La gesta del Nerja femenino

El club descendió hace dos temporadas, regresó el pasado año a la máxima categoría nacional y opta a su mejor posición histórica en la final de Liga el próximo sábado

Las componentes del Nerja para esta temporada, antes de la segunda jornada de Liga, en Carranque. /SUR
Las componentes del Nerja para esta temporada, antes de la segunda jornada de Liga, en Carranque. / SUR
MARINA RIVAS

Tildamos de gestas a aquellos hechos inéditos hasta el momento o que, contra todo pronóstico, consiguen revertir una mala situación para encaminarla, quizás, hacia el mayor de los éxitos. Una palabra que podría definir esta última campaña del equipo femenino del Club Nerja de Atletismo. Tras 12 años consecutivos en la élite en España, el cuadro malagueño tuvo que asumir un catastrófico descenso hace dos temporadas. Ahora, ya de vuelta en la División de Honor (la máxima categoría nacional), se enfrentan a la lucha por el título en la temporada en la que podrían cerrar su mejor posición histórica, tras el sexto lugar alcanzado en 2008. La final, donde se darán cita los ocho mejores clubes del país, será el próximo sábado 16 en Castellón.

Hace ya 24 años desde que el presidente del Nerja y de la Federación Andaluza de Atletismo, Enrique López Cuenca, recibió la noticia de que el modesto club de la localidad malagueña podría disputar la liga nacional, aunque partiendo desde la tercera categoría (entonces 1.ª División). En esta debutaron en 1995, y en ese mismo primer equipo se encontraba la que, hasta la fecha, sigue liderando las filas del Nerja, Lorena Aguilar. Ya desde entonces llamaba la atención porque, a sus 16 años y con 1,89 metros de altura, la lanzadora de peso y disco impresionaba con sus marcas. Aunque para ella no todo son buenos recuerdos en aquel debut: «Al final del año nos jugábamos el descenso. Iba bajando la grada para ir a competir, pisé en falso sobre un peldaño y me rompí los ligamentos del pie derecho, pero nos jugábamos tanto que decidí lanzar igualmente. Y menos mal porque nos salvamos por medio punto».

Aguilar, capitana con 39 años

No fueron comienzos fáciles, pero la necesidad por mantener al equipo fue su particular efecto placebo. Subiendo poco a poco el nivel, el Nerja femenino ascendió en 2000 a la que por aquel entonces se llamaba División de Honor B (hoy Primera) y que sería la segunda categoría nacional. Y ya en 2004 conseguiría llegar al máximo, a la División de Honor, en la que se mantuvieron 12 años, hasta 2016. Precisamente la única temporada en que no compitió Aguilar. «Yo me había retirado ya, pero Enrique me llamó el día en que descendió el equipo, estaba literalmente llorando… Entonces me comprometí con él para volver», relata. Y así lo hizo la veterana, que actualmente se mantiene como capitana del equipo a sus 39 años.

Junto a ella volvió otra de sus compañeras, Pilar Cortacero. «Ese año se alinearon los astros: unas chicas ficharon por otros clubes, hubo varias bajas, retiradas de atletas…», rememora. La velocista se unió a la Liga en 1999 y cuenta: «He vivido desde el primer ascenso hasta una vez que incluso descendimos (2006), pero finalmente el Barcelona renunció a su plaza y volvimos a recuperar la posición», señala Cortacero. Junto a Aguilar, se trata de una de las atletas que más puntos ha aportado a la suma total de la historia del Nerja en la Liga, al disputar dos carreras por cita.

Cabe explicar que la Liga se distribuye en tres jornadas, donde se reúnen los 16 mejores equipos de España, repartidos en cuatro sedes y, en la final, los ocho mejores luchan por el título y los ocho restantes por la permanencia. Lo hacen, además, a través de la aportación por puntos de cada atleta al acumulado total del equipo.

Precisamente a esta final por el título se enfrentarán las nerjeñas el próximo día 16, donde ninguna de ellas podría haber imaginado que llegarían tras lo sucedido hace dos años. Allí, en la lucha por el descenso, en Valladolid, estaba la lanzadora de martillo Blanca López: «Al enterarnos de la noticia, se hizo el silencio en nuestra parte de la grada. Nadie decía nada pero nos entendíamos con sólo mirarnos. Me impresionó mucho ver a nuestro presidente llorando», rememora. Después de aquel momento de desconcierto –se trataba del único descenso de la historia del club– sabían que tenían que hacerse más fuertes que nunca para volver a lo más alto.

Más de 200 puntos

Y así fue. En 2017, en Durango (Vizcaya), el equipo tiró de galones y se hizo de oro. Campeonas de España de Primera División y junto al título, el billete de vuelta a División de Honor. «Estábamos muy concienciadas de que aquello no podía volver a repetirse», resalta López. «Aquel cúmulo de fatalidades que nos llevó al descenso se palió el año pasado con más de 200 puntos en nuestra cuenta, algo insólito», comienza a describir el presidente. López Cuenca aprovecha para hacer hincapié en la gesta de las atletas: «Que después de esto estén en la final por el título es una recompensa. Ahora tienen que disfrutar, pero sabiendo que tienen en su mano la posibilidad de hacer historia». Y es que la mejor posición de la sección femenina del Club Nerja hasta el momento fue el sexto lugar alcanzado en 2008. Quizá hagan falta más proezas como esta para hacer ver, en cualquier deporte, que los equipos pueden superar las dificultades si dejan a un lado los individualismos para empezar a hablar en colectivo.

Antes de competir siempre uinen las manos y lanzan su grito de guerra.
Antes de competir siempre uinen las manos y lanzan su grito de guerra. / SUR

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