Davidovich, segundo suplente para entrar como 'lucky loser' en Roland Garros

Maden puso fin a la aventura de Davidovich en París/
Maden puso fin a la aventura de Davidovich en París

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

El malagueño Alejandro Davidovich se mantendrá hasta el martes en París, ya que dispone de opciones de acceder aún como 'lucky loser' (perdedor afortunado) al cuadro final de Roland Garros. La organización del torneo obliga al rinconero, uno de los dieciséis perdedores de la final de la fase previa, a firmar cada mañana durante ese periodo para acreditar su presencia en el club y optar a cualquier suplencia ante las bajas.

La fortuna y el sistema de sustituciones no han favorecido en absoluto a Davidovich. La organización eligió a los cinco mejores en el 'ranking ATP' entre esos dieciséis que cayeron en la final de la previa y sorteó un orden de preferencia para las repescas. Este procedimiento, y no el orden riguroso de la clasificación mundial, ha perjudicado a Davidovich, que hubiese sido el tercero mejor situado (el 133º y el decimoséptimo favorito en la previa) cuando ayer se dio plaza ya a tres 'lucky losers':Sergiy Stakhovsky, Lukas Rosol y Oscar Otte. Ahora esperan su turno el suizo Henri Laaksonen, ya como primer suplente y Davidovich, en segundo lugar. Mientras, los lesionados que se han dado de baja han sido Tomas Berdych, Milos Raonic y Nick Kyrgios.

La posibilidad de que haya nuevas ausencias (el torneo empieza mañana, pero la primera jornada se prolonga hasta el martes) existe, no es nada remota. Recientemente la ATP introdujo la 'lucky loser compensation', que permite al retirado sin jugar cobrar su bolsa de premio y al 'lucky loser' le da la oportunidad de jugar como sustituto y optar a recompensa en la ronda posterior (si gana). Con ello se evita la picaresca de saltar a la cancha y retirarse al poco tiempo para asegurar el premio, que no daba 'chance' al 'lucky loser'. Sin embargo, los 'Grand Slam' se rigen por la norma de la ITF (la Federación Internacional de Tenis) y desde 2018 se reparte la mitad del botín (entre 30.000 y 40.000 euros) entre el retirado y el 'lucky loser' si el primero anuncia su baja antes del jueves al mediodía previo al inicio del torneo. Así las cosas, en Roland Garros en 2018 se registraron ocho 'lucky losers'.