El Gaes Málaga devuelve la ilusión a su afición

Cabello y Quero festejan la victoria desde la banda./RAÚL ROMERO
Cabello y Quero festejan la victoria desde la banda. / RAÚL ROMERO

Ganó al Ikasa Madrid y mantiene algunas opciones de lograr el ascenso

FERNANDO MORGADOMÁLAGA
23 GAES

Fran (p), Hoyos (3), Cazorla (1), Mendoza, Óscar García (1), Adrián, N. Quero –equipo inicial–, A. Fernández (2), A. Quintana (2), F. Quintana, Cabello (2), Palomeque, Oliva, Armada (7), Vidal (2), Curro Muñoz (2) y Portela (1)

22 IKASA

Guillem (p), Aguilella (2), G. Feijóo (2), Dzokic, Lamarca (2), Holst (2), Rubén Sánchez (5) –equipo inicial–, Nevado, A. Fernández, Olivares (1), Cabrero (1), Camiña (1), Bouyfounassen, Hernández, Herms, Torres del Val (6) y Martín

Parciales
2-2, 2-2, 2-3, 6-5, 9-7, 10-10 (descanso), 13-12, 14-14, 16-16, 19-17, 22-20 y 23-22
Árbitros
Raúl Oyarzun y Aritz Zaragueta, de Navarra
Cancha
Pabellón José Luis Pérez Canca de Carranque. Unos 600 espectadores

Tras el traspié del viernes ante el Sant Quirze, los jugadores del Gaes Málaga se sacudieron los nervios iniciales y recuperaron la confianza necesaria para vencer al Ikasa Madrid en la segunda jornada de la fase de ascenso a División de Honor Plata. Si en su debut les pesó la responsabilidad y las dudas a la hora de marcar, ayer no hubo nada de eso. Se vio a un equipo más suelto, con las ideas más claras y consciente de la obligación de ganar para mantener la ilusión de sus seguidores. Eso sí, no lo tuvo fácil en ningún momento porque su rival, que en la primera jornada venció al Tolosa Eskubaloia, plantó cara hasta el final.

Curro Lucena reservó a algunos de sus hombres importantes en los primeros compases del encuentro y a pesar de todo el Gaes comenzó ganando gracias a dos lanzamientos de Armada desde los siete metros. Pronto iban a comprobar los malagueños que el equipo de la capital no iba a dar su brazo a torcer a las primeras de cambio. Los minutos iniciales estuvieron marcados por los errores en ataque de ambos conjuntos, provocados por defensas muy agresivas. De hecho, el 2-2 se quedó congelado en el marcador y el Gaes estuvo más de diez minutos sin perforar la portería madrileña.

Ya con sus mejores hombres sobre el parqué, el Gaes puso otra marcha y se adelantó en el marcador. Un latigazo de Álvaro Cabello dio el 7-5 a los locales y el Ikasa tuvo que recurrir a un tiempo muerto para frenar la escapada de su rival en el electrónico. Las paradas de Fran, que en esta ocasión fue el portero titular por delante de Oliva, mantuvieron al Gaes por delante, mientras otro tanto de Cabello puso el 10-7 a pocos minutos del descanso. Pero entonces apareció Rubén Sánchez, que acabó el partido como segundo máximo goleador del Ikasa, para complicar la tarde a la defensa malagueña y empatar el encuentro (10-10) antes de que terminase la primera parte.

Buen comienzo

El Gaes Málaga, como hiciese ayer ante el Sant Quirze, regresó con fuerza para afrontar la segunda mitad del encuentro y pronto se fue en el marcador con un 13-10. Sin embargo, enseguida dilapidó su ventaja y permitió que Ikasa se pusiese por delante hasta llegar al 13-14. A partir de entonces, el partido creció en emoción por la necesidad del equipo malagueño de ganar para conservar alguna opción de lograr la única plaza de ascenso en juego para la División de Honor Plata.

El Gaes volvió a acusar la ausencia en la pista del pivote Armada y de Cabello, aunque tuvo en Jesús Hoyos a un puñal en el extremo derecho y en Nacho Quero a un baluarte. Cuando peor pintaban las cosas para los locales, de nuevo Armada, desde los siete metros y por partida doble, devolvió la ilusión a la grada del Pérez Canca, que no paró de animar en todo el encuentro. En el último tramo del partido, los jugadores del Ikasa tuvieron que frenar a su entrenador, poco conforme con algunas decisiones arbitrales. A pesar de todo, se llegó al último minuto con empate (22-22) y los nervios en los banquillos a flor de piel. Otro lanzamiento de Armada puso por delante al Gaes, que aguantó el último ataque madrileño y celebró la victoria con su público totalmente volcado.

La victoria reanima al anfitrión, pero el triunfo del Sant Quirze contra el Tolosa (25-25) hace que siga sin depender de sí mismo. Si el cuadro catalán vence hoy (10.30 horas) al Ikasa, en el arranque de la tercera jornada, ya habrá logrado el ascenso.