El Marbella logra una goleada de equipo

Montero, autor de dos goles ayer, recibe en el área rodeado de tres defensas./Julio Rodríguez
Montero, autor de dos goles ayer, recibe en el área rodeado de tres defensas. / Julio Rodríguez

El equipo saca pecho con un resultado contundente frente al Sevilla Atlético

JULIO RODRÍGUEZ

El Marbella se hace grande tras golear al Sevilla Atlético para romper la racha de dos derrotas seguidas (Liga y Copa) en el Antonio Lorenzo Cuevas. Pegada, eficacia, oficio y mucho trabajo fueron las claves para superar a un filial que puso mucha más competencia de lo que reflejó el marcador. Añón abrió el marcador en el tramo final de la primera parte. Pese a las acometidas sobre el área de Wilfred en la segunda mitad, Montero marcó dos tantos en cuatro minutos para sentenciar, y Sillero se reconcilió con el gol para cerrar el tanteo. Uno a uno, ningún futbolista del Marbella estuvo mal. El equipo fue más bloque que nunca.

4 Marbella

Wilfred (3), Rafa Muñoz (3), Lolo Pavón (2), Hakim (2), Peris (2), Juergen (2) (Sillero (3) min.62), Elías (2), Álex Bernal (2) (Javi Moreno (2), min. 71), Añón (3), José Ramón (3) (N'Diaye (1) min. 81), y Montero (3).

0 Sevilla Atlético

Lucho (3), Manu Sánchez (1) (Viedma (1) min. 79), Chacartegui (2), Checa (2), Berrocal (1) Juanpe (2), Bryan (2), Carballo (1) (Miguel Martín (1) min. 65), Chris Ramos (1), Mena (1) (Diego García (1) min. 52) y Pejiño (1).

goles
1-0, min. 38: Añón. 1-0, min. 74: Montero. 3-0, min. 78: Montero. 4-0, min. 86: Montero.
árbitro
Ortiz Arias (Madrid). Amonestó a Montero, Bryan, Peris, Juanpe, Berrocal, Curro, Diego García y al entrenador del Sevilla Atlético, Luci.
campo
1.300 espectadores en el Municipal Antonio Lorenzo.

Salió con pies de plomo el cuadro costasoleño. Tres cambios presentó Padilla respecto al once que cayó en Melilla: Juergen, José Ramón y Montero entraron de inicio por Javi Moreno, Juanma y Sillero. El equipo jugó sin precipitarse para no descuidar la defensa ante un filial con una velocidad vertiginosa. Por primera vez en la temporada el equipo no se desesperaba, maduraba cada jugada con pases de seguridad, pero se llevó un par de sustos. Tampoco elaboraba en exceso el cuadro hispalense, aunque cada llegada al área se convertía en peligro. Wilfred metió su guante derecho en un disparo desde la frontal y antes de cumplir la media hora sacó con el pecho un disparo a bocajarro en el área pequeña. Los blanquillos se esforzaban por llevar el balón de un lado al otro con velocidad sin el último pase. Peris y Rafa Muñoz no se cansaron de correr y colgar balones hasta que llegó el premio.

No era un partido más para el capitán. Añón sólo bajó la cabeza antes del choque en el minuto de silencio por el fallecimiento de su abuelo, Mateo Añón Natera. Tuvo la oportunidad de dedicar al cielo su gol. Cuando todo se atasca y los jugadores se miran las caras siempre hay uno que da el primer paso al frente. Rafa Muñoz ganó la línea de fondo para poner un pase atrás perfecto que enganchó con la derecha el 'capi' para abrir la lata. El trabajo estaba hecho para llegar al descanso con ventaja en una primera parte donde lo más justo hubiera sido un empate.

Más i ntensidad

A la salida de vestuarios el duelo ganó en intensidad. El Sevilla Atlético se volcó, aunque la primera ocasión se la apuntó el Marbella. Peris colgó un centro medido a Montero que cabeceó y se encontró con una mano salvadora de Lucho. Esta acción si no la repitió el Marbella diez veces nos quedamos cortos. Salía bien porque el lateral fue un cohete y el asturiano lo bajaba todo. Pero los visitantes tiraron de orgullo para tener sus mejores minutos que resumimos en que Wilfred demostró con tres paradas de repetición en bucle porqué es absurdo debatir quien es el mejor portero del grupo IV de Segunda B.

A diferencia del resto de encuentros en los que el Marbella salía descaradamente a someter, dominar y jugar en campo contrario, esta vez creció desde atrás. Primero fueron firmes en defensas y como novedad se limitaron al fútbol más sencillo y eficaz cuando tienes armas para ejecutarlo. Balones a Montero que las baja, distribuye y remata. No hay más. Así Peris envió al ariete que controló con el pecho, cruzó al portero y puso el segundo. Sin tiempo para reaccionar, idéntica acción. Otra vez Montero pescó un servicio, regateó, se tomó su tiempo y marcó el tercero. La grada del Municipal tenía nuevo ídolo a la espera de que regrese Juanma de su lesión. A cuatro minutos del final Sillero recogió un rechace tras un cabezazo de Lolo Pavón al larguero para sellar una goleada para levantar al Marbella.

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