga italiana de fútbol sala», rememora la malagueña para este periódico.

«Me vine sola con 18 años, siempre he sido una pequeña loca», rememora con un fuerte acento. Le cuesta hasta hablar español sin meter una palabra en italiano. Y es que aunque acostumbra visitar a su familia cada verano, la que era su casa ya es lo extraño: «En Italia ya tengo todo, mis amigos y mi trabajo».

Formada en las categorías inferiores del Faro de Torrox, se pasó al fútbol sala cuando ya no podía jugar con los chicos. Tras pasar por la Escuela Municipal fichó por el Loja, y fue ascendiendo en su carrera en el Campillos y Cajasur de Córdoba, su último club en España. En 2010, la crisis económica provocó más precariedad en estos equipos y tuvo que buscar otro club.

En esas apostó por la opción del Isolotto, de Florencia, de la Calcio 5 A, la primera división italiana: «Me quedé sorprendida. No me lo creía. Despues de pensarlo mucho, también tenía la opción de Zaragoza, algo me dijo que me tenía que irme allí», describe emocionada.

Siete temporadas y cuatro clubes después, la historia de esta axárquica es conocida entre los vecinos de Torrox, pero desconocida fuera de su localidad. Sin embargo, en el país de la bota experimenta dosis de fama: «Creo que poca gente ha sabido de mí desde que estoy en Italia. Aquí ya me conocen todos, me saludan y me piden fotos por la calle, y en diferentes ciudades. Es bonito pero me soprende y me impone aún, soy muy tímida», explica Jessica.

Tal es su anonimato en España que no ha tenido ninguna oferta hasta el momento para volver. Aunque sigue soñando con jugar en la Selección: «Entrar en la Selección es muy difícil. Para llegar hay que currárselo mucho, pero creo que si hubiera seguido jugando en España tendría más posibilidades. Aún así, sigue siendo un sueño y lucho por conseguirlo. Pero no quiero obsesionarme porque exageraría los entrenamientos y sufriría», comenta.

El fútbol italiano si le ha recompensado su dedicación. Hace dos temporadas firmó sus mayores éxitos. Ganó la Copa de Italia y la Liga de Segunda con el Salinis, en el que decidió quedarse después de un descenso administrativo. «En Margherita di Savoia (al sureste) he creado una vida, he estado cinco años. He conseguido todo lo que tengo aquí», incluido su trabajo, porque desgraciadamente, y a pesar de la gran afición que hay allí, los sueldos no son suficientes para vivir. Por eso tiene que compaginarlo como camarera en una pizzeria. Esto durará un mes.

A finales de Agosto, su vida volverá a cambiar, tendrá otra ciudad, otras compañeras y otro trabajo (facilitado por el club). Firmará por el Grisignano (en el norte, cerca de Venecia) tras cerrar su etapa en el Salinis con 13 goles en 36 partidos esta pasada temporada. «Me ha cautivado su proyecto deportivo, es muy humilde pero está haciendo buenos fichajes. Además coincidiré con dos españolas: Sara Iturriaga, que ha sido internacional y Lidia Silva, de padres catalanes pero que también ha vivido su juventud en Málaga», explica.

Carta de presentación

Nombre completo: Jessica Fernández Márquez (18/07/92)

Demarcación: Universal, pero habitual en el ala-pívot

Club actual: Real Grisignano

Equipos en los que ha militado: Faro de Torrox (fútbol campo), EM Torrox, Loja, Campillos, Caja Sur Córdoba, Isolotto (Florencia), Molfetta (Bari), Salinis (Margherita di Savoia) y Real Grisignano (Grisignano di Zocco)

Principales logros: Campeonato de Calcio B y Copa de Italia con el Salinis (2017)

Ella fue pionera, pero en Italia ya son una veintena de jugadoras españolas. La más conocida es Amparo López. La sevillana es un pilar de la Selección y juega en el Montesilvano. «En España crece el fútbol entre las españolas, y en Italia fichan a muchas extranjeras. La liga española tiene más nivel, más calidad, aquí todo es más físico».

Su capacidad de jugar con las dos piernas, la técnica y la velocidad le han revalorizado en Italia, donde no depura como quisiera su magia, pero donde ha potenciado otras cosas: «Aquí he ganado mucho en carácter. Sino aquí te comen, te utilizan como punto débil del equipo. También la táctica», reflexiona Fernández, que lamenta no poder tener vacaciones para visitar a la familia este verano.

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