Continúa la aventura europea de Marta y Virginia

Las malagueñas Marta López y Virginia Fernández alargan su estancia fuera de casa

Continúa la aventura europea de Marta y Virginia
MARINA RIVAS
Virginia Fernández, que pasó por Francia y recaló hace un año y medio en el Boden sueco, y la extremo Marta López, que también debutó fuera de casa en el país galo, pero que ha encontrado su mejor versión en el Ramnicu Valcea rumano, donde está a punto de terminar su segunda temporada.

El Boden de Fernández es un conjunto relativamente nuevo, creado en 2009 y que cerró hace menos de un mes su tercera campaña consecutiva en la élite tras un mal inicio y un cambio de entrenador a mitad del año. Eso sí, cumplió con el objetivo de la permanencia. El conjunto sueco concluyó décimo y llegó hasta los cuartos de final de la Challenge Cup, la tercera competición continental, en la que también militó el Rincón Fertilidad. «La temporada ha sido un poco difícil, pero gracias a que hemos conseguido las victorias necesarias en la recta final, hemos acabado con buen sabor de boca. Hemos cumplido con el objetivo de permanecer en la categoría, y el año que viene lucharemos por mejorar los resultados; esta liga es muy exigente», valora la malagueña sobre su primera campaña íntegra en el equipo.

La sueca está considerada como la décima liga más potente de Europa, mientras que la española ocupa la decimoquinta posición del 'ranking' que cada año elabora la Federación Europea de Balonmano (EHF) y que valora hasta 39 competiciones nacionales. Una tabla basada en los resultados de los equipos en los torneos continentales de las temporadas anteriores. A pesar de la dureza, Fernández ha ido a más y el club ha optado por renovarla una campaña. «A pesar de que me encuentro muy bien físicamente, no tuve el comienzo soñado. Pero con mi trabajo, a lo largo de la temporada llegó la titularidad y he conseguido hacerme un hueco importante en la portería. El Boden se ha esforzado para que siga en el equipo otra temporada más y no he dudado en renovar. Me siento muy querida por el club y la afición», asegura la meta, que continúa ejercitándose este mes en Suecia y volverá a Málaga en junio para sus vacaciones y regresará para iniciar la pretemporada.

Dos títulos

En la clasificación de las ligas antes mencionadas, que encabeza una vez más Hungría, ha destacado especialmente en el último año el salto de la Liga rumana, que para la campaña 2019-20 (siempre se elabora el 'ranking' cara al próximo ejercicio) ha ascendido del cuarto al segundo lugar. En esta potente competición seguirá un año más uno de los mejores productos del balonmano malagueño, la olímpica Marta López, que no deja de sumar méritos. La extremo costasoleña llegó al Ramnicu Valcea de la mano de la central de la selección española Alicia Fernández hace ya dos temporadas, y no han tardado en consagrarse como dos de los pilares del club, que este curso ha acabado con todos los pronósticos. Ya en agosto, las españolas sumaron su primer título con el equipo al arrebatar la Supercopa de Rumanía al Bucarest, favorito con un presupuesto de cinco millones de euros.

Ahora, tras una Liga intachable y a falta de una jornada para su fin, el Ramnicu Valcea se ha coronado campeón. Un mérito que le otorga un gran privilegio: una plaza directa para competir en la Champions (la máxima competición europea) la próxima temporada, sin el paso por eliminatorias previas. «Deportivamente, esta puede haber sido mi mejor temporada. Lo he jugado prácticamente todo. Es verdad que se ha hecho larga, porque teníamos que mantener el nivel todo el año, pero ha sido emocionante y divertida porque los resultados estaban acompañando. Ya tengo ganas de regresar a la Champions (debutó con el Fleury francés)», dijo.

López también tendrá un mes de vacaciones, antes de iniciar la pretemporada en julio. Aunque sabe que es poco tiempo de descanso, la jugadora defiende a ultranza la que el próximo año volverá a ser su casa: «La idea de volver a España sigue sin estar en mi cabeza. Tanto Alicia como yo estamos muy bien aquí. La aventura en Rumanía nos ha salido muy bien y nos mantendremos al menos un año más», concluye.