El ascenso meteórico de 'El Llanero'

El púgil, que se ha proclamado campeón de España en tres ocasiones, vive y se entrena en el Club Saga Heredia./Ñito Salas
El púgil, que se ha proclamado campeón de España en tres ocasiones, vive y se entrena en el Club Saga Heredia. / Ñito Salas

A los 9 años salió de casa para ayudar a su familia, a los 23 llegó a España, y hoy Ronny Landaeta defiende su título internacional del peso supermedio

FERNANDO MORGADO

Cuando Ronny Landaeta (San Juan de los Morros, Venezuela, 1983) habla del Club Saga Heredia como su casa, cuesta creer que no lo está haciendo en sentido figurado. Pero el boxeador venezolano con nacionalidad española tiene su propia habitación en la nave del polígono La Estrella. No quiere que nada lo distraiga de su objetivo, que en estos momentos no es otro que revalidar el título de campeón internacional IBF del peso supermedio esta noche ante el portugués Bruno Tavares.

'El Llanero' –sobrenombre que le puso un amigo por su procedencia, la región de Los Llanos– dedica todo su tiempo al boxeo. Se retrasa unos minutos en su cita con este periódico porque es semana de combate y su fisioterapeuta le está ayudando a poner a punto un físico que los expertos coinciden en calificar de «privilegiado» para su deporte. «Me lo dicen desde que empecé. Es porque tengo 'encaje' y un fondo de caballo. Y eso que no corro, lo he obtenido a base de entrenamientos diarios. Vengo de las artes marciales mixtas, donde los asaltos duran cinco minutos, dos más que en el boxeo», explica Landaeta mientras toma un café en el bar Las Ventanas, justo al lado del club, otra parte de su 'casa'.

La velada

Fecha
Hoy, viernes 11 de mayo, a las 20:00 horas.
Lugar
Polideportivo Ciudad Jardín.
El título
Campeonato Internacional IBF del peso supermedio.
Contrincantes
Ronny Landaeta (actual campeón) y Bruno Tavares (aspirante).
Entradas
Desde 20 a 90€ en ticketea.com y Club Saga Heredia.
Combates profesionales
Christopher Mena contra Álex Mostazo, Giuseppe Carafa contra Samuel Molina, Catalin Parachiveanu contra Mamadou Goita, Maikel 'El Tornado' contra Julien Fabrice y Baldo 'El Flaco' contra Edwin Barrera.

En el gimnasio no cabe un alfiler a las siete de la tarde. Están los mejores púgiles del club malagueño que gestionan Heredia III y sus sobrinos Ale y Boris Heredia. Álex Mostazo calienta con la comba, Yuri Stupak ruge con cada golpe al saco y Samuel Molina 'La Esencia' se marcha hacia el vestuario agotado tras entrenar enfundado en varias capas de ropa para conseguir el peso ideal antes del combate de esta noche, que le enfrentará al italiano Giuseppe Carafa. Ronny Landaeta aparece para la sesión de fotos con un enorme maletín que posa sobre la lona del cuadrilátero. De él saca el cinturón que le acredita como campeón internacional del peso supermedio por la Federación Internacional de Boxeo (IBF por sus siglas en inglés). Lo ganó en octubre ante el croata Mizet Bajrektarevic y esta noche lo defenderá por primera vez.

Landaeta no tiene miedo ni está ansioso por que llegue la hora de subirse al 'ring'. «Vivo cada combate como si fuese el primero», confiesa. Solo tiene ganas de terminar con la estricta dieta que se impone un mes antes de cada combate y que le obliga a vigilar el consumo de carbohidratos, azúcar, harina... Su carácter abierto y bromista se complementa con una enorme seguridad en sí mismo y ese punto de altivez que va de serie en cada buen boxeador. «Voy siempre preparado para todo. Todos son buenos hasta que se tropiezan conmigo. Voy a ganar», y en sus ojos se nota que ya se ha visto a él mismo ganando la pelea, levantando de nuevo el cinturón y prolongando una serie de 14 combates invictos.

Quizá no tenga miedo porque lleva toda su vida peleando. A los nueve años, Landaeta salió de su casa para ayudar a su familia, y desde entonces fue encadenando trabajos de todo tipo. «Vendí periódicos, vendí pan en bicicleta... hice de todo, menos robar y matar», cuenta orgulloso el hispanovenezolano. A los 23 años, cuando trabajaba en una fábrica en Caracas, le llegó la oportunidad de cruzar el charco. «Conocí a unos clientes españoles que me ofrecieron su casa. Había vivido siempre en Venezuela, de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad, y cuando tuve la ocasión de venir a España pensé que era un sueño». Ahora él lucha por traer al país a su hermano, la única familia que le queda en Venezuela, en un momento delicado para el país sudamericano. «Se me parte el alma cada vez que escucho noticias sobre lo que ocurre allí. Desgraciadamente no pude traer a mi madre, por eso me gustaría tener aquí a mi hermano», comenta Landaeta.

Estilo mexicano

A su llegada a Barcelona comenzó a practicar deportes de contacto. Desde entonces, su ascenso ha sido meteórico hasta lograr ser campeón de España de peso supermedio tres veces y campeón internacional de la misma categoría por la IBF. Antes de aterrizar en Málaga en pudo ir a Alemania y a Estados Unidos, pero los hermanos Heredia lo convencieron para desarrollar su carrera en su club y ahora es uno más de la saga. «En dos años me han hecho boxeador. Al venir de otras disciplinas, tengo una gran capacidad de adaptación y retengo todo lo que aprendo como una esponja», asegura Landaeta, que a la hora de definirse como púgil lo tiene claro. «Aunque nací en Venezuela, llevo un mexicano dentro. Soy fajador, aguerrido, un 4x4. Vamos, que voy a repartir, no a andarme con tonterías», resume entre risas el boxeador.

Sabe que algún día le tocará perder, pero no le importa. Su meta es llegar lo más lejos posible, hasta ganar el título mundial en Estados Unidos y entrar por la puerta grande en su país, aunque su apego a la ciudad de Málaga es muy grande y se siente español y malagueño. Esta noche repetirá su ritual antes de cada combate: «Me quedo solo diez minutos antes de la pelea para rezar y pedir por mí y por mi contrincante, para que nadie salga herido».

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