Escalada hacia el ciclismo profesional

El malagueño Pablo Guerrero volverá a competir este año en el Boavista portugués tras bajar a 'amateur'

Guerrero, con el Radio Popular Boavista, en la Vuelta a Portugal de 2017./SUR
Guerrero, con el Radio Popular Boavista, en la Vuelta a Portugal de 2017. / SUR
Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

La historia de Pablo Guerrero podría ser similar a la de muchos niños que se entusiasman con su bicicleta nueva. Pero esta afición inicial se convirtió poco a poco en pasión para este malagueño y las calles de su Coín natal se le quedaron pequeñas para explorar sus límites encima de las dos ruedas. Su padre pertenecía al Club Ciclista Coín y el gusanillo le picó pronto, con esas salidas durante los fines de semana que no se quería perder. El entorno y la tradición que hay en su pueblo le acercaron al mundo del ciclismo de montaña, en el que pronto tuvo éxitos. Pero sin descuidar la carretera. De hecho, tras cinco años compitiendo en 'mountain bike' (MTB), en 2013 dio el salto al ciclismo en carretera de la mano del Bicicletas Rodríguez Extremadura. Y tres años después recibió la llamada que siempre había esperado: el Radio Popular-Boavista portugués le ofrecía dejar el deporte 'amateur'. Pablo Guerrero ya era ciclista profesional.

Pero como él mismo ha vivido en primera persona, más difícil que llegar es mantenerse en el pelotón. Tras un año de adaptación, el conjunto portugués decidió renovar su contrato un año, pero en 2018 se volvió a quedar sin hueco. Como en una carrera llena de subidas y bajadas, este ciclista de 26 años tuvo que dar un paso atrás. Se recalificó amateur en el Ginestar-ULB Sport y llegó a perder la esperanza y que allí se acababan sus opciones profesionales. «Ya tenía asumido volver a competir en MTB y centrarme más en los estudios universitarios», comenta. Pero el pasado de noviembre los responsables del Boavista volvieron a pensar en él y en 2019 vivirá su tercera temporada como profesional: «La verdad es que ya era tarde y no esperaba esta última oportunidad, he tenido que ser uno de los últimos corredores españoles en pasar de nuevo al circuito profesional. Yo ya tenía en mente otro panorama, seguir con mis estudios, ya estaba organizando otras cosas para poder correr en bicicleta de montaña y estoy súper contento de tener esta oportunidad», explica el malagueño.

«Ya no esperaba otra oportunidad así y tenía en mente otras cosas; lo más difícil es mantenerse», asegura el corredor de Coín

De nuevo han sido sus buenos resultados como 'amateur' los que le han abierto las puertas de un club profesional en este 2019: «Pese a que no me renovaron, creo que en el Boavista quedaron contentos con mi trabajo. Acabamos bien y ya me conocen. Ellos necesitan gente trabajadora, que pueda ayudar al equipo y volvieron a pensar en mí», comenta el deportista.

La temporada está a punto de empezar para Guerrero. Esta semana ya viaja a Portugal para la primera concentración con el equipo y la presentación oficial y el fin de semana competirá en Oporto en una prueba de un día que sirve como apertura de la temporada portuguesa. «Ya a mediados de febrero estaré en la Vuelta al Algarve, que es para mí una de las más importantes y que se celebra en las mismas fechas que la Vuelta a Andalucía».

Pese a competir en un club portugués, el malagueño se organiza sus entrenamientos en Málaga y sigue aquí con sus estudios –compagina la bicicleta con la carrera de Fisioterapia–. «Voy allí sólo para las concentraciones y las carreras, aquí me organizo con mi preparador, tengo mi propia planificación con el calendario de carreras que nos mandan», apunta. Su rutina de entrenamientos son tres o cuatro horas cada mañana. «Depende de cada entrenamiento, pero se suele ir recortando el tiempo y poniendo más intensidad para empezar lo mejor posible. Por las tardes las suelo dedicar tiempo a estudiar, porque al final es lo que te va a solucionar la vida», comenta.

Guerrero se conoce las carreteras de la provincia como la palma de su mano, especialmente las de la zona de la Sierra de las Nieves. En ocasiones, tiene un compañero de entrenamientos de lujo: Luis Ángel Maté, el otro malagueño profesional, ya más asentado en el pelotón. «Conozco a Luis desde mi primer año en el ciclismo de carretera, siempre le he seguido y después se ha convertido en un compañero de entremientos y un amigo. Soy un privilegiado por tenerlo aquí cerca y poder seguir los consejos de un ciclista ya consolidado».

A la temporada que empieza ahora sólo le pide poder hacer un buen trabajo en su equipo «y disfrutar del ciclismo».

Sus datos

Nacimiento.
Pablo Guerrero nació el 20 de marzo de 1992 en Coín. Mide 1.74 y pesa 58 kilos
Trayectoria.
Se inició en el mundo de la bicicleta de montaña, modalidad en la que ha destacado ganando varias pruebas. En 2013 pasó al ciclismo en ruta con el Bicicletas Rodríguez-Extremadura. En carretera también logró buenos resultados, destacando el campeonato de Andalucía que ganó en 2015. En 2016 fichó por primera vez por un equipo profesional y estuvo dos años.
Club actual.
Radio Popular Boavisa de Portugal, que compite en categoría continental.