Un equipo que no perdió la ilusión

El CHP Benalmádena, tras revalidar su título en la Supercopa de Andalucía en febrero./SUR
El CHP Benalmádena, tras revalidar su título en la Supercopa de Andalucía en febrero. / SUR

El cuadro malagueño logra el objetivo a falta de una jornada para el final de la temporada en la segunda categoría nacional

CAMILO LÓPEZ VEGA

Una primera vuelta que se saldó con cinco puntos en once jornadas y ni una sola victoria. Las dudas y un pesimismo existente se apoderaron del Benalmádena, club malagueño de hockey hierba, cuando a mitad de temporada veían el descenso como una realidad. Sin embargo, una serie de factores unidos a un gran compromiso grupal y a la incorporación de tres jugadores para la segunda vuelta, uno de ellos Diego Gavilán, figura referente en el equipo, hicieron que la dinámica cambiara y hayan conseguido alejarse de los últimos puestos e incluso poder aspirar a posiciones altas de la tabla en Segunda Divisón de Honor B, la segunda categoría nacional.

Recapitulando los hechos, el equipo se encontró con solo cinco puntos cuando en diciembre se fue al 'parón' de Navidad en el 'farolillo rojo' de la clasificación. Los jugadores no perdieron la ilusión, pero sí que se creó una sensación de incertidumbre, a sabiendas de que venían de un ascenso y de que el conjunto no tenía el rodaje de la categoría. En esos casi dos meses fuera de competición, llegaron tres nuevos miembros al equipo, los cuales han sido fundamentales para la recuperación tanto deportiva como anímica del resto de integrantes, pero entre ellos destaca el nombre de Diego Gavilán, símbolo y figura dentro del Benalmádena.

«Diego influye muy positivamente en el equipo. Tiene mucha calidad, mucha técnica, muchos conocimientos de hockey tácticos que los jóvenes no tienen, y eso ayuda mucho, tanto dentro como fuera del campo», reconoce su compañero de equipo, Sergio Pedrosa, al mismo tiempo que Gavilán echa fuera cualquier afán de protagonismo: «Me retiré hace dos años porque pensé que ya cumplí un ciclo, pero el equipo me lo pidió y desde entonces estoy jugando con ellos».

Las cifras no mienten, y desde que comenzó la segunda vuelta en febrero, el equipo ha conseguido en nueve partidos un balance de un empate y cinco victorias, tres de estas últimas de forma consecutiva y contra rivales directos en la lucha por la permanencia. A falta de dos jornadas para el desenlace de la competición, el triunfo frente al Taburiente (5-2) lo resolvió todo. Gracias al 'goal average' ahora el Benalmádena está salvado, a falta del último choque, con lo que se ha cubierto el objetivo y la entidad malagueña se ha asegurado seguir otro año más en la segunda categoría nacional, que no es poco en un deporte dominado a nivel nacional por clubes catalanes.

Un integrante del CHP Benalmádena en un partido de esta temporada.
Un integrante del CHP Benalmádena en un partido de esta temporada. / SUR

Punto de inflexión

Durante una temporada existen muchos altibajos. En el caso del Benalmádena hay un punto de inflexión que generó un positivismo en el equipo que comenzó esta racha tan óptima de resultados deportivos. Este fue el primer partido de la segunda vuelta, contra el Pedralbes, tercer equipo clasificado de la competición por aquel entonces. En el encuentro, el conjunto malagueño llegó a ir perdiendo por 1-3 pero, gracias al empuje y compromiso de sus jugadores, remontaron hasta el 4-3.

«Fue un gran cambio ese partido, porque ganamos jugando y trabajando de la misma forma que en la primera vuelta, pero en este caso si se dieron los resultados. Sabíamos que esto nos llevaría hacia arriba y así ha sido», sostiene Diego Gavilán.

Ahora el Benalmádena, noveno en un torneo de doce conjuntos, despedirá la campaña el domingo, a las 12.30 horas, en el campo del Atlético San Sebastián, tercer clasificado aunque ya sin opciones de ascenso a la élite.