La educación, un pilar en la visibilidad de la mujer deportista

Ruiz, Pérez, Cervantes, Bazalo, Berzal y Torres, en el Museo de Málaga tras la coloquio. /SUR
Ruiz, Pérez, Cervantes, Bazalo, Berzal y Torres, en el Museo de Málaga tras la coloquio. / SUR

El Centro del profesorado de Málaga reúne a varios referentes femeninos locales para tratar los retos de los docentes a la hora de conseguir la igualdad

MARINA RIVAS

Todos los valores que acaban definiendo nuestra forma de ser parten, sin quererlo, desde casa y después pasan a desarrollarse en la escuela y los posteriores centros académicos. Es por ello que el inculcar valores como la igualdad, en este caso en el deporte, y aprender a luchar contra los obstáculos que las deportistas se encuentran en su vida es uno de los permanentes retos de todo buen docente. Este fue el hilo conductor de la mesa redonda que organizó este miércoles el Centro del Profesorado de Málaga y el Museo de Málaga con el apoyo de la Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía. Un coloquio didáctico que puso fin a un ciclo de conferencias cuyo fin era visibilizar a la mujer en sectores tan diversos como las ciencias, las letras, la música o el deporte.

Un reto no sólo para el sector de la enseñanza, sino para toda la sociedad y al que, en este caso concreto, quisieron contribuir varias referentes ligadas al mundo del deporte local. 'Grandes mujeres para cambiar el mundo', como se hizo llamar el evento, que se celebró en el salón de actos del Museo de Málaga y al que acudió casi un centenar de oyentes. Las ponentes fueron: la presidenta de la Asociación Andaluza de Medicina del Deporte y directora del área de Medicina del Deporte del Colegio Oficial de Médicos de Málaga, Conchi Ruiz; la jefa del Servicio de Deportes de la Diputación de Málaga, Concha Berzal; la campeona paralímpica de esgrima en Barcelona '92, Paqui Bazalo; la periodista y escritora Laura Pérez; la expertiguista olímpica, Dana Cervantes y la árbitra de fútbol, Bea Torres.

Rompiendo barreras

Todas ellas referentes del mundo del deporte desde distintos puntos de vista y que explicaron cómo rompieron con sus particulares barreraspara convertirse en historia a nivel nacional e internacional, hacerse un hueco en el presente o algunas, empezar a escribir una gran carrera futura, como la de Torres, que a sus 24 años es la árbitra de fútbol malagueña que ejerce como tal en una categoría masculina más alta (la División de Honor). En sus inicios, varias de las ponentes, como Berzal y Ruiz sí que aseguraron haberse sentido infravaloradas en sus primeros pasos como profesionales, dentro de un mundo todavía predominantemente masculino dentro de la gestión y de la medicina deportiva. Afortunadamente, con los años cambió la perspectiva tras afianzarse dentro de sus respectivos terrenos. Sin embargo, aunque ambas, al igual que también Bazalo (que fue concejala de Accesibilidad del Ayuntamiento de Málaga) y Pérez, han llegado o mantienen altos cargos ligados al deporte, son el reflejo de una minoría. Y es que las decisiones en las instituciones deportivas las siguen tomando, mayoritariamente los hombres.

Sin embargo, las mismas ponentes explicaron que este 'techo de cristal' tiene el inicio de su fin en la motivación de las propias mujeres a dar el paso de querer ostentar a esa responsabilidad. Es decir, que resulta fundamental el trabajo, la constancia y la propia motivación de una misma por alcanzar sus metas. Al igual que en los altos cargos, también como deportista en primera persona, como lo fueron las olímpicas Bazalo y Cervantes o Torres, en el arbitraje. En el caso de la atleta, abordó especialmente otro de los retos fundamentales en los que el profesorado puede influir directamente: el abandono del deporte por parte de las mujeres a una temprana edad. Y el principal inconveniente que se encontró fue la desmotivación e inseguridad; de ahí la importancia de inculcar el hábito del deporte en todos y, en el caso femenino, de potenciarlo de ser necesario.

Las conclusiones fueron las mismas para todas: el deporte no entiende de géneros ni de edad, pero sí es necesario impulsar la práctica femenina y dar visibilidad a las grandes deportistas para que, algún día, puedan ser convertirse en el referente de cualquier persona. En este camino, la educación es un pilar fundamental, tanto para promover los valores del deporte, como la igualdad en general. Que el día de mañana ninguna deportista, gestora, periodista, doctora o árbitra, entre otras, tenga que sentirse infravalorada o poco reconocida por querer perseguir su sueño.