La odisea de Malick, el talento senegalés del Marbella

Malick, el miércoles en un amistoso ante el Baniyas./JULIO RODRÍGUEZ
Malick, el miércoles en un amistoso ante el Baniyas. / JULIO RODRÍGUEZ

Tendrá contrato con el primer equipo del Marbella y jugará con el juvenil tras una larga historia de superación

JULIO RODRÍGUEZMARBELLA

Abandonado. Menor de edad, sin familiares en el país, sin dinero, la vida de Deing Papa Malick ha dado un giro desde la miseria más absoluta hasta acceder a su primer contrato con el Marbella y poder contar con tres comidas al día. El internacional sub-17 por Senegal ha vivido una odisea para perseguir el sueño que está cerca de cumplir: firmar por un club de primer nivel. Si bien su ficha será con el conjunto juvenil, sus cualidades han despertado el interés del cuerpo técnico del primer equipo, junto al que va a completar toda la pretemporada.

El relato que transmitió a quienes le acogieron en la Peña Los Compadres de Marbella es digno de una novela de ficción. La historia de Malick empieza en Francia hace menos de un año. Concentrado con las categorías inferiores de su selección en el país galo, decidió hacer caso a los consejos de sus técnicos, sabedores de su calidad: «Sal de aquí y búscate un futuro en Europa». Con de 16 años, el centrocampista de 1,92 metros se escapó de la convocatoria y recaló en Marsella donde tenía a sus primos. Consiguió contactar con su cuñado, que vive en Marbella, donde se trasladó. Ambos aparecieron en las instalaciones del Serrano Lima para probar. El presidente de Los Compadres, Miguel Santos, se quedó impresionado de sus características y se implicó en la tarea de conseguir la patria potestad para el chaval por el arraigo con el marido de su hermana.

Abandonado

Una vez lo consiguió, continuó en la pelea administrativa para sacarle la ficha en el conjunto juvenil. Cuando todo parecía que remontaba, se torció. En febrero, el tutor, el cuñado, se fue de vacaciones y no volvió. Malick quedó abandonado. Los Compadres, a través de Santos y, sobre todo, 'Chupi', le encontraron una habitación compartida, le dieron de comer en el bar del club y lo mantuvieron.

Hasta el entonces entrenador, Sergio Corral, le pagaba el billete de autobús porque faltaba a entrenarse por no tener ni lo mínimo para costeárselo. Acabada la temporada Corral fichó por el Marbella y la dirección de cantera se volcó con el muchacho. «Destaca por su estatura, puede jugar tanto de 'pivote' como medio centro adelantado, e incluso central por la izquierda. Tiene una zurda exquisita y es llegador», afirma. El club llegó a un acuerdo con su patrocinador, el restaurante Mena, para que almorzase y cenase allí diariamente, y sólo pesa 70 kilos con sus 192 centímetros.

Un detalle simple cambió el rumbo de Malick. El entrenador del primer equipo pidió a un futbolista del juvenil (no hay filial) para completar un entrenamiento. A Cubillo le bastó un entreno para llevárselo de concentración y decidir dejarle toda la pretemporada. El club, viendo su potencial, está moviendo la documentación necesaria para hacerle un contrato de larga duración al que consideran un auténtico diamante en bruto. La sonrisa no se le borraba el miércoles tras debutar con el primer equipo como titular junto a Faurlín en la victoria por 5-1 en el amistoso contra el Baniyas de Emiratos Árabes. En noviembre cumplirá la mayoría de edad, aunque se emancipó hace un año tras arriesgarlo todo por un sueño.