El BeSoccer UMA, lejos de la salvación, en busca de una proeza en su visita al Inter

Miguel Conde disputa un balón en el partido de ida./Antonio J. Guerrero
Miguel Conde disputa un balón en el partido de ida. / Antonio J. Guerrero

A nueve puntos de la permanencia y a seis jornadas para el final de la Liga, afronta un duro examen en la cancha de uno de los 'grandes'

Antonio J. Guerrero
ANTONIO J. GUERRERO

Partido de altura el que afronta hoy, a las 18.30 horas, el BeSoccer UMA Antequera en el Pabellón Jorge Garbajosa, donde se medirá al Movistar Inter. Los universitarios llegan en su peor momento a esta cita tras el varapalo que supuso perder ante el Viña Albali Valdepeñas, un rival directo, en la última jornada. Las opciones de permanencia son remotas, aunque nada es matemático todavía. El Movistar es cuarto en la clasificación y parece un rival inabordable para el conjunto que dirige Manuel Luigi, Moli.

El BeSoccer UMA tiene 10 puntos y se encuentra a nueve del Valdepeñas, que marca la salvación. Con seis jornadas por disputarse (tres en casa, ante el Aspil Vidal Ribera Navarra, el Naturpellet Segovia y el Peñíscola, y tres salidas duras, a las canchas del Movistar Inter, el Barcelona y el Levante), el sueño de mantenerse en la mejor liga del mundo se ha convertido en una verdadera quimera.

El capitán del cuadro malagueño, Miguel Conde, abordó esta situación. «Estamos tocados, ya que no esperábamos perder de esta manera ante el Valdepeñas. Cuatro goles de diferencia, los despistes, la mala fortuna, no estuvimos en el partido en determinados momentos… No nos queda otra que sacar la cara y afrontar los partidos que quedan con la máxima ilusión y responsabilidad posible. Hay que sacar el máximo de puntos posible y estar en la pomada hasta el final por si hay opciones de dar la campanada. ¿Por qué no?», argumentó.

Sobre el partido de hoy ante el Movistar Inter, Conde no ocultó la dificultad del encuentro. «Ya tenemos poca presión, peor no podemos estar. Sin presión, yo estoy seguro que vamos a jugar mucho mejor y puede que consigamos algo. No podemos tirar la toalla. Tenemos que seguir peleando cada balón y hasta que el árbitro no pite el final del último partido, no vamos a bajar los brazos», finalizó.